Casi una de cada tres solicitudes de protección de mujeres maltratadas son rechazadas actualmente por los juzgados especializados en violencia sobre la mujer. A esto se suma que también casi uno de cada tres juicios penales en el ámbito de la violencia de género concluye con la absolución del presunto maltratador. Estas estadísticas, camuflada reiteradamente por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género cada vez que publica los datos oficiales trimestralmente, vuelven a poner en evidencia las lagunas de un sistema judicial que no cree la cruel realidad del terrorismo machista, que deja cada año un balance de decenas de víctimas mortales y miles de nuevas denuncias, además del archivo y el rechazo a numerosas órdenes protección.

Los jueces no consideraron víctimas de violencia de género a un total de 1.772 mujeres que denunciaron serlo

El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género se ha felicitado por el descenso de las denuncias contra los maltratadores y del aumento de las órdenes de protección, así como de las condenas. Pero estos datos no pueden esconder que el porcentaje de sentencias condenatorias por malos tratos apenas ha experimentado un aumento del 1,4% respecto al mismo periodo del pasado año. Tampoco es demasiado triunfal el dato de que hayan aumentado un 3,6% las órdenes de protección solicitadas y un 2,8% las órdenes concedidas, sobre todo teniendo en cuenta que el porcentaje de mujeres denunciantes de malos tratos que se quedan sin una orden de protección solicitada sigue siendo muy elevado, casi del 30% del total de casos.

Otro dato relevante dado a conocer este lunes 14 por el Observatorio, dependiente del Consejo General del Poder Judicial, es que los juzgados especializados de violencia sobre la mujer aún conceden menos órdenes de protección solicitadas por mujeres maltratadas que los juzgados de guardia. En los primeros se rechazan casi el 30% del total de solicitudes y en los juzgados de guardia las solicitudes denegadas no llegan al 24% del total.

Pese a estos datos nada alentadores por el estancamiento de la evolución durante los últimos años, la presidenta del Observatorio, Ángeles Carmona, asegura que “refleja una tendencia al alza que habla, por un lado, de concienciación de las víctimas y familiares y por otro lado, de mayor sensibilidad en la respuesta institucional frente a la violencia de género”. Carmona también felicita al estamento judicial por lo que considera una “consolidación de la tendencia de incremento de la cifra de condenas a maltratadores”, con un aumento interanual de menos de un punto y medio porcentual. “No hay impunidad posible”, añade Carmona.

Leve incremento de las condenas

Las sentencias absolutorias en el ámbito de la violencia sobre la mujer se han elevado durante el segundo trimestre de este año a un total de 4.010, de un total de 13.252 sentencias penales. Las condenas apenas han experimentado un incremento del 1,4% respecto al mismo periodo de 2018. Ni siquiera se ha franqueado la barrera del 70% los casos que finalizan en condena del agresor.

Estos datos están directamente relacionados con el descenso experimentado de casos denunciados y del número de víctimas contabilizadas de manera oficial. Un total de 38.723 mujeres aparecen como víctimas de violencia de género de las 40.495 denuncias presentadas en los órganos judiciales durante este segundo trimestre. Por segundo año consecutivo se registra un descenso notable tanto del número de denuncias como del número de mujeres víctimas, en ambos casos por encima del 3,7%. Solo en este segundo trimestre, los jueces no consideraron víctimas de violencia de género a un total de 1.772 mujeres que denunciaron serlo.

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1 Comentario

  1. ¿Qué pretenden, que se lleve a cámaras de gas a todo el sexo masculino heterosexual?

    https://www.lanaciondigital.es/sucesos/la-justicia-no-hizo-nada-contra-la-asesina-de-el-ejido-pese-a-que-tenia-15-denuncias-por-maltrato-a-su-hijo_1644_102.html

