2021 es el Año Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, algo que fue aprobado por unanimidad en el marco de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2019. Uno de sus principales objetivos es instar a los gobiernos a que adopten las medidas necesarias para alcanzar la Meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) de las Naciones Unidas, por la que se pide a los Estados Miembros que tomen medidas eficaces a corto plazo para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a la esclavitud moderna y a la trata de seres humanos, y velar por la prohibición y la erradicación de las peores formas de trabajo infantil, en particular, el reclutamiento y la utilización de niños soldado, y poner fin a todas las formas de trabajo infantil para 2025.

En los últimos 20 años, casi 100 millones de niños han dejado de realizar trabajo infantil, al haber disminuido la cantidad de casos registrados de 246 millones en 2000 a 152 millones en 2016.

No obstante, los avances logrados en todas las regiones han sido dispares. Casi la mitad de los casos de trabajo infantil se registra en África (72 millones de niños), seguida de Asia y el Pacífico (62 millones); el 70% de los niños que trabajan lo hacen en el sector agrícola, principalmente en actividades de subsistencia o comerciales, o de cría de ganado. Casi la mitad de esos niños llevan a cabo trabajos que se consideran peligrosos, o en situaciones de riesgo para su salud o su vida.

La crisis del Covid19 ha traído consigo una situación de mayor pobreza para esas personas que ya se encontraban en situación vulnerable, y podría revertir años de avances en la lucha contra el trabajo infantil. El cierre de escuelas ha agravado la situación y millones de niños trabajan para contribuir a los ingresos familiares. La pandemia ha provocado asimismo que mujeres, hombres y niños pasen a encontrarse en una situación más vulnerable frente a la explotación.

El director general de la OIT, Guy Ryder, ha afirmado que «el trabajo infantil no tiene cabida en la sociedad.Priva a los niños de su futuro y mantiene a las familias en situación de pobreza. Habida cuenta de que la COVID-19 podría revertir años de avances, hoy más que nunca debemos cumplir compromisos adquiridos».

El citado Año Internacional sentarás las bases para la V Conferencia Mundial sobre el Trabajo Infantil que tendrá lugar en Sudáfrica en 2022, en la que las partes interesadas compartirán experiencias y asumirán nuevos compromisos con objeto de poner fin a todas las formas de trabajo infantil para 2025, y erradicar el trabajo forzoso, la trata de personas y la esclavitud moderna para 2030.

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