Foto: Agustín Millán

Luis Abinader, presidente de la República Dominicana, ganó las elecciones el pasado verano a lomos de una palabra: «Cambio». A pesar del poco tiempo que ha pasado, apenas 9 meses, su gestión se ha caracterizado por una conjunción de luces y sombras que genera incertidumbre, no sólo en la población dominicana, sino también en la diáspora. En una conversación informal con un periodista de Diario16, un inmigrante dominicano votante del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que lidera Abinader, afirmó que el nuevo presidente le generaba dudas. «Siempre con la distancia de por medio, aunque a veces se ven mejor las cosas de lejos que de cerca», dijo.

Luis Abinader está estos días de visita oficial a España. Se ha reunido con Pedro Sánchez y con Felipe VI. Hoy, en concreto, ha tenido dos actos en Casa América, un encuentro con empresarios y una entrevista con la Agencia EFE a la que los medios fueron convocados, pero en la que no se permitieron preguntas.

En el acto puramente empresarial, Abinader ofreció a los empresarios allí presentes múltiples oportunidades de negocio en República Dominicana y proyectos público-privados en un marco de economía “abierta”, estabilidad macroeconómica, política y jurídica, transparencia, menos burocracia, incentivos y exenciones fiscales, algo que choca frontalmente con el rumbo que los países más desarrollados del mundo están llevando para implantar un impuesto global a las multinacionales. Hoy se ha echado de menos en su discurso que las infraestructuras humanas están por encima de las económicas, una reflexión con la que el propio Abinader está familiarizado.

Por otro lado, se echó en falta la voz de importantes empresas españolas del sector turístico, inmobiliario o del tecnológico que, en algunos casos, llevan desde el año 2014, en la época de Danilo Medina, muy implantadas en República Dominicana y que son contratistas del Estado, según se reconoce en su página web, como es el caso de la castellanomanchega Tecnove.  

Entre los asistentes se encontraban, entre otros, Pepe Castro, presidente del Sevilla FC, o José Hidalgo, expropietario de la recientemente rescatada con dinero público de España Air Europa, una empresa que debería haber tenido unos importantes beneficios por las inversiones que él mismo señaló que había hecho en el país caribeño y por la cantidad de vuelos fletados por esta compañía desde hace décadas a República Dominicana. Llama poderosamente la atención que, precisamente, tomaran la palabra empresarios que, hasta las elecciones del mes de julio de 2020, apoyaran a Danilo Medina.

El acto fue presentado por el expresidente del Grupo Prisa, cuestionado por el propio grupo editorial, Juan Luis Cebrián, algo que también llama la atención porque, aunque presidente de una de las organizaciones empresariales organizadoras, una persona que tendría mucho más arraigo tanto en España como en República Dominicana, hubiera sido el exministro José Bono, hombre muy cercano, además, a algunos de los empresarios presentes en el acto y muy arraigado al país caribeño desde su llegada en 2013, cuando dio una conferencia magistral en el Instituto de Ciencias Políticas y Gobernanza. Para ser elegido, Bono superó por su capacidad las candidaturas de figuras políticas como Felipe González y el entonces exalcalde de Miami, según ha podido saber Diario16.

Abinader ofreció proyectos muy rentables, generadores de competitividad de las empresas y de la calidad de productos y mejoras sustanciales de la calidad de vida en sectores estratégicos como el turismo, las energías renovables, obras públicas, suministro de agua, industria de zona franca y comercio.

El presidente dominicano presentó la ampliación del Puerto de Manzanillo y la autovía del Ámbar o el turístico de Pedernales de 3.000 habitaciones y aeropuerto.

Hizo mucho hincapié en que el objetivo económico de su gobierno es crear empleo, porque los nuevos puestos de trabajo que se pudieran generar son la mejor ayuda social. «Tenemos una política económica proempresa, prodesarrollo y proempleo, pero al mismo tiempo tenemos políticas sociales». Además, afirmó con rotundidad, aunque sin especificar demasiado, que la asistencia social se ha duplicado en República Dominicana.

Abinader puso en valor el hecho de que España ya ha sabido aprovechar las oportunidades de inversión y las ventajas estratégicas que presenta República Dominicana y es uno de sus principales socios comerciales y de inversión de todo el mundo.

Por otro lado, el presidente dominicano expuso que su gobierno tiene entre sus prioridades reforzar las relaciones con Europa, en especial una agenda de diálogo directo como estrategia para un mayor aprovechamiento del clima de negocios y de la inversión extranjera directa que prevalece en su país.

