En los últimos años se ha puesto de moda el cultivo de cáñamo industrial. A diferencia del cannabis, el cultivo de cáñamo industrial, que cuenta con bajas concentraciones de THC, es totalmente legal en nuestro país y, de hecho, está subvencionado en la UE, siempre que se destine a la producción de fibra o semillas.

¿Para qué se utiliza el cáñamo industrial?

El cáñamo industrial se utiliza para multitud de actividades, una de las más cotizadas tiene que ver con el cannabidiol (CBD), una molécula presente en las flores de cáñamo y en las hojas con resina que rodean a las mismas. Este producto, a diferencia del THC otra molécula que se encuentran en el propio cáñamo, (normalmente con concentraciones inferiores a 0,2%), no tiene efectos psicoactivos. El problema surge, ante una no regulación especifica del CBD, de los procesos para su extracción e integración en distintos productos.

Para aclararnos esta situación, hablamos con Bernardo Soriano de S&F Abogados despacho especializado en Cannabis y su legalidad, conocedores de todos los matices legales del cáñamo y el cannabidiol (CBD).

Bernardo, ¿Es legal el CBD?

La interpretación que hacen los distintos países de esta cuestión es dispar, aunque en la mayoría de ellos se considera que los productos con contenido en CBD extraido del cáñamo industrial son de libre circulación siempre que provengan de cultivos autorizados de dentro de la UE. Así lo constató el Tribunal Superior de Justicia de la UE en una histórica sentencia en noviembre de 2020.

¿Cuál es la situación legal en España sobre el cáñamo industrial?

El cultivo de cáñamo se encuentra en los últimos años ante un intenso debate jurídico. Todo ello en base a que la Agencia Española del Medicamento y Productos (AEMPS) tiene una visión ultraconservadora al respecto del tratamiento que se le da las flores de cáñamo. El criterio de la AEMPS es, que aunque las flores de cáñamo industrial no tienen THC, y por tanto efecto psicoactivo, están fiscalizadas específicamente, y son consideradas estupefacientes. Una interpretación a mi juicio carente de sentido, se prohíbe algo por la forma que tiene (flor) no por el efecto que produce, en este caso no psicoactivo.

¿Qué beneficios puede aportar el cultivo de cáñamo industrial?

El cultivo de cáñamo industrial tiene un potencial enorme y puede producir grandes beneficios económicos y sociales para España, más aún en el difícil contexto socioeconómico en el que nos encontramos y ante el déficit de oportunidades que vienen arrastrando los agricultores y habitantes de las zonas rurales desde hace años.

Por otra parte, España tiene un clima propicio para el cultivo de cáñamo industrial. Además de ayudar a luchar contra la despoblación y el desempleo, el cáñamo es un aliado para combatir el cambio climático, ya que absorbe hasta cuatro veces más de CO2 que otras plantas.

¿Se puede cultivar cáñamo industrial en España?

El cultivo de cáñamo está permitido en España, siempre que los fines de ese cultivo sean  industriales, estrictamente la producción de fibra y de semilla. Además es necesario utilizar semillas certificadas por la UE, que aseguran un contenido de THC inferior a 0,2 de THC.

¿Es posible cultivar flores de cáñamo industrial para CBD?

El cultivo de cáñamo para la producción de flor no está permitido en España, pues a ojos de la AEMPS cualquier operación sobre la flor solo sería autorizable para fines relacionados con la investigación o la medicina para lo cual se requiere una licencia previa que otorga este mismo ente administrativo.

Esta óptica de la AEMPS, es contraria a la interpretación que hacen los tribunales Europeos al respecto, por lo que ese choque en la interpretación normativa, dará mucho que hablar seguro en los próximos meses.

A mi juicio la resolución del Tribunal Superior de justicia de la Unión Europea de 19 de noviembre de 2020 sobre el CBD, aunque no versa específicamente sobre las flores de cáñamo, abre la puerta a que sería posible su comercialización,  fundamentalmente por una cuestión lógica, y la interpretación que se hace de las normas debe ser lógica y razonable, y no es lógico ni razonable prohibir algo por la forma que tiene, más aun cuando ha quedado debidamente acreditado, en base al informe la Organización Mundial de la salud (OMS) de 2017 al respecto, que el CBD no tiene efectos negativos para la salud pública, y por tanto no debería ser fiscalizado internacionalmente.

Igualmente, es una cuestión muy ambigua y hay que darle tratamiento con mucha cautela, y por supuesto consultar a un especialista antes de tomar ninguna decisión.

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