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Macarena Olona: cae el mito de la española recia que no se vacuna

Vox se ha movido en la ambigüedad para ganar votos entre los negacionistas

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análisis

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Más de un votante y afiliado de Vox se ha quedado boquiabierto con la imagen que Macarena Olona ha publicado el último día de 2021. La portavoz de la ultraderecha en el Congreso de los Diputados ha colgado en su cuenta oficial de Twitter una fotografìa en la que se le ve recibiendo la vacuna contra el coronavirus en el Hospital Isabel Zendal. Junto a la instantánea, la siguiente frase: «Gracias a todos los sanitarios por cuidar de nosotros». Tras esta declaración, algún que otro ultraderechista acabó frotándose los ojos. No podía ser, Macarena Olona vacunándose como una comunista más, aún peor, como una defensora del Estado de bienestar que agradece la labor de médicos y enfermeras. Imposible que fuese verdad.

Al menos Santi Abascal ha mantenido el tipo hasta el final e incluso se ha enfrentado a Jiménez Losantos al no querer desvelar si es un vacunazi sanchista o va por la vida a pelo, es decir, bebiendo lejía y sin inmunizar. Pero lo de Olona ha hecho saltar muchas lágrimas en las filas franquistas. Ella, tan aguerrida y valiente, tan musa del falangismo recio. Ella, el látigo fustigador del rojerío podemita sometiéndose a la jeringuilla para terminar como una «cacunada» más, como una zombi del 5G, como una abducida de los chinos de Wuhan, de Bill Gates y de Soros. ¿Pero no habíamos quedado que vacunarse era cosa de rojos, maricomplejines y borregos bolcheviques? Si Franco levantara la cabeza…

Los militantes de Vox se lamentan en las redes sociales y se dicen unos a otros: «La hemos perdido para siempre, ya ha caído presa del maldito experimento genético». Si Olona salió del hospital siendo la misma persona o convertida ya en una sumisa cobaya humana es algo que nadie conoce. Hasta donde se sabe, no consta que se le haya pegado ningún imán en el brazo por influencia del supuesto grafeno. Y ahora que lo dicen, ya no lleva puesto el sombrero magufo de papel aluminio, prueba inequívoca de que se ha pasado al bando vacunazi.

¿Qué le ha ocurrido a Macarena, qué ha sido de aquella mujer fuerte y rocosa como un roble que no parecía doblegarse ante nadie y ante nada, ni siquiera ante un trancazo malo de coronavirus? Sea como fuere, la imagen de Olona sometiéndose al pinchazo marxista es similar a la estampa que han protagonizado muchos otros representantes políticos del establishment para animar a la ciudadanía a la vacunación. Lo cierto es que Vox lleva meses jugando al despiste para tratar de captar el voto de los negacionistas y esta imagen de Olona convertida en una dulce ternerilla marcada para siempre no ha pasado desapercibida para los correligionarios ultras. Desde sus propias filas se le ha llamado la atención en ese sentido. «Así no Macarena, así no», le reprochan en un tuit. Dicen que ya están quemando su retrato en los aquelarres del Valle de los Caídos.

El negacionismo de Vox

Desde que comenzó la pandemia, Vox se ha movido en la ambigüedad, sin definirse si está a favor o en contra de las vacunas. Además, no se ha quedado impasible ante lo que considera un «apartheid sanitario» en Cataluña. El partido ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) contra la aplicación del pasaporte COVID, el toque de queda y el cierre del ocio nocturno en toda la región.

El presidente del grupo parlamentario de la formación, Ignacio Garriga, ha dejado claro que «el separatismo sigue avanzando» en su objetivo de «seguir pisoteando los derechos y libertades del conjunto de los catalanes», aunque también ha destacado que el partido no se quedará parado ante este «apartheid sanitario», impuesto de forma «arbitraria» por parte de la «dictadura separatista».

Garriga ha asegurado que lo que pretende el gobierno de la Generalitat con estas medidas es «imponer de facto la vacunación obligatoria». Ante esta situación, ha reiterado que Vox «plantará cara» las veces que sea necesario hasta lograr que se respete la libertad de todos los catalanes y se dejen de crear «ciudadanos de primera y de segunda».

«Animamos al conjunto de la ciudadanía a reivindicar sus derechos y libertades», ha señalado. En este sentido, ha añadido siempre contarán con el apoyo de Vox para evitar que el separatismo y la izquierda avancen en su agenda rupturista y de imposición ideológica.

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7 COMENTARIOS

  1. Marcos,se ha pasado usted tres pueblos con la frase «bebiendo lejia».Creo que ya esta bien de llamar negacionista a la persona que no quiere inyectarse algo que llaman vacuna pero que en el sentido extricto de lo que es una vacuna pues no lo es.
    En la viña del señor hay de todo y creo que a esta altura de la pelicula nadie en su sano juicio «niega»que hay un virus,una pandemia,asi que ya esta bien de llamar negacionista a quien no quiere inyectarse.¿Tambien llama usted negacionista al premio Nobel Luc Montaner?Salvo excepcion,como en todo,quien no quiere inyectarse tampoco bebe lejia,no cambia un veneno por otro.
    ¿Que la Olona se ha inyectado?Pues tampoco es tan extraño,a sabidas cuentas que los de Vox es la gente mas falsa y hipocrita que hay en este pais.

  2. los hay más, de falsos e hipócritas: los periodistas que se someten. algun dia alguno de ellos contarà la verdad.
    si iñaki Gabilondo se atreviera…

  3. Ay, ay, que empiezo a arrepentirme de haberme hecho socia de Diario 16. ¿Pero es que todo el que no quiera vacunarse es negacionista o antivacunas? Manda narices, muy de acuerdo con FRN. Ufff, ya estaba durando mucho el espejismo de leer artículos en Diario 16 de otros modelos científicos de gestión de la pandemia. Me imagino que os están apretando las tuercas, presionando y chantajeando con todo tipo de amenazas para que empleéis ese termino, negacionista, para cualquiera que cuestione algo relativo a las mal llamadas vacunas. Si dejáis de dar voz a opiniones de prestigiosos científicos que en absoluto está de acuerdo con esas inyecciones experimentales, apaga y vámonos. Por supuesto que admito leer aquí artículos fundamentados a favor de esas inyecciones, pero con lo que no transijo es con el insulto. Joder, que negacionistas no hay tantos. La mayoría de personas que no se quieren inyectar el experimento lo hacen porque tienen otra información, o por voluntad individual. Por lo que sea. Esto es la leche. Estoy por cancelar el pago que hice hace unos días y devolver el recibo. Al menos, lo voy a intentar. Agur

  4. Ni Iñaki ni nadie por desgracia va a abrir la boca. Las farmas están metidas hasta los huesos en el accionariodo de los medios de comunicación (con fondos de inversión pantalla, para disimular un poquito, Que se lo digan a Prisa, Mediaset, atresmedia). De momento, sólo Diario había dado voz a esas opiniones ciéntificas y fundadas en contra de las inyecciones masivas. Si fueran vacunas no habría que poner cuatro dosis en un año. ¿Es que somos imbéciles o qué? Sí. Y lo peor es que la actitud de la izquierda está siendo patética. (de la de la derecha no hablo, porque nunca espero nada de ellos)

  5. Diario 16, quería decir, no confundir con eldiario.es que ese medio ha sido la gran decepción y fueron los pioneros en ponerse a difundir notas de prensa de las farmas como si fueran información contrastada.

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