Hace mucho que descarté la racionalidad como definición de lo humano, la pasión, la emoción o la simple incontinencia nos explican mejor. La Humanidad, como tal, es otro mono, con los mismos problemas y aspiraciones, y no lo digo contra el mono sino contra quienes, alabanciosos, se pretenden más.

El monarquismo es una religión. No olviden que los Reyes se postulan descendientes, en cada lugar, de sagas vinculadas a las narraciones primigenias estructurantes de las sociedades, en Europa el cristianismo ha servido de tapadera para justificar lo selecto, lo distintivo, la sangre distinta de esa clase privilegiada: la Nobleza. Por eso no es extraño encontrar entre sus soportes a sectores de la población extremadamente conservadores cuando no fanáticos de la tradición y la fe. Dios los cría y ellos se juntan.

En torno a Sus Altezas rondan gentes cuya valía se mide (se la miden) en función de la lealtad cínica que profesan a sus superiores, la autoestima la construyen ponderando el nivel de sacrificio autodestructor al que son capaces de llegar: fidelidad. Toda la miseria y la grandeza de la que es capaz un ser humano se sintetiza en ese “Dios, Patria y Rey”, están ahí, porque la entrega total por un ideal merece algún reconocimiento…

¿Cómo podemos pretender que la República llegue pacífica? No lo permitirían y ésa es una realidad inquebrantable, debemos admitir que esto es lo que hay, y yo personalmente no alcanzo a justificar ninguna violencia por encima de los individuos; ellos no dudarían en arrasarnos por salvaguardar los valores que los constituyen. Una parte de nuestro Estado y de la economía penden de SSMM los Reyes de España y la Princesa de Asturias (cuando se modifique la Constitución); la propia estabilidad del Ejército ¿no está garantizada por la disciplina debida al Jefe del Estado?, me lo recuerda siempre atinadamente mi amigo Manuel Avilés…

Desde luego esto no resta un ápice a la vergüenza institucional que los herederos del infame Fernando VII están recreando. Quiero pensar que el Rey actual es personaje desdichado, condenado a la Monarquía (no puede abdicar sin fracasar como persona) y condenado a los usos de su familia, que no son un ejemplo de PYME limpia precisamente. Pero vuelvo a lo religioso, estoy absolutamente convencido de que el entorno más cercano de los Reyes ha favorecido, tolerado e impulsado las presuntas corrupciones, todas y de todos, porque ellos se sienten obligados a garantizar (en el fondo para justificar su fanatismo) la solvencia y la superioridad total de sus protegidos Reales. De camino se forra todo el mundo, pero lo ven como una lógica pragmática, realista (en el sentido de lo práctico)… no como golfería, a cada cual lo que le toca… así ha sido siempre… es la base de su conservadurismo.

El debate sobre la República en España ha de construirse con sosiego y persuasión, hasta que esas fuerzas reaccionarias cedan por el peso de los hechos, y siendo sinceros: de momento ellos solos se están hundiendo, el Rey Emérito (y siento hasta una cierta conmiseración al decir esto, quizá por su edad o por una empatía que me empuja a ser cada vez menos virulento) ha destruido todo el aura de falso prestigio que su entorno le construyó, sólo la muerte le devolverá algo de simpatía, y éste es un precio duro e irreparable para él. No debe buscar responsables, él sólo ha hundido el chiringo dejando en muy mala posición a su real nieta.

La izquierda ramplona miente cuando habla de República o de fin del Borbonismo, con las Leyes en la mano se necesitan unas mayorías y un procedimiento difícilmente accesibles, y más allá de eso la “guardia de corps” física e intelectual que rodea a la Monarquía preferirá morir intelectual y físicamente antes que claudicar a la Razón, porque se construyen sobre una fe, el Rey, la Reina, su Familia Real, son el Dios laudatorio de sus vidas.

Yo estoy más que convencido por los datos del pasado criminal del cristianismo pero ¿podría prohibirse una religión, sea cual fuere, con esta explicación? Imposible sin ser igual de criminales que aquéllos a quienes acusamos… lo mismo ocurre con la Monarquía, el sentido común ya ha dado su veredicto inapelable… prosigamos con su disolución, sin prisas, pero no engañemos y promovamos la prudencia, todo cae a borbotones más temprano que tarde.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorEl ex presidente del Real Madrid, Lorenzo Sanz, otra víctima mortal del coronavirus
Artículo siguienteEl Gobierno evita que el coronavirus sea el nuevo Zyclon-B para las personas mayores
Francisco Silvera. Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -Libro de los silencios (2018) -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es. Libro de los silencios ha sido galardonado por el jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 en la modalidad de relatos.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre