Aquí puede usted leer el discurso que ayer en la tarde dio Carles Puigdemont.

Puede consultarlo en la versión original, en catalán, y también en la versión traducida al español.

 

Estimados compatriotas,

Han pasado más de dos meses desde las elecciones en que volvimos a demostrar con más firmeza que nunca cuál es nuestra voluntad, que nos mantenemos en la defensa de la legitimidad y la legalidad catalanas injustamente e ilegalmente atacadas por el Estado español , que sigue negándose a aceptar la voluntad de los catalanes. A pesar de la severa derrota del partido que gobierna el Estado y de sus políticas, y la derrota de sus aliados, el PP, que en el Parlamento sólo cuenta con 4 diputados, sigue decidiendo en nombre de todos nosotros.

Han pasado también casi cuatro meses desde que el gobierno que presido fue expulsado arbitrariamente, en un golpe de Estado de apariencia constitucional, para intentar doblegar la voluntad de nuestro pueblo de decidir su futuro. Cuatro meses de encarcelamientos y de exilio, de temor generalizado, de persecución arbitraria por ideas y compromisos políticos; cuatro meses de ofensiva sin límites, forzando el Estado de derecho y rompiendo bases de convivencia sólo para obligar a Cataluña a una rendición que sin embargo no obtendrán. Han hecho daño a personas y familias, y sobre todo han hecho daño a todos los catalanes cortando en seco políticas e inversiones en ámbitos como el social, el cultural y el económico sólo, sólo, para castigar a un pueblo que ha osado ejercer un derecho que es reconocido en todos los pueblos del mundo por la Carta de los Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas. Queriendo criminalizar al soberanismo han emprendido una enloquecida ofensiva contra el conjunto del país.

Hoy, el Parlamento de Cataluña ha aprobado solemnemente una resolución que recuerda la legitimidad de sus decisiones y que ratifica la existencia de la mayoría democrática para tomar las decisiones que considere para hacer posible el mandato popular. El artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos constata que «la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del Estado». Es decir, que la autoridad del Estado sólo es legítima si corresponde a la voluntad expresada por el pueblo a través de las urnas. Quiero agradecer a los diputados y diputadas de los grupos parlamentarios de la CUP, ERC y JXC el apoyo que han expresado a la legitimidad democrática que representamos, y en particular a mi función como presidente de Cataluña en las circunstancias tan excepcionales en que la vengo ejerciendo. Es una resolución que conecta directamente con el resultado del 21 de diciembre y con el referéndum del 1 de octubre, y que recuerda la ilegítima aplicación del 155.

La única salida a un conflicto político es la política. Nos toca a nosotros, una vez más, poner política allí donde los demás ponen violencia policial, judicial y económica. Nos toca a nosotros encontrar la manera de seguir defendiendo y promoviendo los valores de la República, de defender nuestros derechos democráticos, de denunciar y perseguir los abusos cometidos por el Estado español, y hacerlo llegar a todo el mundo . Que el mundo conozca mejor los abusos de un régimen que pone su golpe de Estado al frente de la estrategia de ir a por los catalanes, el inefable e inolvidable «a por ellos» alentado desde una monarquía que ya ha dejado de representar, por decisión propia, a todos los ciudadanos, y que sólo quiere representar los que piensan de una determinada manera.

Cataluña se ha ganado el derecho a convertirse en una república independiente, democrática y de Derecho, y este objetivo es irrenunciable y es sobre el que hay que seguir haciendo política desde el interior y desde el exterior. Es por eso que hoy, después de la resolución aprobada por el Parlamento de Cataluña, ha llegado el momento de compartir las decisiones que, de manera acordada, nos permitirán cumplir efectivamente el mandato del 1 de octubre.

