Parece que no, que lo de los grandes premios virtuales no conseguirá atraer al gran público. Y de eso se trataba, de atraer al gran público. Pero…

Pero de grandes premios no tienen nada:

-La carrera dura cuarenta minutos

-No hay ningún peligro real para los pilotos (algo fundamental en la F1)

-Los grandes héroes no están: ni Hamilton, ni Verstappen, ni Vettel… decían que iba a estar Leclerc pero no le he visto.

-No hay en juego ni grandes sueldos ni grandes cantidades de dinero.

-Participan tipos populares como el antiguo portero del Atleti: Courtois, o gamers o youtubers nada representativos.

Entiendo que si esto es fuese para siempre -lo del confinamiento, lo de tener miedo a ser abrazado o incluso a que te hablen a menos de un metro y medio de distancia- se podría mejorar mucho y llegar a hacer algo interesante.

Pero de momento es apenas una payasada más o menos simpática, o visto con más mala leche:

-Una falta de respeto para un deporte en el que tantos, tantísimos, grandes, se han dejado la vida.

Suponemos que en algo hay que entretenerse, mientras el preciso virus de laboratorio va limpiando el mundo de ancianos y enfermos y llevándose de paso a algunos jóvenes y sanos.

Nos parece bien. Pero nosotros no vamos a ver más grandes premios –virtuales– como este de Australia, al que los franceses han bautizado con razón como el NO GRAN PREMIO DE AUSTRALIA.

Pues eso. Mejor ver carreras antiguas, o la serie de Drive to survive de Netflix y juntar los dedos para que sea verdad que el gran circo de la F1 volverá a ponerse en movimiento en septiembre de este año, en Silverstone… dicen que con dos carreras seguidas, pero ya veremos lo que hay en la noticia de virtual o de cierto.

Otro burbon, por favor.

Tigre tigre.

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