Lilith Verstrynge es una de las candidatas más preparadas, o quizá la mejor preparada, de cuantos políticos se presentan a las elecciones del 4M. Convencida de que ha llegado el momento de la izquierda en ésta comunidad, asegura en esta entrevista para Diario16 que “Madrid dejará de ser el cortijo de la derecha”

Es imposible que no llame inmediatamente la atención su extensísima preparación académica en política, que ya ha compaginado con experiencia en las instituciones.  ¿Tiene algo que ver la teoría que tanto ha estudiado con la realidad política del día a día que ha vivido?

Las políticas efectivas, las que mejoran la vida de la gente, se desarrollan y demuestran en la práctica y no en la teoría, en política como en tantos otros campos, el día a día es la escuela más efectiva.

Yo estuve muchos años estudiando entre otras razones, porque estudiar en Francia, aunque pueda sorprender a quien nos está leyendo, es más barato que estudiar en Madrid. Yo pagaba aproximadamente 120€ por curso y 300€ por año de máster. Además, tuve la suerte de poder obtener ayudas del Estado de todo tipo: beca, ayuda al alojamiento, ayuda para el abono transporte. El concepto de Estado en Francia está muy desarrollado: protege a los ciudadanos, también a los estudiantes y el fin es facilitar un desarrollo pleno. A mí me encanta estudiar, pero conforme pasaban los años me daba cuenta de que el movimiento popular fuera de la universidad me llamaba más. Y si, aprendía más y me sentía más útil.

Ahora ha dado otro salto, y se ha colocado en la situación en la que una es asesorada, en vez de asesora. ¿Se siente preparada para esa nueva responsabilidad?

Como bien dices es la primera vez. En Podemos he trabajado varios años de asesora parlamentaria y en distintos equipos de discurso. Trabajé en el equipo de tres eurodiputadas primero: Tania Peñas, Estefanía Torres e Idoia Villanueva y después en el equipo de la Vicepresidencia Segunda con Pablo Iglesias, pero también he militado desde los Círculos, ayudando a montar actos o participando ocasionalmente en algunos de ellos.

En cualquier caso, si, esto es totalmente nuevo. Y como podéis intuir, he sido muchos años un ratoncito de biblioteca. Estoy aprendiendo una barbaridad y quitándome las vergüenzas poco a poco. En Podemos siempre hemos dicho que estaremos donde nos ponga la militancia o dónde podamos ser útiles o apoyar. A mi esta nueva etapa me gusta, me siento preparada y también sé que estaré cómoda del todo pronto. Tenía ganas ya de poder participar también en este sentido.

¿Que opina su entorno familiar y personal de que se presente en este contexto tan árido de agitación política?

La familia no se limita a padres y hermanos, hay familia política, hay amigos, etc. Nunca es fácil para nadie que alguien a quien quieres se exponga o reduzca su nivel de privacidad. A pesar de todo, yo he recibido mucho apoyo desde el principio. Los nervios y las ganas los pasamos juntos.

Ha sido usted encargada de diversas comisiones en la eurocámara, asesora en el parlamento europeo y asesora también en la vicepresidencia segunda de derechos sociales y Agenda 2030. ¿Es la política europea o estatal muy diferente de la autonómica, le será útil a quien vive en Madrid esa experiencia?

Actualmente trabajo en el equipo de campaña y como candidata a la Comunidad de Madrid en la lista de Unidas Podemos.

Son ámbitos muy diferentes, claro. En cualquier caso, la normativa europea y la legislación estatal repercuten directamente en los gobiernos autonómicos. Creo que es una suerte poder disponer de conocimiento de las tres esferas. A mí me apetecía también pisar calle y comprender la política autonómica, he trabajado durante muchos años en instituciones que, por razones obvias, están más alejadas de la vida cotidiana de la gente. Así que tener ahora la oportunidad durante la campaña de hablar cara a cara con toda esa gente a la que afectan todas esas políticas que se hacen lejos de ellos, escuchar sus preocupaciones, atender a sus demandas… te da ese punto de vista fundamental para cualquiera que se dedique al servicio público. Si además terminara siendo diputada sería un tremendo honor trabajar para todas esas personas, en sus problemas concretos.

-Hay diferencia de trato en Europa y en España por ser una mujer joven en política? ¿Se es menos machista en Europa?

Éste es un problema que no se reduce a España, desgraciadamente. El propio Parlamento Europeo, era en ocasiones un espacio hostil para las mujeres más jóvenes que trabajaban en la institución. Imagina una primera reunión de negociación de un informe importante en la que hay diez señores encorbatados y de una media de edad de 40/ 50 años y los partidos más nuevos, feministas o más jóvenes llegando a esas reuniones con un estilo totalmente diferente. Había que ponerse firmes e imponerse, claro.