Son decisiones que permiten el mantenimiento y, de hecho, el reforzamiento del camino por una república de hombres y mujeres libres, no súbditos, de ciudadanos esperanzados y sin miedo. Y que hacen posible la restitución de nuestras instituciones a nuestros ciudadanos desde la premisa de que Madrid haría bien en no olvidar: no nos rendiremos, no abandonaremos, no renunciaremos mientras los argumentos sean la violencia, la imposición, el miedo, la violación de derechos fundamentales.

Estos últimos meses han sido de ignominia, ya sea a través de los poderes del Estado visibles o a través de poderosos grupos de intereses, las instituciones de los catalanes han sido ocupadas de forma ilegítima por quien no tenía ningún autorización democrática para hacerlo. Las urnas han desautorizado esta ocupación; la valentía de los votantes en desafiar el miedo y la desmovilización desacreditaron las maniobras para conducir la decisión de los catalanes por caminos de rendición y resignación. Se destinaron ingentes recursos económicos y mediáticos a criminalizar una ideología y sus representantes y promover a los representantes del 155.

Y los catalanes, una vez más, los derrotamos en las urnas. Por eso confiamos en las soluciones que provienen de las urnas y no de la violencia. Somos gente de paz, lo hemos demostrado en todas las ocasiones, hasta cuando de manera insensata nos han agredido con porras y balas de goma, y ​​lo tenemos que seguir siendo. Las sociedades se cohesionan no porque compartan una misma forma de pensar, porque el pensamiento debe ser diverso, sino porque conviven pacíficamente y con respeto; todo aquella persona o institución que practique el insulto y la violencia está amenazando los cimientos de la paz y pierde toda autoridad para dar ninguna lección a nadie.

Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez son ejemplos de este compromiso con la paz y la democracia. Los conozco hace años; a alguno de ellos desde hace muchos años. Ni una sola vez, y menos en ejercicio de las altas responsabilidades que han ejercido, han hecho la más mínima concesión a la violencia. Han sido referentes en la práctica pacífica de la lucha democrática. Han sido y son ejemplos de compromiso político, de decencia y de estima a los demás. Como lo son Toni Comín, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig. Cada minuto que pasan encarcelados o en el exilio avergüenza a quienes decidieron la vía de la represión en lugar de la vía política.

Es por ello que, tras la decisión del Parlamento, ratifico mi firme voluntad de mantener la legitimidad de la república votada por los ciudadanos el 1 de octubre y ratificada por el Parlamento de Cataluña el 27 del mismo mes, y trabajar, mientras pueda disfrutar de libertad, para hacerla posible. En los próximos días convocaré a los miembros del Parlamento de Cataluña para una reunión solemne con el objetivo de poder impulsar la nueva etapa y establecer el Consejo para la República para que lidere el camino hacia la independencia efectiva y se dirija al interior y al exterior del país. Un Consejo en estrecha colaboración con el gobierno del interior y con los debates, movilizaciones y participación de la sociedad catalana para culminar el proceso constituyente, elemento indispensable para fijar los valores republicanos en la base del nuevo país.

Desde este Consejo organizaremos la defensa de nuestros derechos y la internacionalización del nuevo caso de los catalanes, convencidos de que sólo a través de un proceso de mediación y negociación internacional será posible hacer respetar los derechos que nos asisten y que el Estado español nos niega de manera violenta. Se abre un nuevo tiempo en que defenderemos activamente nuestros derechos, que emprenderá una ofensiva política y jurídica internacional para que el Estado español no pueda continuar pisando nuestros derechos colectivos e individuales.

En este sentido, esta tarde un equipo de abogados internacionales ha presentado en mi nombre una demanda contra el Estado español ante el Comité de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, por violación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Civiles y políticos. Estos instrumentos reconocen expresamente el derecho a la autodeterminación. Y más específicamente, garantizan el derecho a la opinión y la participación políticas. No se ha declarado formalmente ningún estado de emergencia en España que pudiera justificar la suspensión de estos derechos, o que los suspenda sólo para una parte del Estado y no en otros; nada hace justificable la colección de abusos que ha cometido el Estado todo este tiempo. Y ha llegado la hora de pasar a la acción para que estos abusos no queden impunes. Los catalanes nos merecemos ser tratados con dignidad, y eso hoy no pasa. La dignidad no se negocia, sencillamente se respeta. Quizás para hacerla respetar necesitan sacrificios, pero ningún pueblo que ha mantenido la defensa de su dignidad ha perdido nunca. Ha tardado más o ha tardado menos, pero si ha tenido paciencia, perseverancia y persistencia, siempre ha ganado.