Respecto a la recuperación económica tras la crisis provocada por la pandemia, Abinader se mostró optimista porque en 2020 el país caribeño fue capaz de captar más de 2.500 millones de dólares en inversiones, la mayor parte en turismo (37 %) e industria y comercio (17 %), lo que, a su juicio, es una muestra de la confianza de más de 50 países.

El oscuro mensaje sobre la migración haitiana

Mientras que durante su presentación empresarial se vio al presidente dominicano muy seguro, durante la entrevista realizada por la presidenta de la Agencia EFE, Gabriela Cañas, Luis Abinader estuvo incómodo. Se le notó en el cambio de su tono de voz y en el modo en que respondió a las preguntas, quizá por el cansancio acumulado.

Durante la entrevista se habló de vacunas, donde República Dominicana mantiene un porcentaje muy elevado gracias a los acuerdos alcanzados con China. En este aspecto, Abinader ha reclamado la liberalización de las patentes para que su país pueda, gracias a la presencia y la capacidad de un importante laboratorio farmacéutico, poder fabricar las vacunas, no sólo para la población dominicana, sino también para toda el área Caribe y Centroamérica. Abinader no ha mencionado el nombre de dicho laboratorio, pero se podría intuir que se refería a Laboratorios Sued que, durante los momentos más duros de la pandemia, con su vicepresidenta ejecutiva al frente, dio un ejemplo de capacidad y eficacia con, entre otras cosas, la importación de mascarillas homologadas para ponerlas al servicio del pueblo dominicano.

Por otro lado, Abinader hizo referencia a la despenalización del aborto que en la actualidad se está debatiendo en República Dominicana y aseguró que su Gobierno está trabajando en un proyecto de ley para aprobar la celebración de un referéndum para que sean los dominicanos los que decidan. «Yo estoy a favor, pero es una decisión que implica muchos temas, no solo de salud, también religiosos».

El presidente dominicano reconoció que el país tiene una de las tasas de mortalidad materna más alta del mundo, pero achacó como una de las causas principales de este hecho al «tema haitiano y al sentido de humanidad con el que lo hemos tratado». En este sentido, Abinader recordó que el 29% de las camas de las maternidades de República Dominicana están ocupadas por mujeres haitianas, debido a la ausencia de hospitales en Haití. «El 48% de la mortalidad materna en República Dominicana corresponde a haitianas, también porque no han tenido acceso a consultas médicas previas», afirmó, y expuso que este era un asunto tratado con Jovenel Moïse, presidente de Haití, y que se decidió construir hospitales en la frontera, en el lado haitiano «para poder atenderlas allí, y poder descargar los nuestros».

Sorprenden estas declaraciones cuando, quien conoce República Dominicana, sabe que la migración haitiana supone una parte importante de la mano de obra en la construcción de viviendas, uno de los factores de desarrollo más importantes del país, y en las plantaciones de caña de azúcar propiedad de importantes familias del país caribeño donde, según diferentes informes, las condiciones de trabajo para los haitianos y las haitianas son muy duras, por utilizar una expresión amable. Por otro lado, Abinader tiene una oportunidad histórica respecto a Haití de diferenciarse en el modo en que llevaron las relaciones entre los dos países durante los años de gobierno del PLD. Este fue, precisamente, uno de los argumentos que Abinader utilizó en campaña para diferenciarse de, por ejemplo, Félix Bautista.

Además, en referencia a lo que Abinader ha calificado como el «tema haitiano», se ha hablado de la verja que el mandatario dominicano anunció el pasado mes de febrero que se iba a construir. Esta valla contará con sensores de movimiento, cámaras de reconocimiento facial, radares y sistemas de rayos infrarrojos. «La valla no es una política migratoria es un tema de seguridad ciudadana. La mayor parte de los robos de vehículos en República Dominicana van hacia Haití, donde la situación de inseguridad y secuestros es dramática».

A esto ha sumado un llamamiento a la comunidad internacional para que no deje sola a República Dominicana respecto a Haití. «La comunidad internacional no nos debe dejar solos y está bien que Europa conozca la situación en la que está Haití actualmente», ha dicho.

