El IPC de enero ha subido tres décimas situándose en el 1,1%, desde el 0,8% con el que cerraba 2019. La inflación se ha incrementado durante tres meses, sobre todo debido a la influencia de los precios de la energía –derivados del petróleo y electricidad-, pasando desde cifras cercanas al 0% a valores por encima del 1%.

El sindicato demanda al Gobierno que impulse un modelo de crecimiento económico más sólido y sostenible, apostando por más y mejor industria y actividades de mayor valor añadido.

CCOO señala que aún hay una mayoría de trabajadores del sector privado cuya subida salarial media en convenio es inferior a la recomendada por el IV AENC, por lo que es necesario seguir trabajando desde la negociación colectiva para que la prosperidad de las empresas llegue de forma significativa a todos los trabajadores y trabajadoras.

El precio del petróleo ha aumentado casi un 7% desde octubre, pero parece haberse estabilizado actualmente (en torno a los 65 dólares el barril) con lo que las presiones inflacionarias desde este origen acabarían pronto.  Los precios de la electricidad (aumentan en enero un 8%), siendo otros de los grandes causantes en los cambios de la inflación.

Por el contrario, la inflación subyacente- que elimina el efecto de la energía y de otros componentes muy variables – se mantiene en el 1,0%, una inflación baja, si la comparamos con   el promedio registrado de 1998 a 2008, la inflación subyacente era algo superior al 2%  (conviene resaltar que el Banco Central Europeo considera que hay “estabilidad de precios” cuando la inflación es inferior al 2%)

No se esperan tensiones en los precios para 2020

Teniendo en cuenta los datos de 2019 referentes a la inflación y los aumentos salariales registrados en convenio (2.3%) los sueldos habrían ganado un 1,6% de poder adquisitivo el año anterior. Un aumento que se produce tras dos años de retroceso salarial. Lo que pone en valor el IV AENC que prevé un aumento salarial entre un 2% y un 3%, dependiendo de la productividad, con lo cual cabría esperar aumentos salariales de una índole similar en 2020.

Por otra parte, según las previsiones de inflación que hacen las instituciones internacionales como el FMI o la Comisión Europea, no se esperan tensiones en los precios para 2020. Esto favorece que el Banco Central Europeo no aumente los tipos de interés lo que repercute positivamente en la financiación de empresas y hogares.

Los productos que tiene un mayor aumento anual son:

La vivienda, cuya tasa del –3,5%, un punto y medio superior a la de diciembre, es debida a que los precios de la electricidad y, en menor medida, del gasóleo para calefacción, suben este mes, mientras que descendieron en 2019. También influye, aunque con menos magnitud, que los precios del gas bajaron en enero del año pasado más que este mes.

Los Alimentos y bebidas no alcohólicas, que incrementa su variación tres décimas, hasta el 2,0%. Destaca en esta evolución el incremento de los precios del pescado y marisco, que disminuyen en 2019.

Vestido y calzado, con una tasa del 1,1%, dos décimas por encima de la del mes anterior, consecuencia de que los precios de las prendas de vestir descienden menos este mes que en enero de 2019.

Los productos que tiene un menor aumento anual son:

Las Comunicaciones, cuya tasa del 0,1% supone una reducción de seis décimas respecto a la del mes anterior. Este comportamiento se explica por la disminución de los precios de los servicios de telefonía y fax, que subieron en 2019.

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