No hay manera de que a través de este sistema de partidos se pueda arreglar algo en este país. No la hay. Y no le podemos dar muchas más vueltas.

Los pucherazos del Ciudadanos, la estafa de las votaciones internas en el PSOE (que viene a ser como otro pucherazo pero de manera más «estatutaria»), la financiación ilegal de las campañas del Partido Popular, las purgas en formaciones que deciden saltarse la voluntad de su militancia para seguir perpetuando a los perfiles más trepas, más interesados y menos respetados por sus compañeros. En definitiva, formas de actuar absolutamente antidemocráticas, maneras de entender la participación a través de cauces oscuros que no tienen en cuenta la valía de las personas, su bagaje, su formación o su capacidad (de lo que sea) en positivo para sumar. Lo que «pita» es el trepa, el dispuesto a vender a su padre si hace falta para ocupar un puesto, con el objetivo de ganarse una vida que de otra manera no conseguiría.

He visto tantas veces las trampas, las he denunciado, y veo que lejos de aprender, cada vez las formaciones mienten con más descaro, se hacen trampas y se llevan por delante a las personas más válidas de sus formaciones. ¿Cómo vamos a regenerar así, señores y señoras? Si no son capaces de mantener los mínimos criterios de decencia cuando conforman sus equipos, ¿cómo vamos a esperar que gestionen bien el interés de todos?

Que no, que los partidos se han convertido en agencias de colocación, en fines en sí mismos que no persiguen realmente los objetivos que dicen promover. Hacen falta estructuras distintas, donde los perfiles sean reconocidos y reconocibles por su capacidad y por sus méritos. Y en este sentido, a veces las primarias (cosa que tanto he defendido) se han convertido en una herramienta fácil de manipular para tratar de legitimar a los más jetas del lugar. Basta con hacer trampas a través del ordenador, con sacar avales de la nada, con bloquear a la gente, con utilizar censos…. para que las primarias se conviertan en una varita mágica. Y si no sirve, pues como ha hecho el PSOE en Galicia, te pasas los resultados que la militancia ha decidido por el arco del triunfo.

Para ese viaje no hacían falta alforjas. Todos los partidos están funcionando igual. Sus purgas, sus trampas, sus jaleos. Un asco. En lugar de avanzar se está retrocediendo. O al menos estamos viendo de manera ya descarada lo que hay, que muy probablemente lo haya habido siempre y hasta ahora no haya sido tan descarado, que también puede ser.

Conozco a gente que se ha dejado la piel, que ha creído en proyectos. Que ha currado absolutamente siempre sin pedir nada a cambio. Y que precisamente por eso, ganan el apoyo de la gente, de sus compañeros de partido y sobre todo de la gente que ha de votarles después. Ejemplos tengo muchos en mente, pero el más bestia ha sido el de Eva Maldonado.

¿Recuerdan la recogida de firmas para salvarle el culo a Pedro Sánchez cuando le cortaron la cabeza de manera indigna en aquél comité federal el 1 de octubre de 2016?

Pues Eva Maldonado era aquélla mujer, anónima que se puso el mundo por montera y se dedicó a recoger firmas por toda España para denunciar lo sucedido y movilizar a las bases del psoe como nunca nadie había hecho. Me pareció una labor encomiable, limpia y sincera. Y por eso la conocí. Era extraño que en una estructura tan viciada como el PSOE aún quedase gente con ganas de hacer las cosas bien, de entregar su tiempo y energía en denunciar una injusticia y ponerse manos a la obra.

Eva recogió miles de firmas por toda España. Esto fue clave para un Pedro Sánchez que ni siquiera le dio las gracias. No hablo de tratar de contar con ella para algo, porque Eva nunca lo quiso. Hablo sencillamente de una llamada, un mensaje, una carta, algo. Nada.

El tiempo pasa y Eva, como es lógico es una persona que, a fuerza de trabajar, de ser limpia y honesta, de escribir siempre que ha podido de manera pública, altruista, ha explicado todo lo que ella consideraba que debería ser un PSOE mejor. Ella, que aún confiaba en esto y de lo que tanto hemos hablado. Yo no creía que pudieran cambiarlo, pero siempre he admirado su manera de querer cambiarlo. Y por eso siempre la he apoyado porque hacen falta personas así.

Pues resulta que Eva consigue ser la más votada en su provincia. Por todos sus compañeros. Para encabezar la lista al Senado. Y doy fe de que ella nunca ha querido postularse a nada, porque además nunca quiso que nadie pudiera pensar que ella hace las cosas por interés. Así es la gente que más se merece representarnos.

Como contaba, sus compañeros convencen a Eva para presentarse como senadora por la provincia de Orense.  Y resulta que lo gana. Pues después de obtener la mayoría de votos, en Ferraz los usan como papel higiénico, y pasan olímpicamente de lo que la militancia ha decidido. Y como «premio de consolación» la relegan a un número tres, para no salir, y para humillarla.

Después se extrañarán de que cuando buscan gente decente no la encuentren. Lógico. Tampoco esperen que les votemos. No son de fiar ni con los suyos…

1 Comentario

  1. Si realmente queremos que las Instituciones estén gestionadas por gente decente, que estén representando a todos para que todos, insisto, tengamos la mejor educación, la mejor sanidad, la mejor vivienda, para que nadie viva por debajo del umbral de la pobreza, para que aprendamos a ser cada vez mas solidarios y avancemos en igualdad de oportunidades, en definitiva que seamos cada día un poco mas humanos, tenemos que dar nuestro voto a PODEMOS que es el único que de verdad nos representa a todos y no solo a los mas ricos y poderosos. Si por el contrario votamos al trio de Colon y/o al PSOE estamos votando a los que nos mienten, nos roban, nos explotan para ellos, un 1% o 2%, seguir enriqueciéndose y enriqueciendo cada vez mas a las elites, IBEX35, a costa de hacernos sufrir cada vez más a la gran mayoría, un 99% o 98%. Esto ultimo no es una hipótesis, es una realidad palpable que ya estamos experimentando.

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