Con la triste experiencia que habia supuesto la Gran Guerra nadie imaginaba que la sociedad mundial llegaría a la situación de 1.942, daba la impresión que los llantos y las proposiciones del llamado «periodo de entreguerras» sólo habían liberado el camino hacia la nueva barbarie y el mundo occidental más que limpiar las mentes estaba limpiando los fusiles. La cultura y el arte de los años treinta habían producido obras de arte con un posicionamiento político definido y progresita, pero desaparecían las buenas intenciones y se preparaba el combate. El mundo contemplaba con estupor como las naciones europeas se aniquilaban, aunque todos ayudaban a un exterminio encarnizado.

La película Malvaloca se rueda durante la primavera de 1.942 y se estrena en el otoño del mismo año. Luis Marquina y sus colaboradores pensaban como eludir las posibles trabas de la censura y de los hermanos Quintero, porque con todos tuvieron problemas. Mientras tanto Adolfo Hitler y sus aliados del Eje habían tramado una de las operaciones más destructivas de la historia, se trataba de la llamada «guerra relámpago», que había conseguido importantes victorias bélicas y tenían el dominio sobre la mayor parte de los países europeos. Durante la primavera de 1.942 parecía que el mundo lo iban a repartir los componentes del «pacto tripartito» establecido entre Alemania, Italia y Japón. En otoño de 1.942 la maquinaria del Eje empezaba a fallar, mientras que una fuerte resistencia se iniciaba en los frentes aliados que dominaban.

En el año 1.942 se produce un cambio importante en el signo de la lucha. En el Pacífico, en Rusia y en el Norte de Africa se apreciaba el declive del poder germano y japonés. Son tres frentes que iniciarían el comienzo de la derrota para las tropas del poder nazi y de sus aliados europeos y asiáticos. El Eje empezaba a desmoronarse, aunque lo más crudo de la guerra estaba por venir, la presencia de tres frentes que expandieron la lucha convirtiéndola en guerra mundial. Por una parte el Norte de África, de memorable recuerdo para el ejército británico y su lider Montgómery que derrotaría al alemán Rommel «el zorro del desierto». Acontecimientos que el cine ha recogido y reconstruido varias veces, aquellas célebres batallas de El-Alamein, Tobruk y El cairo se han convertido en imágenes cinematográficas. El cine británico y americano empezaron sobre las propias cenizas de la guerra su particular versión de los acontecimientos. Una obra importante ess Cinco tumbas al Cairo (1.944), de Billy Wilder, con un Rommel interpretado por Erich von Stroheim. Las referencias a la guerra estuvieron presentes en la cinematografía de todos los países, desde El gran dictador (1.940), de Charles Chaplin a Sangre sudor y lágrimas (1.943), de Noel Coward y David Lean: El cine europeo reflejaría la guerra muy pronto, la obra sueca Partisanos (1.942), de Ake Ohberg o la del francés Jean Painlevé La Liberación de París.

En noviembre de 1.942 tiene lugar la decisiva batalla de Stalingrado, justo cuando los españoles se emocionaban con las desgracias del personaje de Rosa, las tropas del Führer caían bajo las balas de los soviéticos y el frío de las estepas. El aislamiento de parte del ejército alemán en la margen derecha del Volga fue uno de los acontecimientos decisivos para el inicio de la derrota germana. La única salida que le quedaba al ejército alemán era la rendición. Pero el Führer no luchaba junto a sus ejércitos, como lo hiciera Napoleón en junio de 1.812 y no permitió la retirada. Las imágenes de la ficción se confundían con los documentales que mostraban lo que pasaba en la realidad de las batallas. La ficción cinematográfica vendría a influir en la valoración del desastre, las pesadas y podridas botas de los soldados franceses parecían mezclarse con las del ejército alemán que iniciaban la retirada. Se advertía en los periódicos occidentales que el poderoso ejército del Este estaba perdido. El cine comienza a producir películas sobre la derrota nazi y la victoria soviética y cada una ha dado su particular versión de los hechos. En los años cuarenta el cine soviético estaba en plena expansión y producción, a ellos corresponde una serie de películas realizadas durante o terminada la guerra, incluso algunos cámaras murieron durante la filmación de documentales bélicos. En los años cuarenta se producen Ella defiende la patria y La gran vuelta ambas de Friedrich Ermier, la primera trata de una campesina que forma una guerrilla partisana, la otra cuenta el cambio producido en el desarrollo de la guerra con la derrota del mariscal von Paulus en Stalingrado. Sobre la batalla de Stalingrado es un documental de F. Ermier, este realizador tiene una serie de documentales sobre la guerra que han quedado como ejemplo de profundidad y tratamiento dramático. Por otra parte, se producen dos obras maestras de Eisenstein Iván el terrible I e Iván el terrible II.

