Malestar de los sanitarios con Ayuso por la nueva suspensión de la vacunación en los centros de salud. Además, la Consejería de Sanidad no ha enviado el listado de personas de más de 80 años pertenecientes a Muface o ISFAS para ser vacunados.

Los anuncios propagandísticos del Gobierno regional sobre el inicio de la campaña de vacunación a grandes dependientes se ha solapado con la suspensión de las primovacunaciones (es la pauta vacunal necesaria (una o más dosis) para considerar a una persona no vacunada antes, inmunizada), a los mayores de 80 años, lo que está generando quejas y críticas tanto de las enfermeras como de los usuarios que denuncian la improvisación del Gobierno regional y del nacional.

El malestar entre las enfermeras de Atención Primaria, las encargadas de gestionar las citas y administrar las vacunas, es generalizado: “Nos están haciendo quedar fatal delante de nuestros usuarios ya que tenemos listados inmensos de mayores de 80 años a los que no vamos a poder vacunar por la falta de organización y la improvisación tanto del Gobierno regional como del nacional”.

En algunos centros, según nos han indicado las propias enfermeras, más de un tercio de los mayores de 80 años susceptibles de ser vacunados por primera vez no lo han sido aún y tendrán que pasar varias semanas hasta que se vuelva a tener un ritmo constante de vacunación, siempre y cuando no vuelva a ocurrir lo que ahora, que se queden sin vacunas. 

“La realidad es que las quejas y las protestas las asumimos las enfermeras que vemos cómo los usuarios no comprenden cómo se puede publicitar que comienzan las vacunaciones de los grandes dependientes e inmediatamente reciben una llamada de su centro de salud indicándoles que se suspende su cita ya que no nos van a llegar vacunas”, indican desde SATSE Madrid. El sindicato ha podido comprobar cómo en algún centro les han indicado que sólo recibirán un vial para llegar a cabo la primovacunación de mayores de 80 años. Es decir, podrán vacunar sólo a 6 mayores de dicha edad. 

Al malestar generado por la suspensión, sine die, de las primovacunaciones se une la discriminación hacia el propio colectivo de mayores de 80 años que ven cómo en unos centros de salud, con mayor capacidad de vacunación, se lleva un ritmo muy superior de inmunización que en otros. “No todos los centros de salud tienen la misma capacidad y hay muchos que solo han podido poner la primera dosis a una parte de la población asignada. Hay muchos que siguen a la espera y se tendrá que volver a contactar con ellos cuando se disponga la vacuna que, en algunos casos, podría demorarse varias semanas”, explican desde el Sindicato de Enfermería en Madrid.

“Muchas enfermeras de los centros de salud madrileños critican que, como siempre, se va un paso por detrás por la falta de previsión en la organización de la campaña de vacunación. Se cita a los usuarios mayores de 80 años con un día o dos de antelación y con la duda de saber si se tendrán o no vacunas para todos”.

Luego, nos han explicado, han de sufrir el malestar de usuarios y familiares cuando hay que llamarles para anular su cita ya que no vamos a tener las vacunas necesarias para inmunizarles y todo ello sabiendo que el Gobierno regional anuncia que se inicia la vacunación de los grandes dependientes cuando hay un numeroso grupo de riesgo, el de los mayores de 80 años, que aún no ha recibido su primera vacuna y lo que es peor, no sabe cuándo la va a recibir.

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