El tiempo es la mayor garantía de la mentira… y la verdad. Esta reflexión la suele hacer el editor de este medio de comunicación, Manuel Domínguez Moreno, cuando se refiere a que no hay mayor medida que la dimensión temporal para determinar la transparencia de las acciones o las palabras de alguien o de algo.

Vivimos tiempos muy peligrosos en los que parece que hay quienes se olvidan del pasado que, por desgracia, está ejecutando nuevamente el concepto del eterno retorno de Heráclito y su transposición a la teoría del superhombre de Nietzsche que, para el filósofo alemán, era algo terrible puesto que nos muestra cómo el hombre vive sin la intensidad necesaria para evitar que los errores del pasado se repitan en el presente.

Por desgracia, la situación política y social actual nos está llevando a repetir los mismos deslices terribles de la década de los años treinta del año pasado: una crisis económica durísima para el pueblo, el crecimiento de los nacionalismos, el nacimiento de partidos populistas de extrema derecha y su sorprendente predicamento entre las clases trabajadoras. Sin embargo, las fuerzas progresistas que deberían defender los avances en derechos humanos logrados principalmente tras la II Guerra Mundial y durante la Guerra Fría, están sufriendo un contagio de los comportamientos autoritarios de quienes pretenden destruir la sociedad basada en los derechos y libertades de los ciudadanos. Uno de los puntos de ataque es la libertad de prensa y de expresión.

Las redes sociales y su predicamento a través de las aplicaciones de mensajería están provocando el florecimiento del fenómeno de las fake news contra el que es muy difícil luchar porque cualquiera puede publicar una cosa y distribuirlo a miles de personas en milisegundos. Sin embargo, esto nada tiene que ver con la prensa y con la profesión periodística.

El último ejemplo de ataque a una libertad reconocida en la Constitución lo ha ejecutado, sorprendentemente, un sindicato cuya función teórica es la defensa de los derechos de los trabajadores. En un comunicado hecho público a través de redes sociales UGT Andalucía se ha lanzado contra el periodista Pepe Fernández por informaciones o publicaciones en redes sociales. En primer lugar, a alguien como el señor Fernández, jefe de informativos de la Cadena Ser, Premio Ondas, fundador de Onda Cero (donde fue director de Andalucía durante 19 años), además de escribir en medios escritos como Diario16, Informaciones, Cambio16, Interviú, El Mundo, La Razón y, actualmente, en Vozpópuli, no se le puede insultar tildándolo de bloguero, tal y como se refieren a él UGT-A.

El sindicato ha pedido amparo a la Asociación de la Prensa de Sevilla por los ataques que, según ellos, recibe de parte del periodista, que no bloguero. Según la carta remitida por UGT-A, se dice que Pepe Fernández utiliza «las peores del mal periodismo, unas veces hace acusaciones gratuitas en Twitter, sin prueba ni argumento alguno», para más adelante, afirmar que:

En primer lugar, la UGT está pidiendo explicaciones y amparo a la Asociación de la Prensa por la actividad del periodista Pepe Fernández en sus redes sociales, en las que hace referencia a publicaciones de otros medios de comunicación que, por muy extemporánea que puedan ser, están en la hemeroteca. En segundo término, es una verdadera barbaridad que un sindicato, que debería tener otras prioridades como luchar abiertamente por los derechos de los trabajadores, esté solicitando a un colectivo de periodistas que silencie o amordace a un profesional con la trayectoria del señor Fernández.

En tercer lugar, los sindicatos, hasta hace poco tiempo, han tenido el beneplácito de los ciudadanos españoles por la defensa que hicieron de los derechos de los trabajadores, algo que, en los últimos años, con casos de corrupción como el de la cooperativa PSV o la presencia de miembros tanto de UGT como de CC.OO. en consejos de administración de cajas de ahorro y que disponían de tarjetas black, todo ello aderezado con el pecado de la complacencia pasiva ante un ataque como fue la reforma laboral de Mariano Rajoy. Sin embargo, unirse a la estrategia de silenciar periodistas no es propio de quien ha luchado por la defensa de los derechos reconocidos en la Constitución.

Estos comportamientos de pretender callar al periodista sacando conclusiones a través de la interpretación de sus textos también se está extendiendo a los partidos de la izquierda quienes ya han hecho algún que otro amago de «regular» el derecho a la información, la libertad de prensa y de expresión.

