La Agencia Europea del Medicamento (EMA) sufre un varapalo económico que hace difícil la protección de la salud de los ciudadanos de la UE. La propia organización reconoce que no cuenta con plantilla ni recursos para afrontar los retos inmediatos.

En su reunión del 12 al 13 de junio pasado, el consejo de administración informó sobre la incertidumbre con respecto al número final de personal que eventualmente se trasladará a Ámsterdam. La EMA sigue anticipando una pérdida de plantilla de entre el 20 y el 25%, según informa La Celosía.

A fines de 2018, el número de empleados de la Agencia era de 901. A principios de junio de 2019, la fuerza de trabajo disponible era de 776, algo menos de un 15%. De esos 776, 464 se han trasladado a los Países Bajos y 312 actualmente trabajan a distancia desde Londres debido a sus circunstancias personales.

Reclutamiento

Actualmente se está llevando a cabo un ejercicio de reclutamiento para asegurarse de que el personal que decide no reubicarse pueda ser reemplazado. Sin embargo, la Agencia no prevé alcanzar su plantilla anterior, que incluyó a un gran número de empleados con contratos locales a corto plazo.

Debido a las limitaciones de recursos, la mayoría de las actividades que se suspendieron temporalmente a fines de 2018 como parte de la planificación de la continuidad del negocio de la Agencia siguen en suspenso. Este es el caso de la publicación proactiva de datos clínicos. Además, las actividades suspendidas incluyen la elaboración de directrices y la mayoría de las reuniones de los grupos de trabajo; así como la participación en actividades internacionales.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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