Estas palabras sorprenden en una persona como Luis Abinader. Una manifestación poco afortunada conociendo, como conoce este medio, la parte humana de Abinader, porque en el caso de Haití, está planteando las mismas políticas migratorias que Donald Trump, la valla de Zapatero en Melilla, las concertinas de Rajoy, Benjamín Netanyahu o que Mohammed VI dado que señalar a la migración como causa de la delincuencia es, precisamente, el mismo argumento que usan estas organizaciones populistas en España para ganarse el poder a través del populismo aplicado contra, precisamente, toda la comunidad de dominicanos por la actividad de las bandas, un asunto por el que luchó durante muchos años la Asociación Dominicana de Ultramar (ADU) que, por cierto, fue creada con la colaboración del propio Abinader, financiada por una importante empresa dominicana, por la compañía española Plan Estratégico y el actual presidente de ADU y que no fue invitada para los encuentros que el presidente dominicano mantuvo el domingo por la tarde con dirigentes del PRM y con importantes compatriotas que viven en España.

Personalmente, yo tuve el privilegio de cubrir para Diario16 la campaña electoral de República Dominicana y las palabras de Abinader sobre Haití no reflejan lo que transmitió en aquellas semanas y, sin conocer quién las hubiese pronunciado, bien pudieran haberse aplicado al que fue su contrincante el peleidista Gonzalo Castillo, pero jamás a Abinader. Muchas veces el cansancio, el jet lag u otras consideraciones suelen pasar factura traducida en una mala declaración o, quizá, quiso poner mucho énfasis en este asunto para enviar un mensaje duro sobre la situación de Haití a la comunidad internacional. Y, en este caso, no ha estado acertado.

1 Comentario

  1. No toda las independencias son iguales. Una está formada por negros a los que se les obligó a pagar por liberarse, y la otra amenaza a los negros como ciudadanos de segunda clase mientras se promociona como un destino turístico para los descendientes de propietarios de esclavos.
    Es bien conocido que Haití se vio obligado a pagar reparaciones de $ 30 mil millones a los dueños de esclavos franceses en 1825. Los europeos querían evitar que otros negros esclavizados siguieran el ejemplo de Haití castigando a Haití con una cadena perpetua de pobreza. Lo que tampoco sabes es que Haití pagó a España la equivalencia de $ 10 millones por apoyar la lucha de los generales dominicanos Cabral y Sánchez por la independencia de España en 1861. Y ahora, el presidente dominicano Luis Abinader quiere que esos europeos hacen que exactamente con Haití?
    Lo entendemos que la RD no quería ser castigada como Haití y eligió en cambio estar más cerca de sus opresores blancos al rechazar su negritud. Pero, por favor, no insulte nuestra inteligencia. Si la economía de la República Dominicana está bien hoy es gracias a la mano de obra barata que explotaron desde Haití. Además, cuando los EEUU impuso un embargo económico a Haití en 1991, la RD se benefició de las contrabandas que enviaba ilegalmente a Haití por las que la élite haitiana pagó una fortuna para sobrevivir. Si Haití está luchando políticamente hoy es porque en 2004 usted permitió que un grupo rebelde entrenado por la CIA desestabilizara Haití. Y ahora, quiere afirmar que es el protector de Haití?
    Cuando necesita mano de obra haitiana barata, abre sus fronteras. Y cuando no lo hace, somos una carga para usted, y peor, nos lyncha en su territorio. Eso es EXPLOTACIÓN.
    Si Haití es hoy más pobre, más corrupto y más inestable políticamente se debe en gran parte a la cadena perpetua de pobreza que nos impusieron y de la continua interferencia de las mismas personas a las que el presidente Abinader pide ayuda. Además, Haití ha estado bajo la ocupación de la ONU con los EEUU, Francia y España siendo una gran parte de ella, y cuál ha sido el resultado? Cuando la ONU introdujeron el cólera en la isla, usted también culpó a los haitianos. Desde las reparaciones que nos hicieron pagar, hasta los 30.000 haitianos y dominicanos-haitianos asesinados en Trujillo, hasta las 20.000 víctimas del cólera, cuándo recibirá justicia Haití?
    Si el Presidente Abinader está realmente interesado en hacer una diferencia, sugiero que pida a sus propietarios que hagan lo correcto y nos devuelvan las REPARACIONES por la esclavitud, por la Deuda de Independencia que tuvimos que pagar y por las víctimas del cólera. De lo contrario, Haití seguirá resistiendo cualquier plan internacional para convertirlo en un destino turístico para las personas que nos oprimieron mientras nuestros propios ciudadanos son excluidos de los balnearios.

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