Indígenas de Oaxaca.

En el mundo existen más de 5.000 pueblos indígenas que hablan más de 4.000 lenguas diferentes, distribuidos en unos 90 países. A pesar de su diversidad, todos comparten la discriminación y la marginación de los sistemas legales de los países que habitan, a través de la expulsión de sus tierras, el negacionismo de su cultura, la violencia física, los abusos, el tratamiento como ciudadanos de segunda clase o la violación de sus derechos. Sin embargo, la comunidad indígena sigue luchando de manera pacífica para preservar su identidad cultural o tomar el control sobre sus tierras y recursos naturales.

Tres décadas después de la adopción del único Convenio Internacional sobre los derechos de los pueblos indígenas, un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) concluye que siguen teniendo más probabilidades de ser pobres y de afrontar dificultades particulares en el mundo del trabajo. 

Este convenio sobre pueblos indígenas y tribales, que conmemora el firmado en 1989, afirma que en comparación con sus contrapartes no indígenas, estos tienen casi tres veces más posibilidades de estar viviendo en situación de pobreza extrema. Representan casi el 19% de quienes viven en situación de pobreza extrema (personas que viven con menos de 1,90 dólares al día) e incluso cuando se toman umbrales de pobreza menos estrictos (3,20 o 5,50), desde la OIT aseguran que “un número desproporcionado de pobres pertenecen a pueblos indígenas e independientemente de si la región o el entorno de residencia es rural o urbano, los pueblos indígenas representan una considerable proporción de los pobres del mundo”.

Resulta paradójico hablar de pobreza cuando los pueblos indígenas habitan en tierras ricas en recursos con estilos de vidas sostenibles y estrechamente vinculados a identidades culturales ancestrales en sintonía con el entorno natural, heredadas generación tras generación. Amnistía Internacional advierte de que el problema reside en el saqueo, la venta, el alquiler y la contaminación de muchas de estas tierras por parte de los gobiernos y las empresas privadas. Motivo por el que muchas personas indígenas han sido expulsadas de su entorno a través de políticas discriminatorias y conflictos armados, y numerosos activistas sufren de la violencia e incluso son brutalmente asesinados por el simple hecho de defender los intereses y libertades de su comunidad.

En materia de derechos, la Declaración de las Naciones unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) fue adoptada por la Asamblea General en 2007 y recoge los derechos colectivos a un nivel sin precedentes en las leyes de derechos humanos internacionales. Desde la organización afirman que dicha declaración es la culminación de más de veinte años de trabajo, que comenzó con un grupo de trabajo encargado de la redacción inicial de la declaración de 1985. Más de 100 organizaciones indígenas participaron anualmente en el Grupo de Trabajo de la Comisión y, en 1993, la ONU proclamó el Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, con “miras a fortalecer la cooperación internacional para la solución de los problemas con que se enfrentan las comunidades indígenas en esferas tales como los derechos humanos, el medio ambiente, el desarrollo, la educación y la salud”.

Un año después, la Asamblea General de la ONU realizó el lanzamiento del Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (1995-2004) para incrementar el compromiso de Naciones Unidas en la promoción y protección de los derechos de los pueblos indígenas de todo el mundo. Asimismo, en 2019, la ONU declaró el Año Internacional de las Lenguas Indígenas por su importante papel en la vida de las personas como instrumento comunicativo y educativo, para la integración social y el desarrollo, así como fuente depositaria de identidad e historia cultural y de tradiciones ancestrales de la memoria indígena.

Volviendo al informe Aplicación del Convenio sobre  pueblos indígenas y tribales: Hacia un futuro inclusivo, sostenible y justo, las cifras indican que el número de pueblos indígenas equivale a más del 6% de la población mundial, es decir, representan más de 476 millones de personas. A escala mundial, el informe revela que más del 80% de los pueblos indígenas vive en países de ingreso mediano y que alrededor del 45% de las mujeres y hombres indígenas desarrollan su trabajo fuera del sector agrícola.

Las mujeres indígenas afrontan otro tipo de problemas añadidos. Según el informe de la OIT, son las que tienen menos probabilidades de haber terminado la educación básica y las que son más vulnerables de terminar en situación de extrema pobreza. Además, tienen una participación más alta en el trabajo doméstico y solo una cuarta parte (el 24,4%) de las mujeres indígenas desarrollan un trabajo asalariado, una proporción inferior a la de las mujeres no indígenas (51,1%) y los hombres indígenas (30,1%), revela el documento.

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