Por su parte, la guerra del Pacífico produjo una abundante documentación, las películas se inician con el ataque japonés y termina con el holocausto de Hiroshima y Nagasaki. El cambio de signo a favor de los americanos comienza en abril de 1.942, con las batallas del mar del Coral y de Midway. A partir de esta fecha las tropas americanas siguieron conquistando islas, cada vez con más rapidez hasta la rendición del imperio japonés. De 1.943 es Air Force de Howard Hawks, el cine americano pasó de filmes propagandísticos como El sargento York (1.941), de H. Hawks o La señora Miniver (1.942), de William Wyler a temas reflexivos sobre la guerra. Entre las últimas hay que destacar: Eran cinco hermanos (1.944), de Lloyd Bacon y un film fundamerntal en la historia del cine como Los mejores años de nuestra vida (1.946), de William Wyler.

Los periódicos españoles no daban una impresión clara sobre el desarrollo de la guerra, contrariamente a esto aprovechaban todas las reacciones de las potencias del Eje para que aparecieran dominando la situación y la segura victoria final. Trataban el tema como «la Cruzada contra Rusia» y resaltaban las noticias del frente ruso. El 2 de mayo, además de las arengas sobre la gesta y contra lo anti-español, el diario ABC resaltaba: “El Duce ve en su nueva entrevista con el Fürer un síntoma seguro de la victoria». El 16 de mayo de 1.942 el diario ABC en la página 8, de su edición andaluza, decía: «Ni el barro ni las defensas rusas detienen el avance de los alemanes que luchan en los arrabales de Kertsch». El 20 de mayo decía: «En Kertsch han sido destruídos tres ejércitos rusos, que han perdido 150.000 prisioneros e inmenso botín». Desde las filas del Eje se insistía en su próxima y segura victoria, el jueves 1 de octubre El Correo de Andalucía reproducía un discurso de Adolfo Hitler:

«Estamos organizando el espacio ruso ocupado, para asegurar la dirección de la guerra y la vida en toda Europa».

«Los objetivos de Alemania en el Este son: Limpiar el Mar Negro de rojos; anular la cabeza de puente enemiga del Wolchov; ocupar las últimas regiones trigueras, hulleras, siderúrgicas y petrolíferas y cortar la línea del Volga». Otra noticia ocupaba la primera página del periódico y esta era referente al gran acontecimiento de la conmemoración de: «Día del Caudillo. España cambia con Franco, en el VI aniversario de su exaltación a la Jefatura del Estado».

 

Los periódicos andaluces decían que los alglo-yanquis habían desembarcado en el Africa Francesa y estaban avanzando victoriosos. El 8 de noviembre se produce el desembarco aliado en Casablanca y el 10 de noviembre de 1.942 el gobierno de «Vichy rompió sus relaciones con Washington». El día 14 del mismo año los ingleses ocupan Tobruck y Bardía, antes Rommel las había evacuado». Pese atodo los periódicos tuvieron que cambiar los titulares de su información sobre la guerra, porque entre septiembre y diciembre comienza un avance lento y seguro de ingleses y americanos en el Pacífico y se produce la primera derrota nazi en Stalingrado, ante los soviéticos.

El año 1.942 fue crucial para el desarrollo histórico occidental y su influencia sobre la sociedad española, se desarrollaron importantes acontecimientos en la marcha de la guerra que proporcionan cambios, no menos importantes, en otros ámbitos. En primer lugar, este año se inicia un «cambio de fuerza en la lucha de la II Guerra Mundial». En segundo lugar, a raíz de los resultados de la guerra, Franco inicia un «cambio de estrategía en su política interna, esto es el inicio para cambiar sus relaciones internacionales que se harán patentes el año siguiente». En tercer lugar, los occidentales, el Gobierno americano sobre todo, comenzaron a «cambiar su postura con respecto al franquismo». El gobierno de Franco relantizaba su inclinación pro-Eje tras el éxito del desembarco aliado en Casablanca, en el mismo sentido está la carta del presidente Roosevelt a Franco el día 8 de noviembre que Franco la supo entender como una especie de garantía para el futuro de la zona. En Casablanca (1.942) de Michael Curtiz, el personaje de Richard Blaine había estado luchando a favor de la causa republicana española, el público español lograría enterarse de este detalle muchos años más tarde.