Por otra parte, y dadas las actuales circunstancias, hoy he informado al presidente del Parlamento de Cataluña para que, provisionalmente, retire mi candidatura a ser investido presidente de la Generalitat y le he pedido que se inicie lo más rápidamente posible la ronda de contactos con los diferentes grupos parlamentarios para proceder a la elección de un nuevo candidato a ser investido como presidente del gobierno autonómico. Anuncio que Juntos por Cataluña propondrá el diputado Jordi Sánchez como candidato. Jordi es el número 2 de nuestra lista, representa como nadie los valores de Juntos por Cataluña y es un hombre de paz injustamente encerrado en una prisión española.

Esta decisión se fundamenta en una única razón. En las actuales condiciones, esta es la manera que se pueda acordar un nuevo Gobierno lo más rápido posible, de acuerdo con la voluntad del pueblo de Cataluña que nuestras instituciones continúen gobernadas por el independentismo y no por el autoritarismo del 155. Ninguna motivación individual es indispensable para nuestro movimiento, y sé que el camino que tenemos por delante es largo y está lleno de dificultades. Pero al final de camino hay, sin lugar a dudas, la victoria de los catalanes: es decir, la victoria de su decisión, y que todo el mundo deberá respetar.

Ahora Madrid no tendrá ninguna excusa para continuar su política de ocupación. No habrá ninguna excusa para que Madrid ignore nuestra voz, o que no acepte nuestras decisiones, o que imponga una visión colonialista sobre nuestro futuro. Obviamente esta decisión no garantiza completamente la restauración de nuestra autonomía, gravemente dañada por el autoritarismo del Estado. Pero nos dará la libertad de poder emprender la próxima fase del camino hacia la independencia y el desarrollo de la república catalana desde espacios más libres y democráticos que el actual Estado español y el actual sistema institucional bajo libertad vigilada.

Que todo el mundo tenga claro que no claudicaremos ante la actuación ilegítima de los que han perdido en las urnas ni ante la arbitrariedad de quienes están dispuestos a pagar el precio de abandonar el Estado de Derecho y la justicia para defender la unidad de la patria.

Tengo plena confianza en que vamos a ganar, y que un día, espero que muy pronto, pueda regresar a Cataluña como un hombre libre y que nuestras instituciones tengan también la libertad de poder invertir presidente el candidato o candidata que la mayoría considere.

 

Viva Catalunya!

 

Versión original 

 

Benvolguts compatriotes,

Han passat més de dos mesos de les eleccions en què vam tornar a demostrar amb més fermesa que mai quina és la nostra voluntat, que ens mantenim en la defensa de la legitimitat i la legalitat catalanes injustament i il·legalment atacades per l’Estat espanyol, que continua negant-se a acceptar la voluntat dels catalans. Malgrat la severa derrota del partit que governa l’Estat i de les seves polítiques, i la derrota dels seus aliats, el PP, que al Parlament només compta amb 4 diputats, continua decidint en nom de tots nosaltres.

Han passat també gairebé quatre mesos d’ençà que el govern que presideixo va ser foragitat arbitràriament, en un cop d’Estat d’aparença constitucional, per intentar doblegar la voluntat del nostre poble de decidir el seu futur. Quatre mesos d’empresonaments i d’exili, de temor generalitzat, de persecució arbitrària per idees i compromisos polítics; quatre mesos d’ofensiva sense límits, forçant l’Estat de dret i trencant bases de convivència només per obligar Catalunya a una rendició que tanmateix no obtindran. Han fet mal a persones i famílies, i sobretot han fet mal a tots els catalans tallant en sec polítiques i inversions en àmbits com el social, el cultural i l’econòmic només, només, per castigar un poble que ha gosat exercir un dret que és reconegut a tots els pobles del món per la Carta dels Drets Civils i Polítics de les Nacions Unides. Volent criminalitzar el sobirnanisme han emprès una embogida ofensiva contra el conjunt del país.