    Todas las personas deben ser protegidos por igual, sin que jamas se criminalice y discrimine en lo más mínimo por sexo, genero, raza, color de su piel, o por cualquier otra circunstancia personal o social.
    Sin que jamás se creen leyes que discriminan a sexos géneros o razas.
    El «empoderamiento» no puede ser a costa de vulnerar derechos humanos y criminalizar a la mitad de la población española, como así se ha hecho en las leyes de género contra los hombres.
    ¿Quién creó esta guerra? ¿Quién se está frotando las manos ante el macabro y multimillonario negocio del género y el lucro obtenido de enfrentar a las personas ahora por su sexo? Hay quienes hablan de pactos de civilizaciones, conciliación, entendimiento.., y a la vez crean las guerras. De sexos, de clases, y se lucran haciendo creer que buscan la cura de problemas que no existían que ellos han creado.
    Está guerra jamás tuvo que existir y jamás se tuvo que montar tan macabro negocio sobre la violación sexista de derechos humanos en las leyes de género.
    Jamás tuvo que existir para a ejercer odio señalamiento y violación de derechos humanos fundamentales, sino para la conciliación.
    Agún día el género y sus múltiples violaciones sexistas de derechos humanos será estudiado como una de las mayores vergüenzas para la humanidad.
    Vergüenza de quienes por su responsabilidad política debieron llamar a la calma y a la razón para decir que un delito cometido por un hombre, por un blanco, por un negro.., solo representa el despreciable ser que lo comete, hicieron absolutamente lo contrario. Acuñaron términos de odio y señalamiento contra los varones heterosexuales tales como «violencia machista», «terrorismo machista»,
    intentando convencer de la maldad del varón heterosexual, contra quienes crearon múltiples y discriminaciones y siguieron haciendo señalamiento y utilizaron para ello toda la maquinaria de un estado.
    Es tanto el dinero e intereses que están detrás de la ideología de género y sus leyes que ciega la vista y la razón y convierte en «ley de la igualdad» el mayor atentado contra la igualdad la Constitución y los derechos humanos, aumentando cada día más el engendro legislativo. Aunque no funcione y produzca por su injusticia el efecto contrario. Llega a pensar que si la realidad no corresponde con una ley terrible cambiamos la realidad para adaptarla a la ley. Todo antes de la menor reflexión que pudiera traer consecuencias sobre intereses políticos, económicos, electorales o consecuencias penales por el pacto de ceguera de la mayoría de la clase política ante lo que es la destrucción de la igualdad ante la ley y la imparcialidad e independencia de la justicia del poder político, que es lo único que evita persecuciones sexistas o racistas, y por consiguente la destrucción del estado de derecho.
    La violencia y la maldad humana no tiene género, raza sexo ni color de piel.
    Cuando se pone género sexo raza…a la violencia y la maldad humana se está cometiendo un atentado sexista racista, un crimen de lesa humanidad contra millones de inocentes.
    Día triste fué el día del 40 aniversario de la Constitución española. Que debería ser de júbilo y orgullo por la norma suprema que debe servir para evitar que se señale, persiga y discrimine a las personas por su raza, por su sexo,por su “género”, por el color de su piel, su orientación sexual, o por cualquier otra circunstancia personal o social.
    Si nos hubieran dicho que en España, en un país supuestamente constitucional, democrático y de derecho en pleno siglo XXI existirían leyes de autor que discriminan derechos humanos fundamentales y presunción de inocencia a personas simplemente por el sexo con el que nacen, jamás lo habríamos creído.
    Si nos hubieran dicho que se crearían cientos de tribunales de excepción «especializados» contra los hombres jamás lo habríamos creído.
    Si nos hubieran contado que se especializaría a los jueces en “perspectiva de género” obligatoria contra personas simplemente por su sexo jamás lo habríamos creído.
    Si nos hubieran contado que por la terrible psicosis institucional generada contra todos los hombres heterosexuales se detendría a personas, se las alejaría de sus hijos, se las expulsaría de su casa, se las privaría de sus bienes y se las condenaría simplemente por la palabra de otra, jamás lo habríamos creído.
    «La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo»
    La obra maestra de Satanás es regar la mayor injusticia con millones de dinero y recursos.
    Conviene recordar que la persecución antijudía de Alemania o el apartheid en Sudáfrica en su momento también fueron legales. Sin duda pasara a la historia esta aberrante ley española entre sus múltiples medidas de odio psicosis y discriminación incitado públicamente, llego a crear juzgados de excepción, como una de las mayores vergüenzas para la humanidad.
    Precisamente por quienes corresponde no crear discriminaciones y señalamientos sexistas o racistas, que se pueda decir públicamente que la violencia y la maldad está en el ADN del hombre, (sexos, razas, orientaciones sexuales), tras crear las leyes de género es algo macabro.Todos debemos ser tratados iguales ante la ley y una diferencia en número de delitos entre negros blancos hombres o mujeres no justifica un crimen contra el resto de millones de inocentes, y ni la más mínima discriminación.

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