Huaraz, capital de una de las regiones más bellas de los Andes, es un paisaje que convoca al turismo  y a la investigación de los recursos naturales,  El libto titulado Un Viaje Maravilloso, de Erick Castillo Torres,  publicado en diciembre del 2020,  recrea la historia de un viaje con su familia – en ómnibus y  en tren – por el Callejón de Huaylas hasta Chimbote, puerto marítimo que era visitado para disfrutar de playa, entonces un mar azul, limpio, antes que el boom pesquero destruyera el saludable paisaje.  Previamente se atravesaba la llamada Cordillera Negra, dejando la imponente Cordillera Blanca, en la cual los nevados se disputan alturas superiores a los 6 mil metros sobre el nivel del Océano Pacífico. El mismo autor ilustra esta historia con óleos y acuarelas, y revela la valiosa  motivación de Fabiana Stagnaro de Castillo….

El prólogo de  Marco Castillo Torres, precisa que se trata  de una narrativa tierna y de fácil lectura titulada “Un viaje maravilloso”, concluye  el  economista, especializado en el desarrollo de la pequeña y mediana empresa y destaca la especial motivación que juega el paisaje en la producción del arte en sus diversas manifestaciones, como se aprecia en los aportes de los peruanistas italianos Ugo de Censi y  Antonio Raimondi y otros aportes de intelectuales de la región:

El ferrocarril de Chimbote (1872-1970) llevaba consigo, en sus 265 kms de recorrido, parte de la historia e idiosincrasia del Perú Republicano, desde su financiación con la extracción del guano de las aves marinas que provocó una economía boyante, hasta las enriquecedoras mixturas culturales, para terminar su vida activa con el terremoto de 1970, cuya  ruta del tren fue cerrada por los daños sufridos. Pero el negocio inmediato fue limpiar la via y levantar las rieles.

Esa es la etapa en la cual se sitúa  parte de la historia, en la que el autor hace una travesía en sus recuerdos para dar vida a sus coloridas experiencias, en una matizada trayectoria desde lo profundo del impactante Callejón de Huaylas y  Huaraz, su ciudad natal, hasta la costa peruana, donde el autor conoce el mar por primera vez.

Erick Castillo Torres pregunta: ¿Recuerdas el viaje que hicimos en tren en la ruta Arequipa-Cuzco, que disfrutamos tanto entre nosotros?  Ya en el otoño de la vida vienen a la memoria  hermosos recuerdos que disfrutamos con nuestros familiares, compañeros de toda la vida; entrañables amistades y conocidos de este camino llamado vida. Querido lector, deseo de corazón que el viaje maravilloso que emprenderás a lo largo de las páginas de esta bella y tierna narrativa que nos proporciona Erick, te vuelva a conectar con tu fiel compañero, tu único e irrepetible unicornio azul, concluye Marco Castillo Torres, quien nos invita a leer las páginas del libro.

El ferrocarril de Chimbote (1872-1970) llevaba consigo, en sus 265 kms de recorrido, parte de la historia e idiosincrasia del Perú Republicano, desde su financiación con el demandado guano de las islas, propio de una economía boyante, hasta las enriquecedoras mixturas culturales, para terminar su vida activa con el terremoto de 1970, cuando la ruta del ferrocarril fue cerrada por los serios daños sufridos. Es en momentos de actividad del ferrocarril que situamos parte de la historia, en la que el autor hace una travesía en sus recuerdos para dar vida a sus coloridas experiencias, en una matizada trayectoria desde lo profundo del impactante Callejón de Huaylas y Huaraz, su ciudad natal, hasta la costa peruana, donde el autor conoce el mar por primera vez. “Recordar”, palabra muy potente, ¿cierto? Los seres humanos aprendemos a recordar desde pequeños; está ahí, creo yo, la nobleza de nuestros corazones.

Antecedentes. Ugo De Censi se ordenó como sacerdote en marzo de 1951. Antes de llegar a Áncash, el padre Ugo estuvo en Brasil, en donde ya se trabajaba con jóvenes y se identificaba con el sufrimiento de las poblaciones más necesitadas. Transcurría el año 1967 cuando De Censi decidió fundar la operación Mato Grosso, el nombre de una región del país brasileño en donde empezó a tener sus primeros contactos con la necesidad humana.

La idea que tuvo Ugo de Censi era liberar poco a poco a los pueblos alejados no solo de la pobreza espiritual, sino también dar a sus habitantes las armas necesarias para que aprendan a trabajar con madera, piedra y textilería; así como brindarles a los niños y jóvenes de estos lugares el acceso a la salud y educación, ya que, lastimosamente en estas zonas se había convertido en todo un privilegio acceder a estos servicios.

Esta es parte de la vida del padre Ugo. La muerte se llevó su cuerpo, pero extendió su alma a cientos de corazones ancashinos que sienten gratitud y que este sábado 8 le darán el último adiós.

Antonio  Raimondi. Nació el 19 de septiembre de 1824, sus padres fueron Enrico Antonio Raimondi Mazza (nacido en 1789), pastelero de profesión y María Ágata Rebeca dell’Acqua Vismara (nacida en 1790 – fallecida en 1864). Raimondi fue el penúltimo de ocho hermanos, tres mujeres y cinco varones (de los cuales uno fallece en la infancia y otros dos se ordenan sacerdotes).

El 2 de septiembre de 1869 Raimondi contrae matrimonio en la parroquia de San Sebastián de Huaraz, Ancash, con la huaracina Adela Loli Castañeda (Huaraz, Ancash, Perú; 21 de febrero de 1848 – † Lima, 11 de junio de 1928), con quien tuvo 3 hijos:

El producto de sus esfuerzos se ve realizado en una inmensa obra que puso los cimientos a numerosas ramas de las científicas que se investigan y estudian en las universidades peruanas.

La obra más sobresaliente de Raimondi es «El Perú», editada en seis tomos, y en su prefacio anima y aconseja a todos los peruanos a estudiar las riquezas naturales del País, hecho que lo convierte por virtud, para muchos historiadores y escritores, como un verdadero peruanista…

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