En el programa de TV “La sexta noche” del 10 del agosto se anunció con bombo y platillos, la comparecencia del magistrado Joaquín Bosch, para hablar de los retos de la Justicia en la actualidad. Muchos españoles preocupados en el tema, esperamos hasta las 0,30, esto es, tanto tiempo que nos pasamos al siguiente día. Pues bien, compareció el ilustre magistrado, y el primer tema sacado a colación fue el de la presunta responsabilidad de la candidata de Partido Popular al Gobierno de Madrid, hablándose durante un buen trato de su posible implicación en un asunto de alzamiento de bienes parte de su familia, al haber recibido algunos por donación paterna, para eliminar alguna responsabilidad patrimonial. El magistrado entendía que no habría lugar a imputaciones porque el tema esta prescrito. Después se pasó al tema del “proces” manifestando opiniones a mi juicio inoportunas dado el momento procesal en el que se encuentra el asunto dada la condición de magistrado del entrevistado. Luego se pasó al de la corrupción del Partido Popular por financiación ilegal, y al vergonzante caso Pujol, en el que pesar del tiempo transcurrido, los españoles estamos expectantes en atisbar alguna medida superior a los escasos meses pasados por uno de sus miembros en prisión provisional. Hubiera sido una ocasión perfecta para la acerada crítica que merece. Simplemente se limitó a indicar que estaba en fase de instrucción e investigación ¿de qué?, cuando todos los ciudadanos sabemos desde hace años lo ocurrido, y los intocables siguen paseando sus vergüenzas fuera de una prisión provisional que se ha aplicado tan rigurosamente a otras personas. De paso muy ligero los por “Eres” andaluces. Hubiera sido una gran ocasión para sacar a relucir la actuación de la jueza que sustituyó a Mercedes Alaya, que sufrió lo suyo, y bien a gusto se despachó sobre lo ocurrido cuando al fin se vio libre de un acoso increíble en un Estado de Derecho, sin que el Consejo General del Poder Judicial moviese un dedo en su amparo. Por cierto, que tan importante institución nombrada por los políticos de turno lleva también en “funciones” un tiempo escandaloso, porque los diferentes partidos no se ponen de acuerdo sobre sus cuotas de poder para influir en la cúpula del Judicial. Al final salió a relucir la encuesta afirmante de que uno de cada tres españoles piensa que la Justicia no funciona bien, dando el magistrado una contestación que no entendí.

Y esta mañana me llamaron algunos colegas que “picaron” como yo en tan anunciada intervención sobre los “retos de la Justicia”, decepcionados por aquel contenido, muy adecuado al color de sexta, pero alejado de las verdaderos retos, que por lo demás vienen poniéndose de manifiesto desde hace muchos años, por defectos graves, que aumentan ante la pasividad de los gobiernos de turno mas atentos a sus votos para continuar en el poder que a proporcionar a los ciudadanos instrumentos eficaces para la defensa de sus derechos. Y ya que en tan desvaído programa, no se tocaron ningunos de los retos actuales indicaré los más importantes:

1.- Dilaciones y costes que la hacen inasequible para muchas personas.

2.- Ausencia de seguridad jurídica respecto de un resultado.

3.- Politización de los nombramientos mas destacados de la judicatura.

4.- Defectos importantes en la selección, preparación, y especialización de los jueces.

5.- Inoperancia del orden disciplinario. Un ilustre magistrado catalán, en tiende que el mayor de los problemas de la Justicia reside en ser incapaz de separar a los que se han acreditado “inadecuados”. Este extremo está en relación con el anterior, pues algunos aspirantes no habrían superado una “entrevista” selectiva que ya viene funcionando para puestos de menos transcendencia social.

6.- Un orden de enjuiciamiento penal, que lleva más de treinta años intentando reformarse, sin éxito.

7.- Muchos fracasos en la investigación penal, por ausencia de una verdadera policía judicial dependiente de jueces y fiscales, tal como ordena la Constitución.

8.- Excesiva influencia de la Administración Penitenciaria, en la duración y ejecución de penas.

Y…………………………….

Hablan y comentan mis colegas sobre las razones de esta preterición, de esta dejación, de este “olvido”, en cuanto los derechos del ciudadano solo existen si un tribunal está en condiciones orgánicas y procesales de poder ampararte. Razones, solo existe una, desinterés. ¿ A cuantos políticos se les oído hablar en esta campaña interminable de alguno estos problemas? Y si se trata de protección de derechos, su interés debería ser el máximo. Son conocidos, son aireados, incluso en las reivindicaciones de los propios jueces y fiscales. La Defensora del Pueblo, en su informe anual, deja constancia del lugar destacado de las quejas del ciudadano en este sentido, que en algún año han llegado a ser las mas numerosas. Pero bueno, ¿Eso a quien importa?

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