Nosotros los pueblos del mundo.

“A reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor en la dignidad de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas…”

El Preámbulo de las Naciones Unidas es claro y contundente, es la voz de los pueblos que reclaman el Derecho a la Paz.

Ante la amenaza de Estados Unidos de librar unilateralmente una  falsa guerra contra las drogas, con falsas acusaciones sobre Venezuela, enviando buques y portaviones, la Armada y la Fuerza Aérea  hacia  los mares del Pacífico Sur y del Caribe, amenazando con invadir ese país o en  “apoyo” a un golpe de estado cruento que estaría bajo su dirección, lo que tendrá además derivaciones bélicas  contra otros países como Cuba y Nicaragua, afectando a toda la región,  los abajo firmantes hemos decidido  apoyar el justo llamado  del Secretario General de Naciones Unidas Antonio Guterres.

El alto funcionario advirtió ante la tragedia humanitaria que se está  viviendo que “los más vulnerables -las mujeres y los niños, las personas con discapacidad, las personas marginadas y desplazadas- pagan el precio más elevado. También son quienes tienen un mayor riesgo de sufrir devastadoras pérdidas por el COVID-19. No olvidemos que en los países devastados por la guerra ha habido un colapso de los sistemas de salud.
Los profesionales de la salud, ya escasos, han sido con frecuencia atacados. Los refugiados y otras personas desplazadas por conflictos violentos son doblemente vulnerables. La agresividad del virus ilustra la locura de la guerra. Por eso, hoy pido un alto al fuego mundial inmediato en todos los rincones del mundo”.

Recordamos a la humanidad en su conjunto que en 2003 bajo el argumento falso de que Irak tenía armas de destrucción masiva que amenazaban al mundo, se invadió ese país, dejando casi un millón de muertos, violando las normas internacionales y de derechos humanos, destruyendo todo a su paso, incluso  zonas que eran patrimonio de la humanidad y de la historia, dejando tierra arrasada. Que esas guerras de ocupación se repitieron contra otros países también bajo argumentos falsos, causando en su conjunto un genocidio en pleno siglo XXI.

Demandamos una acción urgente de todos los gobiernos del mundo- ante esta amenaza contra la sobrevivencia de la humanidad- a detener cualquier conflicto bélico que sólo agravaría la dramática situación de salud, de pobreza, desigualdad y de injusticia que ha quedado en evidencia con esta pandemia.

Que es el deber de los países que participaron en esas guerras tan desiguales y crueles y de las cuales nunca se hicieron cargo, asumir de una vez por todas su responsabilidad ante los miles y miles de desplazados que huyeron del terror de los bombardeos y de la destrucción, obligándolos a renunciar a una vida en sus territorios y que ahora, víctimas de esas guerras, vagan sin rumbo por las fronteras del mundo.

Ante esta pandemia de un virus como el COVID-19 que no tiene fronteras, ni selección ideológica o de clases sociales y que ha cobrado y sigue cobrando tantas vidas como una guerra, profundizando la crisis económica que ya estaba castigando al mundo, rechazamos toda acción de violencia y de persecución de unos países contra otros, impidiendo la posibilidad de salir de la mejor forma posible de este complejo momento inédito en el mundo y llamamos al levantamiento inmediato de las sanciones unilaterales contra Venezuela, Cuba, Nicaragua, Irán, Siria, Palestina y Zimbabue, de manera que, una vez superada la pandemia, podamos reunirnos en paz y reconstruir juntos lo que quedará después de esta tragedia.

Para proteger a la humanidad y a todos los pueblos del mundo acompañamos el histórico llamado del Secretario General de Naciones Unidas Antonio Guterres, demandando que se detenga la mano de la guerra, y que Estados Unidos escuche la voz de la razón de los Pueblos del mundo.

Pedimos a los pueblos del mundo sumar su voz a este llamamiento

Que la paz sea con nosotros.


Abril del 2020

Enviar firmas y adhesiones a Stella Caloni-  cel-541148654292- email: smycal@yahoo.com.ar

Firmas:

Adolfo Pérez Esquivel-

Stella Caloni

Atilio Borón

Federico Mayor Zaragoza

Montserrat Ponsa Tarrés

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