Hace poco más de dos semanas la hija menor del gran magnate de la moda española Amancio Ortega, Marta Ortega, contrajo matrimonio con el agente de modelos Carlos Torretta. Es la segunda vez que la heredera de Inditex ha pasado por el altar, después de que en 2012 se casara con su primer marido y padre de su único hijo, Sergio Álvarez. En esa ocasión, los novios decidieron intercambiarse las arras en una capilla nupcial, mientras que la de este noviembre fue una ceremonia civil.

Esta no es la única diferencia entre los dos enlaces. Para el primero, Marta y Sergio escogieron para el convite el Pazo do Drozo del multimillonario que acogió a los 200 invitados. El viernes 16 de noviembre, en cambio, el doble de asistentes se congregaron en la hípica Casas Novas, también propiedad del padre de la novia, aunque el enlace civil sí que se celebró en la mencionada casa familiar que los Ortega tienen en A Coruña, esta vez ante la atenta mirada de unos 40 afortunados.

En cualquier boda, sobre lo que más se habla antes, durante y después del feliz acontecimiento es el vestido de la novia, aunque la presión de Marta fue todavía mayor teniendo en cuenta a qué se dedica su familia. En su primer casamiento, la pequeña de los Ortega lució un diseño de Narciso Rodríguez. Para su segunda boda, en cambio, apostó por un espectacular Valentino hecho a medida que complementó con un largo velo y unos accesorios floreados en el pelo.

El atuendo recuerda más al que lució la influencer Chiara Ferragni en su gran día que al de Meghan Markle en su boda con el príncipe Enrique. La californiana dejó a todo el mundo maravillado con su vestido de Givenchy y puso de moda los escotes de bote. El Dior de la italiana y el de la famosa heredera, por otro lado, son diseños más bien clásicos de manga larga y cuello cisne, algo alejados de las principales tendencias de este año: bordados, capas, trajes de dos piezas y monos.

Por ahora se desconoce cuál será la influencia en las novias del futuro del Valentino de Marta, que ha sido una trendsetter toda la vida, y si llegará a hacerle la competencia a Chiara, a quien el Financial Times acaba de nombrar la séptima mujer con más repercusión del mundo de la moda. De hecho, su diseño a medida le reportó a la firma de alta costura un impacto mediático de 5,2 millones de dólares y ya ha sido señalado como el look más influyente este año en la moda nupcial.

A lo largo de los años, tan solo con fijarse en los outfits de la empresaria española, uno ha podido intuir el estilo que seguirían las próximas colecciones de las diferentes marcas de la compañía. Fue el caso de este verano cuando Marta fue fotografiada vestida con estampados animal print, o en su luna de miel, donde hemos podido ver también los estampados de piel de serpiente al igual que los de leopardo o tigre en colores vivos, una moda que la empresa Lyst ha determinado que no va a desaparecer pronto. Uno de sus estudios más recientes concluye que las búsquedas de “faldas leopardo” aumentan un 30 % cada mes.

Parecía improbable que Marta se decantase por una prenda de Zara para su boda, aunque de haberlo hecho hubiera abierto una nueva vía de negocio para la cadena insignia de Inditex, que cuenta con tiendas físicas en 96 mercados y factura más de 16 millones de euros anuales. Aun así, como buena embajadora de Zara, no ha dudado en lucir productos estrella de la marca durante su viaje de luna de miel a la India. En la foto más viral de la pareja podemos ver a Marta con el imprescindible trench color camel y pashmina larga con estampado.

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