Dentro del propio Parlamento Europeo había un movimiento feminista organizado por las mujeres trabajadoras: Me Too European Parliament. Yo participé. En un año escaso llegaron multitud de testimonios de mujeres que no sólo habían sufrido situaciones machistas o de clara desigualdad con respecto a sus compañeros, sino que habían sufrido algún tipo de abuso o violencia sexual.

En cuanto a Francia, el feminismo francés tiene un histórico del que obviamente no puede despegarse. Muchas de las grandes feministas que hoy leemos o estudiamos son francesas. Pero el país no ha vivido un revulsivo como el que conocimos en España con las movilizaciones posteriores al caso de la manada. Las mujeres francesas no han tenido movilizaciones tan multitudinarias como las que hemos visto en nuestro país. Por eso, el feminismo español, su transversalidad, su fuerza, su carácter intergeneracional, son cosas que desde Francia se admiran, se siguen con mucha atención y están ayudando a despertar al feminismo francés, cada día más activo.

¿Qué opina del relevo –bastante explícito- de Yolanda Díaz al frente de Unidas Podemos para las próximas elecciones generales?

Me parece un movimiento inteligente y necesario. Pablo y Yolanda lo hablaron. Es indiscutible que Yolanda, como ha demostrado en este año largo de gobierno, en una situación tan sumamente complicada como la que hemos vivido, no solo tiene capacidades políticas indiscutibles, es además una gran negociadora y una mujer poderosa en el fondo y en las formas.  A partir de ahí se ha estado trabajando en una transición que las elecciones de la Comunidad de Madrid han acelerado.

En cualquier caso, serán las bases, como siempre en Podemos, las que determinen quién ocupará una posición u otra. De lo que sí podemos estar seguras es de que la futura dirección del partido tendrá un marcado carácter feminista. Tenemos la inmensa suerte de contar con mujeres muy capaces y potentes que, sin duda, lo tienen todo para asumir responsabilidades de dirección.

¿Por qué ha decidido presentarse aquí y ahora en estas elecciones autonómicas que darán a luz a un gobierno de máximo dos años? ¿No es un paso atrás en su carrera política?

En absoluto. Las elecciones a la comunidad de Madrid son importantes por lo que representan en un momento de verdadero riesgo para la democracia en nuestro país. Por otro lado, no es una decisión que haya tomado individualmente, fue una decisión colectiva en la que el partido consideró que debía ir en las listas a la Comunidad de Madrid.

Pablo Iglesias lo ha dicho en muchas ocasiones: tenemos que estar donde seamos más útiles. Y él ha predicado con el ejemplo. Además, la situación de la Comunidad de Madrid requería de un movimiento así. La lista que se ha conformado es también un acierto: no solamente va encabezada por un ex vicepresidente del Gobierno, hay un ex JEMAD, un teniente de alcalde, una ex directora del Instituto de la Mujer. Es decir, hay experiencia de gestión y de gobierno. Hay activistas, una abogada de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, un sindicalista de trayectoria impecable que se jubiló como profesor de instituto siendo una referencia de la educación pública y de sus alumnos como es Agustín Moreno, un luchador del movimiento antirracista como Serigne Mbayé y más.Tenemos un gran equipo para gobernar Madrid, ¿cómo podría alguien negarse a trabajar con un equipo así? Estoy convencida de que ningún otro partido lleva a estas elecciones una lista tan potente como esta, así que para nada es un paso atrás. Es más bien todo lo contrario.

El clima de gravedad que envuelve a estas elecciones le han dado un cariz nacional ¿Tanto está en juego en estas elecciones?

En estas elecciones se enfrentan dos modelos totalmente antagónicos: uno, lleva gobernando muchos años y claramente apuesta por políticas de privatización, externalización y deslocalización de los sectores esenciales. Por el pelotazo urbanístico, por el “sacar dinero a toda costa y cuanto más me pueda llevar yo o mis amigotes, mejor”. No gestionan políticas para la Comunidad, se autogestionan sus apaños y favores. Y otro que, apuesta por lo público, por la construcción de una sociedad cohesionada, por lo común y la protección y solidaridad entre sus ciudadanos.

Está en juego si seguimos remando a contracorriente o nos sumamos al consenso de esta época: más Estado, interés general y más comunidad.

Recientemente la hemos podido ver en el debate televisivo de jóvenes de los principales partidos que se presentan a estas elecciones. ¿Cree que su formación política salió bien parada? ¿Le gustó la actitud del presentador y algunas de las preguntas que se hicieron?

Si salimos bien parados o no es algo que tendrían que responder los espectadores. Como en muchas otras cosas durante esta campaña, yo era nueva, era mi primera vez en la televisión, en un ambiente, a priori, hostil, en un programa donde se nos ha atizado hasta la saciedad. Pero creo que pudimos resolver bien el debate y que, a pesar de la urgencia del formato, pudimos expresar cada uno nuestras propuestas. En cuanto a la actitud y a las preguntas, si su actitud con respecto a nuestra formación política diverge de su actitud con respecto a otras formaciones, es porque nosotros no estamos aquí para acariciarle el lomo a nadie, estamos para defender los intereses de la gente. Que con nosotros se empleen con más dureza solo es síntoma de que estamos haciendo bien nuestro trabajo.

