Nos encontramos ante una enfermedad nueva para el ser humano y por ello, la mayor parte de sus consecuencias todavía se desconocen. Los investigadores están trabajando a un ritmo vertiginoso para poder conocer cómo funciona el nuevo coronavirus en los distintos sectores de la población.

«Según la información disponible actualmente y la experiencia clínica, los adultos de mayor edad y las personas de cualquier edad que tienen afecciones médicas graves subyacentes podrían estar en mayor riesgo de enfermedad grave por COVID-19» señalan desde el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos, y que recoge Bussines Insider.

El Ministerio de Sanidad de España también ha explicado algunos de los factores que pueden aumentar la mortalidad por COVID-19. Concretamente, se apunta al grupo de edad de mayores de 80 años, que tiene ahora mismo la letalidad más alta de todos con un 14,8%.

La letalidad también aumenta en aquellas personas con diabetes, enfermedades cardiovasculares o problemas respiratorios.

¿Qué factores son determinantes a la hora de tenerlos en cuenta frente al COVID-19?

La edad: el nuevo coronavirus afecta de forma más dura a las personas mayores de 65 años. Un informe elaborado por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades publicado a inicios de marzo, señaló que la tasa de mortalidad en pacientes de más de 70 años se elevó hasta el 8% y en mayores de 80 años subió al 15%.

¿Por qué ocurre esto? De momento se desconocen razones contundentes. Pero desde el Ministerio de Sanidad apuntan a factores como enfermedades previas, sistemas inmunológicos más débiles o las circunstancias en las que se encuentran en las residencias de mayores.

El género: los hombres sufren más el COVID-19

Según hemos informado anteriormente en Diario16, la tasa de hombres ingresados en la UCI por COVID-19 es mayor que la de mujeres. También suponen la mayor canitad de fallecimientos: en Italia, por ejemplo, representan casi el 70% de los casos. En Nueva York, el 60% algo que en España también sucede: fallecen más hombres que mujeres.

¿Por qué sucede esto? Nos ocurre lo mismo aquí que en el caso de la edad. No se conocen las razones de manera cierta, pero los expertos apuntan al tipo de enfermedades que suelen tener en mayor medida los hombres. Como problemas de hipertensión, respiratorios o cardiovasculares.

«Existen profundas diferencias sexuales en los sistemas inmunológicos, y esta pandemia lo está revelando». Así lo ha afirmado la profesora de medicina en Stanford University School, Marcia Stefanick para The Wall Street Journal.

Enfermedades cardiovasculares

Las personas con patologías preexistentes, sobre todo cardiovasculares, tienen más probabilidades de desarrollar casos graves e incluso fallecer por COVID-19. La tasa de mortalidad en estos casos es del 10,5% según el Ministerio de Sanidad.

Insuficiencia cardiaca, afección en las arterias coronarias, cardiomiopatías o hipertensión pulmonar son algunas de las afecciones que pueden conllevar complicaciones graves en caso de contraer COVID-19.

Diabetes

La tasa de mortalidad para los enfermos con diabetes por COVID-19 es del 7,3%. Esto puede deberse al deterioro del sistema inmunológico que pueden sufrir estas personas.

Cáncer

Personas que sufren de cáncer también son más propensas a empeorar de forma significativa cuando contraen COVID-19. Concretamente un aumento casos graves del 5,6%.

Afecciones respiratorias

Asma y afecciones respiratorias similares generan también complicaciones por COVID-19 suponiendo un aumento de casos graves de un 6,3%.

Obesidad

El sobrepeso grave, que implica un índice de masa coroporal superior a 40, también puede conllevar mayores complicaciones por COVID-19. Tiene que ver con los problemas respiratorios asociados que suelen tener las personas con sobrepeso, como sucede con el síndrome de distrés respiratorio agudo, que puede derivar en un caso crítico al enfermar por COVID-19.

Sistemas inmunitarios debilitados

Hay enfermedades o medicamentos que pueden debilitar el sistema inmunitario, conllevando un mayor riesgo ante el COVID-19. Son personas que están en tratamiento para enfermedades como el VIH, problemas de médula ósea, o enfermedades que conllevan un debilitamiento de sus defensas.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre