En 2019 aquellos enfermos oncológicos españoles que pensaban trasladarse a Alemania, Suiza o República Checa para recibir un tratamiento de protones avanzado contra el cáncer ya no tendrán que hacerlo. Dos centros sanitarios privados ––Quirónsalud y Clínica de la Universidad de Navarra–– están levantando en Madrid las instalaciones que acogerán los primeros equipos de radioterapia de protones del país.

Recordemos que esta tecnología se popularizó en 2014 gracias al caso del niño Ashya King, afectado por un tumor cerebral, al que sus padres sacaron sin permiso del Reino Unido para someterlo a una terapia menos agresiva que la que recibía en Londres. Desde entonces las mejoras científicas de la protonterapia no han hecho más que avanzar. Menos lesiva (su tiempo de irradiación es menor a 1 minuto) y más eficaz que la radioterapia normal, está especialmente concebida para tratar a pacientes infantiles y zonas muy sensibles del organismo, porque la radiación de protones actúa con gran precisión en el tumor, sin deteriorar el tejido sano.

Los principales candidatos a recibir este tratamiento son los tumores pediátricos y sobre todo los localizados en el sistema nervioso y cercanos a tejidos y órganos delicados como los ojos, la cabeza, la médula espinal, el corazón y los pulmones. “Al principio, la terapia de protones se reservará para tratar los cánceres más difíciles de curar pero creemos que modificará el tratamiento tan intensamente como hicieron los aceleradores lineales que desplazaron hace años a las unidades de cobaltoterapia. El progreso técnico es un salto de calidad tan relevante que se extenderá a una práctica clínica generalizada cuando la tecnología sea más accesible”, asegura el doctor Felipe Calvo.

Según Leticia Moral, directora general de Asistencia y Calidad de Quirónsalud, “el centro de protonterapia es ya una realidad que se ve y se toca” y defiende su intervención “como parte de la apuesta continua del grupo por la innovación en los tratamientos”. También afirma que “este nuevo equipamiento nos permitirá desarrollar en un nuevo campo nuestra labor de investigación y desarrollo, asegurando además que contaremos con los profesionales más destacados”.

Se estima que el primer paciente se pueda tratar durante el último trimestre del próximo año en un edificio que el grupo Quirónsalud está levantando en la localidad madrileña de Pozuelo, donde cuenta con un hospital. El Consejo de Seguridad Nuclear ha dado su aval a estas instalaciones que ya han entrado en la última fase de su construcción.

“Ser elegidos por Quirón Salud para instalar el primer sistema de terapia de protones de España refuerza nuestra posición de liderazgo en el mercado global de terapia de protones y dará acceso a los pacientes oncológicos españoles a la tecnología más avanzada en terapia de radiación”, afirma el consejero delegado de IBA, Olivier Legrain.

En cambio, las instalaciones de la Clínica de Navarra (CUN) en la capital tardarán algo más y acogerán a sus primeros pacientes a inicios de 2020, según confirmó a ABC José Andrés Gómez Cantero, director general de la CUN. Esta unidad se integrará en el edificio de radioterapia que ya está operativa en las instalaciones de la clínica y constará de una superficie de 3.600 metros cuadrados. El equipo que compone el proyecto está liderado por Felipe Calvo y Rafael Martínez Monge, codirectores de Oncología Radioterápica de las sedes de Madrid y Pamplona junto a otros 15 profesionales.

Se estima que podrían incluirse dentro de este tratamiento al 2 por ciento de los enfermos con cáncer, pero la Sanidad pública está enviando a una ínfima parte de estos pacientes a tratarse a Alemania, Italia, Francia, Chequia y Suiza debido a su elevado coste. El tratamiento vale unos 200.000 euros por paciente, según la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (Seor).

La aparición de estos dos centros en Madrid terminará con este traslado al extranjero de estos pacientes si se efectúan acuerdos con la Sanidad pública, aunque no será suficiente para abarcar toda la demanda. Carlos Ferrer, presidente de Seor, considera que dos o tres salas de este tipo de tratamientos solo atenderían “mínimamente” las necesidades del país.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

4 × 5 =