¿Cuál va a ser la clave en estas elecciones? ¿Están haciendo algo al respecto?

La clave será la participación. Si los madrileños salen en masa a votar el cambio será un hecho. Porque, aunque haya tantos chascarrillos aritméticos sobre lo de ‘Que hable la mayoría’, la realidad de la Comunidad de Madrid es que su gente es mayoritariamente progresista, generosa y solidaria. Valores opuestos al PP y su escisión más ultra. Es la desmovilización de toda esa gente la que ha permitido al PP apoltronarse durante 26 años a pesar de haber gobernado sin complejos contra esa mayoría. Si la participación crece se les habrá acabado lo de eternizarse en sus sillones.

¿Madrid es de derechas?

¿Sabes eso muy Thatcheriano de “no hay otra opción”? Ese sentimiento de “es esto o el caos”. Esa ha sido la estrategia del Partido Popular con respecto a la Comunidad de Madrid. En Madrid durante demasiado tiempo las opciones de izquierda han pasado desapercibidas. Fruto de un hastío natural provocado por las derrotas electorales (aunque alguna haya sido fruto de corruptelas y maniobras de dudosa ética y legalidad).

Nosotros, nos presentamos con la intención de demostrar que Madrid no es, en absoluto, irreformable. El rumbo del país es indiscutible: el estado español empuja con fuerza en la dirección de la colaboración, el entendimiento entre las Comunidades Autónomas, la potenciación de los servicios públicos, la inversión en ciencia y tecnología y la protección del medio ambiente.

La señora Ayuso sin embargo tiene como único interés debilitar al Gobierno central. Su campaña no ha hecho otra cosa que enfrentarse al Gobierno. Eso ha sido siempre Madrid para la derecha, su cortijo, su bastión de poder, desde donde han intentado convencernos de esa gran mentira de que Madrid es derechas. El PP gana las elecciones siendo el más votado solo en el 30% con más renta. Hay un problema de hartazgo político y de desencanto con sus sucesivos Gobiernos (26 largos años atrincherados en las instituciones madrileñas).

¿Se pactará el día después de las elecciones entre Unidas Podemos, PSOE y Más Madrid? ¿Habrá líneas rojas?

Es una obligación para con los madrileños y madrileñas que las fuerzas progresistas nos pongamos de acuerdo y trabajemos juntos. Las líneas rojas las determinará el resultado electoral de cada uno. Cada partido defenderá sus ejes de programa en función de la fuerza que los madrileños le otorguen. Pero estoy segura de que una coalición de fuerzas progresistas en la Comunidad de Madrid será capaz sin ningún problema de hacer olvidar esta época de corrupción y oscurantismo y de ponerse a trabajar duro por mejorar la vida de todos los habitantes de esta Comunidad.

Si la intención más o menos declarada de los tres partidos es pactar… ¿Qué más da a quien votar de los tres? ¿Por qué hay que votar a su partido y no a alguno de los otros?

Hay partidos políticos que hacen que las cosas pasen y hay otros partidos políticos que esperan a que las cosas sucedan. Hay políticos proactivos y hay políticos reactivos. Hay políticos que saben detectar una amenaza cuando llega y actúan y otros que quizás, tardan un poco más y esperan a ver lo que pasa. Es de justicia decir que Pablo Iglesias y Unidas Podemos pertenecen al grupo de los primeros. Quizás ahora muchos no lo vean tan claro, pero el tiempo será justo. El dibujo aparecerá cuando se unan los puntos.

En este año en el Gobierno de coalición hemos dejado muy claros ciertos puntos: el principal es que nosotros somos los que nos hemos mantenido firmes en la aplicación de políticas como el SMI, la paralización de los desahucios, el IMV, ERTES, la ley de solo si es si, entre otros.

También hemos sido valientes no solo aplicando y proponiendo políticas públicas, sino diciendo verdades como puños, aunque nos costaran disgustos, votos, horas de televisión, tertulias e informativos tratando de ridiculizarnos y desprestigiarnos e incluso campañas muy sucias atacándonos personalmente.

Cada una de las fuerzas políticas progresistas tiene un papel. Somos diferentes, tenemos estilos diferentes, pero tenemos un objetivo común. ¿Por qué el voto a Unidas Podemos? Porque el resto de fuerzas progresistas operan bajo la presión desde la izquierda que ofrece Unidas Podemos. Porque tenemos la capacidad de hacer políticas realmente transformadoras y valientes y lo hemos demostrado gobernando.

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