Finalmente, en el día de ayer se publicó un manifiesto en defensa de Pepe Fernández que fue firmado, no por periodistas, sino por quienes están sacrificando su vida por denunciar la corrupción de este país y, en cierto modo, intentar silenciar a un profesional de los medios de comunicación, es una forma de corromperse, manifiesto que publicamos a continuación:

LA UGT CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

A la opinión pública de Andalucía:

Los abajo firmantes, denunciantes todo de casos de corrupción en Andalucía en los últimos años, comparecemos ante la opinión pública para condenar abiertamente los intentos del sindicado Unión General de Trabajadores de Andalucía (UGT-A) por coartar y amenazar la Libertad de Expresión de medios de comunicación y periodistas en Andalucía.

Consideramos que UGT-A, con su campaña difamatoria emprendida contra algunos periodistas –Isabel Morillo y Pepe Fernández entre otros– lo que intenta es amedrentar a la profesión periodística para que no informen de que dicha organización sindical y sus antiguos responsables siguen incursos en investigaciones judiciales por el supuesto robo o malversación de millones de euros procedentes de fondos públicos.

Especialmente graves, denigrantes y escandalosos nos parecen los ataques que desde el mes de diciembre representantes de la UGT-A vienen lanzando contra el periodista Pepe Fernández, editor y director de Confidencial Andaluz, al que se ha insultado públicamente por escrito desde las redes sociales por el número dos del sindicato y Secretario de Relaciones Institucionales.

Pero el colmo del sarcasmo y la desfachatez lo ha protagonizado este fin de semana el Secretario de Comunicación de UGT Andalucía, Fernando Morillo García, dando publicidad a un escrito dirigido al presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, Rafael Rodríguez, donde el sindicato solicita “el amparo” contra el periodista al que acusa de llevar a cabo una campaña de desprestigio contra UGT-A y contra su Secretaria General. Todo ello por haber retuiteado el 31 de enero pasado una información publicada en su día por el diario El Mundo que el sindicalista califica de ‘extemporánea, malintencionada y no contrastada’. El  sindicalista Morillo, por esta regla de tres, condena al olvido cualquier información publicada sobre corrupción que no interese a su sindicato.

Los abajo firmantes, conocedores de la trayectoria profesional del Sr Fernández, su lucha profesional desde hace años contra la corrupción, así como el papel desempeñado por el periodismo andaluz en general contra esta lacra de nuestra sociedad, solicitamos a la Asociación de la Prensa de Sevilla y al Colegio de Periodistas de Andalucía que actúen con prontitud y contundencia para cortar de raíz estos ataques que desde UGT-A se están lanzando contra la Libertad de Expresión en Andalucía.

Animamos, de paso, a los periodistas andaluces a que no permanezcan en silencio ante estos atropellos que van contra la esencia de nuestro sistema constitucional y porque ‘sin periodismo, no hay democracia’ 

Andalucía, 4 de febrero de 2019

Firmado:

  • Francisco José Sánchez Ramón, Presidente de AMAyT
  • Roberto Alejandro Macías Chávez, Testigo caso UGT A
  • Paloma Coiduras Sánchez, Denunciante corrupción Junta Andalucía y Generalitat. Valenciana
  • Francisco Javier Perejón Marfil, Denunciante corrupción en la Junta de Andalucía
  • Jaime González, Denunciante del caso Cártel del fuego
  • Luis Montoya, Denunciante y colaborador de AmayT
  • José Manuel Cantó Romera, Denunciante de las balsas de fosfoyesos, en Huelva
  • Lola Mesa Denunciante del fraude de TGSS en Cádiz
  • Eva Mª Liria, periodista, denunciante de Operación Poniente y Concejal UPyD en el Ayuntamiento del Ejido
  • José María Castillejo, presidente Asociación Víctimas de Corrupción Judicial (AVCJ)
  • Asociación Alianza Contra la Corrupción/ Plataforma X la Honestidad
  • María Serrano, guardia civil
  • Demetrio Carmona del Barco Abogado del Estado
  • Martín Rodríguez ASEPUCAR
  • Juan Jesús Martínez Asociación Hijos del Sol denunciante Rambla Morales
  • Rogelio Vargas Abogado AMAyT
  • Isis de Maqueda Guardia Civil
  • Ana Hernández denunciante Cooperativas Enseñanza

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