Ni las reiteradas llamadas de alerta desde el Ayuntamiento de Almonte ni los bloques de hormigón colocados hace unos días y después levantados por orden del Gobierno a la entrada de la mundialmente conocida aldea de El Rocío han evitado que numerosas personas sigan entrando a diario de forma escalonada pero sin descanso tanto en este núcleo poblacional del municipio onubense como en la playa de Matalascañas, también perteneciente a Almonte, que tiene unos 23.000 habitantes. Este movimiento masivo también se ha constatado estos días en otras playas del litoral onubense.

Las persistentes llamadas públicas de auxilio de la alcaldesa almonteña, Rocío del Mar Castellano, desde el pasado 28 de marzo a la subdelegada del Gobierno en Huelva, Manuela Parralo, lograron hace una semana que la responsable gubernamental enviara un destacamento de la Unidad Militar de Emergencia (UME) a la aldea almonteña para evitar los continuos desplazamientos y movimientos de población detectados en El Rocío. Pero días después, estos movimientos no sólo continúan entre parte de la población local sino ahora sobre todo por parte de ciudadanos de otras localidades de todo el país que tienen su segunda residencia en la aldea o en la playa de Matalascañas.

La Guardia Civil está pidiendo la documentación puerta a puerta para comprobar que no son segundas residencias

La alcaldesa almonteña asegura que “todos los días está entrando gente en Matalascañas y en El Rocío, nos lo hacen llegar tanto la concejala de El Rocío como los vecinos, que cumplen con el confinamiento y viven con preocupación esta realidad”. Castellano asegura que ha enviado una carta a la Subdelegación del Gobierno en Huelva en la que le expone su gran preocupación y le solicita “con carácter urgente” el cierre de los caminos que acceden a El Rocío, y el refuerzo del control de las carreteras de acceso a Matalascañas que viene realizando la Guardia Civil, sobre todo para evitar males mayores ahora que se aproxima el puente festivo del Jueves Santo y el consistorio es consciente de que va a seguir entrando gente en ambos núcleos urbanos,

El equipo municipal recuerda que los policías locales del Ayuntamiento almonteño son insuficientespara hacerse cargo de la vigilancia de todos los caminos que llevan a El Rocío, pese a los centenares de multas impuestas desde que se decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo.

La Guardia Civil ha reforzado los controles en la zona e incluso está pidiendo la documentación casa a casa para comprobar que son o no segundos residencias.

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4 Comentarios

  1. La solución es sencilla, una orden del gobierno y, desde esta noche hasta e día 26 el ejercito corta todas las salidas de Matalascañas. Para salir DNI, domicilio de residencia y acusación penal y se acabó el carbón.

  2. Está prohibido circular por vías públicas, pero no está prohibido permanecer en una segunda residencia. Eso de controlar casa por casa es una invención del guardia civil que no tiene un soporte legal.

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