Los sindicatos piden conjuntamente al Gobierno, por un lado, “una actualización del IPREM que corrija, en el menor plazo posible, el diferencial de pérdida acumulada para que pueda tener reflejo en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2020. Y por otro, el establecimiento de un mecanismo de actualización automática vinculado al crecimiento real de los precios, con un mecanismo de corrección anual de la posible desviación entre el IPC real y el incremento inicial del IPREM”, ha señalado en un comunicado conjunto.

Para UGT y CCOO, conjuntamente, es necesario que el IPREM recupere el poder real perdido desde 2004 hasta 2019 (-9,4 puntos), así como evitar su pérdida en años sucesivos. Para la secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Mari Carmen Barrera, “es inadmisible mantener esta continua depreciación del indicador, que genera consecuencias negativas en la protección social por desempleo, en el acceso a múltiples servicios sociales, a la renta activa de inserción y a la renta agraria, entre otras políticas públicas, cruciales para el proceso de crecimiento y desarrollo de nuestro país”, ha señalado.

El Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples ‘IPREM’ es el índice de referencia en España para la asignación de ayudas y subsidios en función de los ingresos. Fue introducido el 1 de julio de 2004 en sustitución del Salario Mínimo Interprofesional cuya utilización se restringió al ámbito laboral   . Es referencia para el acceso y cuantías de prestaciones sociales, acceso a vivienda de protección oficial y ayudas de alquiler, becas de estudio y formación, y subvenciones a familias (por ejemplo, establece límites de ingresos anuales que no se deben superar para la concesión de becas o ayudas para las guarderías o colegios).

La devaluación de este índice limita y restringe el acceso a un gran número de beneficiarios a las ayudas y prestaciones

En los primeros años tras su creación, el IPREM se fue actualizando, pero su congelación entre 2010 y 2016, con una modesta actualización en 2017 y una nueva congelación de su incremento hasta hoy, supone acumular una pérdida en términos reales de 9,4 puntos porcentuales.

Para CCOO y UGT esta devaluación del IPREM supone un doble problema. “En primer lugar, porque limita y restringe el acceso de un cada vez mayor número de beneficiarios a las ayudas y prestaciones vinculadas a este índice. Y, segundo, repercute negativamente en la cuantía de las ayudas y prestaciones, devaluando las rentas reales de las personas en situación más vulnerable”, señalan.

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