La familia del dictador Franco está dispuesta a pelear para evitar que los restos de caudillo sean exhumados del Valle de los Caídos tal y como ha decidido el Gobierno de Pedro Sánchez.

Así, sus nietos están convencidos de que el Gobierno no podrá exhumar los restos de su abuelo del Valle de los Caídos sin el consentimiento de la familia y destaca que su oposición es «unánime y firme».

El Ejecutivo ha reiterado esta semana que procederá a la exhumación de Franco, tras la reunión que mantuvo en el Vaticano la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, con el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolín.

De hecho, según ya publicó Diario16, el Gobierno socialista trabaja para reactivar la reforma de la ley de Memoria Histórica que prevé reconocer y ampliar los derechos de las personas que “padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura” y transformar el Valle de los Caídos en un lugar de memoria de las víctimas del franquismo “de acuerdo con los principios de pluralismo, reconciliación, paz y democracia que consagra la Constitución”.

Sin embargo, la oposición de la familia es «firme», según publica EFE, que ha señala que esta semana, y a través «de un tercero», la ministra de Justicia, Dolores Delgado, intentó que se convenciera a los nietos de Franco para la inhumación de los restos del dictador en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo (Madrid). La familia posee un panteón en este cementerio, en el que fue enterrada la esposa de Franco, Carmen Polo.

Las fuentes han añadido que ese ha sido el único contacto del Ejecutivo con los allegados y han aclarado que el intento de convencer a la familia fue «inútil».

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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