Sin salida se queda la ministra de Defensa, Margarita Robles, después de que los sindicatos hayan dado a conocer que al menos cien sanitarios militares se han quedado sin vacunas mientras la recibían los altos mandos del Ejército.

Ya ha dimitido por ello, como ya informó ayer Diario16, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, JEMAD, Miguel Ángel Villarroya.

Decisión que se tomó tarde y mal desde el despacho de Margarita Robles, después de verse presionada con el ejemplo del ministro del interior, Fernando Grande-Marlaska.

Así, a Marlaska no le tembló el pulso al cesar destituir al enlace de la Guardia Civil con el Estafo Mayor de Defensa por aceptar también el privilegio, sin corresponderle, de recibir la vacuna contra el coronavirus.

La situación es más delicada aún, y pone más contra las cuerdas a la ministra Robles, que desde que tomará posesión en Defensa no ha dejado de mirar para otro lado ante los abusos de los altos mandos con el acoso a las mujeres en las Fuerzas Armadas

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