El PSOE ha emitido un argumentario interno “contra las teorías que niegan la realidad de las mujeres” al tiempo que rechaza el derecho “a la autodeterminación sexual”, así como al activismo queer porque “desdibuja a las mujeres como sujeto político y jurídico, poniendo en riesgo los derechos, las políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres y los logros del movimiento feminista”.

El documento lanzado por el partido socialista bajo el título “Argumentos contra las teorías que niegan la realidad de las mujeres”, consta de 4 páginas y se ha hecho público a través de las redes sociales de varias militantes. Europa Press recuerda que “su difusión tiene lugar día después de la aprobación en el Consejo de Ministros del proyecto de Ley de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, presentada por la Vicepresidencia de Pablo Iglesias”. Dicho proyecto de Ley establece que “los niños, niñas y adolescentes tendrán derecho a que su orientación sexual e identidad de género, sentida o expresada, sea respetada en todos los entornos de su vida”.

Sin embargo, el argumentario difundido por el PSOE se postula “en contra de los posicionamientos que defienden que los sentimientos, expresiones y manifestaciones de la voluntad de la persona tienen automáticamente efectos jurídicos plenos”, haciendo alusión al “derecho a la libre determinación sexual” o “derecho a la autodeterminación sexual”, que según afirman el documento, “carece de racionalidad jurídica”. En este sentido, sostienen que “para contar con efectos jurídicos plenos, tiene que darse una ‘situación estable de transexualidad’ debidamente acreditada”, reivindicando así el sexo como hecho biológico y elemento identitario frente la autodeterminación del género.

La autodeterminación de las personas trans, recuerda eldiario.es, hasido exigida por varios organismos internacionales, entre los que destaca Amnistía Internacional o la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, y estuvo a punto de ser aprobada en el Congreso la pasada legislatura, en la que Unidas Podemos la llevaba en su proyecto. Por otro lado, la necesidad que plantea el PSOE de una “situación estable de transexualidad debidamente acreditada” no hace más que obligar a las personas trans a pasar por un médico para que determinen qué son estas personas, es decir, patologizar la transexualidad. Al hilo, cabría recordar que, en 2008, la Organización Mundial de la Salud despatologizó las identidades trans.

Marcos Ventura de la Coordinadora del Grupo Trans de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) se lamentaba en un artículo para El Salto de que “nuevamente, tenemos que repetir que las mujeres son mujeres, sean cis o trans”, de igual modo que los hombres. Y recordaba acertadamente en este marco, que se trata de “derechos humanos básicos no solo porque el artículo 14 de la Constitución Española prohíba cualquier discriminación en función de condiciones personales o sociales, ni porque el artículo 10.1 reconozca la dignidad humana y el libre desarrollo de la personalidad como fundamento del orden político y la paz social, sino porque el 10.2 establece que los derechos fundamentales se interpretan conforme a los Derechos Humanos, y en el principio 3 de los Principios de Yogyakarta vemos recogido el derecho a la autodeterminación del género como un derecho humano”.

Por otro lado, el argumento reduccionista que aporta el PSOE sobre la vinculación del activismo queer y las personas trans no es realista, pues dicha teoría se considera minoritaria entre el colectivo trans. De esta manera, negar que las mujeres trans no forman parte del sujeto político del feminismo cuando llevan décadas luchando por sus derechos y con la llegada de la tercera ola del feminismo este sujeto se amplía hacia una mirada interseccional, es negar la propia historia del feminismo.

Tras la publicación del argumentario, la Plataforma Trans expresó su indignación por el “alto contenido transfóbico”, ya que “se enmarca en la misma línea ideológica de la extrema derecha, negando la legitimidad de las personas trans como mujeres y hombres de pleno derecho, desde la misma visión reduccionista y genitalista defendida por la organización ultra católica Hazte Oír, que provocó un amplio rechazo social con la puesta en marcha de los autobuses transfóbico”. Para la plataforma, dicho documento tiene “una posición patologizante del hecho trans”, un hecho ya superado “en múltiples legislaciones de todo el mundo y en comunidades autónomas como Andalucía, Madrid, Valencia, Aragón y Canarias con leyes trans basadas en la libre determinación de la identidad sexual”, que contaron con los apoyos del PSOE en cada territorio. Por su parte, su presidenta, Mar Cambrollé, declaró que “confiamos en el compromiso de un Gobierno del progreso que hizo suya la reivindicación de una Ley Trans Estatal que traerá la dignidad y la democracia a las personas trans, después de 42 años de la misma”. Y concluyó con la reclamación de una Ley Trans Estatal, recogida en el acuerdo programático del Gobierno de coalición.

Un día después de la polémica suscitada por el argumentario, el Ministerio de Igualdad, a través de la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI se ha pronunciado con un tuit en sus redes sociales con un mensaje acompañado de la bandera trans que decía: “En la sociedad por la que trabajamos, cabemos todas”,  que ha sido retuiteado por la Ministra de Igualdad, Irene Montero. No obstante, la FELGTB y la Fundación Triángulo, dos de las entidades mayoritarias representantes del colectivo LGTBI, han solicitado una reunión urgente tanto al presidente Pedro Sánchez, como a la ministra de Igualdad, Irene Montero, para que aclaren la postura del Gobierno con respecto al derecho de autodeterminación de las personas trans.

La diputada socialista y activista feminista por los derechos de las personas trans, Carla Antonelli, dejó claro en su perfil de Twitter que “las mujeres trans somos mujeres y que la despatologización es un hecho avalado por la OMS”. Asimismo, afirmó no sentirse representada por “un panfleto transfóbico envuelto en seda no emanado de ningún congreso, ya que repugna y atenta contra la dignidad”.

En medio de este clima convulso de florecimiento de la ultraderecha, racismo, violencia machista, aporofobia y transfobia, entre otras fobias derivadas de la desigualdad, la célebre frase “En su modelo de sociedad no quepo yo, en el mío sí cabe usted” de Pedro Zerolo, activista LGTBI y político socialista de cuya muerte se cumplen ahora cinco años, se presenta como el alegato en forma de legado más valioso para seguir caminando hacia la igualdad de derechos en una sociedad diversa.

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