Foto: Agustín Millán

“No comprendo lo que he visto. Y ni siquiera sé si he visto, ya que mis ojos han terminado por no distinguirse de la cosa vista.” Clarice Lispector

Los corruptos tienen la desvergüenza de actuar a cara descubierta. A responder de manera poco creíble, cuando no mintiendo, a preguntas poco inteligentes sobre actos cometidos pero desmentidos. Es una mala representación en una comedia en la que todos se engañan y son engañados, aunque sepan la verdad. Tramoyistas de la realidad. Actores de la pantomima. Relatos que son consumidos entre plato y plato de desesperanza. Ejercen el abuso de poder vorazmente sin el menor decoro. Se creen el poder. La ciudadanía ve como las nubes se están formando en el horizonte. Los corruptos alientan la fatiga de la pandemia. Al tiempo, las personas aguardan la esperanza en la soledad de sus cuartos. Confían que su realidad sea mejor de lo que intuyen. Porque las facturas llegan y las ayudas se atrasan. Eso es violencia. Cómo el sistema de tarifas injusto y voraz diseñado por las puertas giratorias.

El último informe de Intermón Oxfam para 2020 no deja dudas, 790.000 personas habrían caído en la pobreza severa en España debido a la COVID-19, según el informe anual de desigualdad que publica la ONG con motivo del Foro de Davos. El total de personas en esta situación, que son las que viven con menos del equivalente a 16 euros al día, podría alcanzar la cifra de 5,1 millones de personas en nuestro país, lo que supone un aumento desde el 9,2% registrado antes de la pandemia hasta el 10,86%. El director de Oxfam Intermón, Franc Cortada, afirma que, “… sin una respuesta adecuada, hay un grave riesgo de que la salida de la crisis profundice y eternice las desigualdades en España, empobreciendo a las personas más pobres mientras las más ricas se recuperan a paso firme. El mensaje más importante en este sentido es que las políticas públicas pueden servir para cambiar esta situación, como lo demuestran los ERTE y otras medidas como el Ingreso Mínimo Vital, aunque éste necesita mejoras urgentes en su puesta en práctica”. Esto es así porque la tasa de pobreza relativa en España pasaría del 20,7% hasta el 22,9%, lo que supone un millón de personas más por debajo de la línea de pobreza, estimada en 24 euros al día, hasta alcanzar los 10,9 millones de personas durante el 2020. Los ministros Escrivá y Calviño, entre otras, deberían tomar nota. Las variables económicas no facilitan diagnósticos esperanzadores sobre los futuros escenarios. Estamos viendo las mezquindades más abyectas de una sociedad de la una gran parte parece ignorar. 

El IMV tan sólo ha llegado, según el gobierno, a 160.000 de los 850.000 hogares previstos. Esto tiene responsables. De haberse implementado en su totalidad durante el segundo semestre del año, Oxfam Intermón estima que el IMV habría salvado de la pobreza a 277.000 personas y reducido la pobreza severa en 230.000 personas. El índice de Gini se habría reducido en 0,5 puntos.

Según Transparency International “… existe actualmente un alto riesgo de que los reguladores nacionales, las autoridades supervisoras y los sujetos obligados relajen sus medidas de diligencia, su enfoque de prevención y la lucha contra el blanqueo de capitales en la creencia, errónea, de que esto puede ayudar a reconstruir economías maltrechas”. El hecho es que dentro de los gobiernos actúan lobistas que trabajan para mantener el modelo de desigualdad en activo hasta ahora, dentro del cual la corrupción es un ingrediente, al parecer, inevitable.

Esta organización no gubernamental es la única a escala universal que se dedica a combatir la corrupción, en procura de la reunión de la sociedad civil, el sector privado y los gobiernos en una amplia coalición global. Transparencia Internacional aborda los diferentes aspectos de la corrupción, tanto en el interior de los países como en el plano de las relaciones económicas, comerciales y políticas internacionales. El propósito último es comprender y enfrentar a los dos actores de la corrupción: quien corrompe y quien permite ser corrompido.

La ong apoyó la propuesta elevada a la Comisión Europea para la nueva regulación en materia de blanqueo de capitales, que forma parte del nuevo Plan de Acción para una política global de la Unión Europea sobre prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo”. Para cerrar 2020, Transparency International-España ha publicado, de manera conjunta con su organización global, la Declaración por el Día Internacional Contra la Corrupción, reiterando así su compromiso internacional en la lucha contra la corrupción “en tiempos particularmente importantes y extraordinarios”. Esta organización concluye que, “… el mundo se enfrenta a una emergencia sanitaria global causada por la COVID19 y a estados de alarma decretados para hacer frente al riesgo sanitario y procurar reducir la pérdida de vidas humanas”. Pese a estos esfuerzos, las redes de corrupción siguen enquistadas en las instituciones. Rentabilizan las debilidades del sistema y siguen beneficiándose. Desde allí contemporizan facilitando que se relajen legislaciones y se limiten los recursos destinados a combatir esta lacra. Tienen, además, cierto periodismo en nómina que difunde su infoxicación.

El 9 de diciembre de 2020 TI-España dio a conocer sus recomendaciones. Esta crisis sanitaria mundial ha dado lugar a la necesidad de adopción de medidas extraordinarias por parte de los gobiernos que no solo han implicado la limitación de la libertad ambulatoria de las personas y la consiguiente paralización de las actividades, sino también la adopción de diversas medidas relativas a todos los ámbitos de actuación de las Administraciones públicas y del sector privado. Dicha necesidad ha generado un escenario propicio para la corrupción y las malas prácticas en el marco de la contratación de material sanitario, de la distribución y de la fijación de precios de dicho material de primera necesidad.

Esta organización ya alertó desde el inicio de estos riesgos elaborando unas especiales “Recomendaciones para la transparencia y prevención de la corrupción en los sectores público y privado”, dirigidas al gobierno de España, a las  instituciones, empresas, organizaciones de la sociedad civil y al periodismo de investigación, con el fin de exigir transparencia y generar confianza en una información pública y veraz. Este documento puede consultarse en la web de la organización. Al parecer, se confirma que las instancias del statu quo “quieren ignorar lo que vemos”.

El statu quo se resiste. Ten claro que cuentan con tu pasividad cómplice.

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