Luxemburgo es el gran paraíso fiscal de las multinacionales. De hecho, un estudio del Fondo Monetario Internacional y la Universidad de Copenhague, “What is Real and what is not en the Global FDI Network”, de los investigadores Jannick Damgaard, Thomas Elkjaer y Niels Johannesen, que será hecho público en breve y del que un avance ha sido publicado en la web del propio Fondo Monetario Internacional, denuncia el hecho de que Luxemburgo, un país de la Unión Europea de 600.000 habitantes absorbe tanta Inversión Financiera Directa (FDI, por sus siglas en inglés), del orden de 4 billones de dólares ( a 6,6 millones por habitante), como Estados Unidos y   mucho más que China, debido a ser el principal paraíso fiscal utilizado por las multinacionales para eludir, cuando no evadir, el pago de impuestos, según informa La Celosía.

Este Ducado Estado ha alcanzado esta ignominiosa posición gracias a la pericia de Jean Claude Juncker, que fue su ministro de Finanzas entre 1989 y 2009, y posteriormente Primer Ministro, hasta 2013, compaginando esta posición con la presidencia del Eurogrupo de la UE desde 2005 y pasar luego a presidir la propia Comisión Europea (gobierno de la UE). Así nos luce el pelo a los ciudadanos de la UE.

Aunque la filtración periodística LuxLeaks ya puso de manifiesto el grosero insolidario comportamiento de Luxemburgo en materia fiscal y que no fue suficiente para que fuera cesado Juncker, el  hecho de que sea un estudio académico del FMI el que desvele la cuantía de la elusión fiscal de las grandes empresas y fortunas en Luxemburgo, concede más ‘autoridad’ a la denuncia.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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