Avui, el Parlament de Catalunya ha aprovat solemnement una resolució que recorda la legitimitat de les seves decisions i que ratifica l’existència de la majoria democràtica per prendre les decisions que consideri per tal de fer possible el mandat popular. L’article 21 de la Declaració Universal dels Drets Humans constata que “la voluntat del poble és el fonament de l’autoritat de l’Estat”. És a dir, que per l’autoritat de l’Estat només és legítima si correspon a la voluntat expressada pel poble a través de les urnes. Vull agrair als diputats i diputades dels grups parlamentaris de la CUP, ERC i JxC el suport que han expressat a la legitimitat democràtica que representem, i en particular a la meva funció com a president de Catalunya en les circumstàncies tan excepcionals en què la vinc exercint. És una resolució que connecta directament amb el resultat del 21 de desembre i amb el referèndum del 1 d’octubre, i que recorda la il·legítima aplicació del 155.

L’única sortida a un conflicte polític és la política. Ens toca a nosaltres, una vegada més, posar política allà on els altres posen violència policial, judicial i econòmica. Ens toca a nosaltres trobar la manera de continuar defensant i promovent els valors de la República, de defensar els nostres drets democràtics, de denunciar i perseguir els abusos comesos per l’Estat espanyol, i fer-ho per ta que arribi a tot el món. Que el món conegui millor els abusos d’un règim que posa el seu cap d’Estat al front de l’estratègia d’anar a per els catalans, l’inefable i inoblidable “a por ellos” alentat des d’una monarquia que ja ha deixat de representar, per decisió pròpia, a tots els ciutadans, i que només vol representar els qui pensen d’una determinada manera.

Catalunya s’ha guanyat el dret a esdevenir una república independent, democràtica i de dret, i aquest objectiu és irrenunciable i és sobre el qual cal continuar fent política des de l’interior i des de l’exterior. És per això que avui, després de la resolució aprovada pel Parlament de Catalunya, ha arribat el moment de compartir les decisions que, de manera acordada, ens permetran complir efectivament el mandat de l’1 d’octubre.

Són decisions que permeten el manteniment i, de fet, el reforçament del camí per una república d’homes i dones lliures, no súbdits, de ciutadans esperançats i sense por. I que fan possible la restitució de les nostres institucions als nostres ciutadans des de la premissa que Madrid faria bé de no oblidar: no ens rendirem, no abandonarem, no renunciarem mentre els arguments siguin la violència, la imposició, la por, la violació de drets fonamentals.

Aquests darrers mesos han estat d’ignomínia, en què sigui a través dels poders de l’Estat visibles o sigui a través de poderosos grups d’interessos, les institucions dels catalans han estat ocupades de manera il·legítima per qui no en tenia cap autoritazació democràtica per fer-ho. Les urnes van desautoritzar aquesta ocupació; la valentia dels votants en desafiar la por i la desmobilització van desacreditar les maniobres per conduir la decisió dels catalans per camins de la rendició i resignació. Es van destinar ingents recursos econòmics i mediàtics a criminalitzar una ideologia i els seus representants, i a promoure els representants del 155.

I els catalans, una vegada més, ho vam derrotar a les urnes. Per això confiem en les solucions que provenen de les urnes i no de la violència. Som gent de pau, ho hem demostrat en totes les ocasions, fins quan de manera insensata ens han agredit amb porres i bales de goma, i ho hem de continuar essent. Les societats es cohesionen no pas perquè comparteixin una mateixa manera de pensar, perquè el pensament ha de ser divers, sinó perquè conviuen pacíficament i amb respecte; tot aquella persona o institució que practiqui l’insult i la violència està amenaçant els fonaments de la pau i perd tota autoritat per donar cap lliçó a ningú.