En todo este contexto las pretensiones económicas y territoriales exigidas por Franco para entrar en la guerra como aliado del Eje no entraron en los cálculos del Gobierno nazi. Franco buscó el apoyo italiano, pero los acontecimientos impedirán nuevas iniciativas. En mayo de 1.942 Hitler impuso las condiciones para organizar las líneas defensivas de la Península Ibérica y la Francia de Vichy. España podía ser un nuevo teatro de operaciones que distrajera a los aliados, mientras esto sucedía Alemania podía terminar su Operación Barbarroja, clave para el dominio europeo. Franco se sentía presionado por Berlín, pero los acontecimientos de 1.943 presagiaban problemas para el Eje, esto hace que el Gobierno español pidiera lo imposible y solicita en caso de victoria su dominio sobre Argelia y Marruecos, pero las pretensiones de Franco no correspondían, porque esos territorios eran un compromiso entre Alemania e Italia. Esta negativa enfureció al Caudillo y contestó al ambajador alemán Von Moltke: «Pues dejen a los italianos a luchar por ello».

Pese al desacuerdo con las potencias del Eje, el Gobierno español ayudó cuanto pudo a la causa fascista, un elemento clave en este proceso fue el cuñado de Franco Ramón Serrano Suñer que ocupó la cartera de Exteriores desde octubre de 1.940 a septiembre de 1.942. A Suñer le cupo el honor de llevar las conversaciones primitivas con alemanes e italianos, pero las cosas no se desarrollaron de acuerdo con lo esperado. Por otra parte, la agresión con bombas de mano de falangista radicales a miembros del ejército y a requetés durante un acto religioso en la basílica de Begoña producen una grave crisis. En septiembre hubo un reajuste ministerial y salen del gobierno Varela y Serrano Suñer, de esta forma la Falange empieza a perder influencia en el régimen que camina hacia una centralización cada vez más absoluta del poder. Hasta estos años la Falange contaba en las principales decisiones y habían sido los primeros partidarios de formar parte del Eje. Serrano Suñer había dicho y defendido que: «Rusia era la culpable de los males de la España de los años treinta». Por este motivo a la División Española de Voluntarios que se destinaron a Rusia, los círculos falangistas la demoninaron «División Azul». Franco quiso mediar en el asunto pese a la oposición de otros círculos influyentes del estado, en este sentido Franco otorgó el mando a un reconocido militar falangista como Muñoz Grandes, así los falangistas tuvieron el orgullo de haber sido los verdaderos impulsores de la División Azul y la lucha en campo soviético.

En mayo de 1.942 regresan de Rusia los primeros 1.300 voluntarios que fueron paseados por España y aclamados como los vencedores y redentores del cristianismo contra el comunismo ateo. Las informaciones no dicen nada de fracaso y son presentados como héroes. El camarada Dionisio Ridruejo expresaba a los voluntarios: «Camaradas: En nombre de la Falange, que define y representa la voluntad histórica del pueblo español, os doy la bienvenida a la Patria. En representación suya, la Falange envió a Rusia sus mejores hombres. Gracias a los soldados, general, jefes y oficiales que nos han dado la oportunidad de realizar al servicio de España un gran acto glorioso». La División española actuó en el sector de Leningrado y en principio tuvo unos 18.000 combatientes. Muñoz Grandes mantuvo durante 1.942 dos conversaciones con Hitler mostrándole su adhesión hacia el Eje. En este asunto Franco había actuado con sigilo mediando entre el Ejército y la Falange, por ese motivo sustituye a Varela por un simpatizante a la Falange el general Asensio. Asimismo destituye a Suñer para nombrar al teniente general Gómez de Jordana que había demostrado cierta neutralistad.

Malvaloca (II)

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