L’Oriol Junqueras, en Joaquim Forn, en Jordi Cuixart i en Jordi Sánchez són exemples d’aquest compromís amb la pau i la democràcia. Els conec de fa anys; a algun d’ells des de fa molts anys. Ni una sola vegada, i menys en exercici de les altes responsabilitats que han exercit, han fet la més mínima concessió a la violència. Han estat referents en la pràctica pacífica de la lluita democràtica. Han estat i són exemples de compromís polític, de decència i d’estima als altres. Com ho són en Toni Comín, la Clara Ponsatí, la Meritxell Serret i en Lluís Puig. Cada minut que passen empresonats o a l’exili avergonyeix els qui van decidir la via de la repressió enlloc de la via política.

És per això que, després de la decisió del Parlament, ratifico la meva ferma voluntat de mantenir la legitimitat de la república votada pels ciutadans l’1 d’octubre i ratificada pel Parlament de Catalunya el 27 del mateix mes, i treballar, mentre pugui gaudir de llibertat, per fer-la possible. En els propers dies convocaré els membres del Parlament de Catalunya a una reunió solemne per poder impulsar la nova etapa i establir el Consell per la República perquè lideri el camí cap a la independència efectiva i s’adreci a l’interior i a l’exterior del país. Un consell en estreta col·laboració amb el govern de l’interior i amb els debats, mobilitzacions i participació de la societat catalana per tal de culminar el procés constituent, element indispensable per fixar els valors republicans en la base del nou país.

Des d’aquest consell organitzarem la defensa dels nostres drets i la internacionalització del nou cas dels catalans, convençuts que només a través d’un procés de mediació i negociació internacional serà possible fer respectar els drets que ens assisteixen i que l’Estat espanyol ens nega de manera violenta. S’obre un nou temps en què defensarem activament els nostres drets, que emprendren una ofensiva política i jurídica internacional perquè l’Estat espanyol no pugui continuar trepitjant els nostres drets col·lectius i individuals.

En aquest sentit, aquesta tarda un equip d’advocats internacionals ha presentat en nom meu una demanda contra l’Estat espanyol davant del Comitè dels Drets Humans de Nacions Unides, per violació de la Declaració Universal dels Drets Humans i la Carta dels Drets Civils i Polítics. Aquests instruments reconeixen expressament el dret a l’autodeterminació. I més específicament, garanteixen el dret a l’opinió i a la participació polítiques. No s’ha declarat formalment cap estat d’emergència a Espanya que pugués justificar la suspensió d’aquests drets, o que els suspengui només per a una part de l’Estat i no en d’altres; res no fa justificable la col·lecció d’abusos que ha comès l’Estat tot aquest temps. I ha arribat l’hora de passar a l’acció perquè aquests abusos no quedin impunes. Els catalans ens mereixem ser tractats amb dignitat, i això avui no passa. La dignitat no es negocia, senzillament es respecta. Potser per fer-la respectar calen sacrificis, però cap poble que ha mantingut la defensa de la seva dignitat ha perdut mai. Ha tardat més o ha tardat menys, pero si ha tingut paciència, perseverança i persistència, sempre ha guanyat.

D’altra banda, i ateses les actuals circumstàncies, avui he informat el president del Parlament de Catalunya que, provisionalment, retiri la meva candidatura a ser investit president de la Generalitat i li he demanat que s’iniciï el més ràpidament possible la ronda de contactes amb els diferents grups parlamentaris per procedir a l’elecció d’un nou candidat a ser investit com a president del govern autonòmic. Anuncio que Junts per Catalunya proposarà el diputat Jordi Sànchez com a candidat. En Jordi és el número 2 de la nostra llista, representa com ningú els valors de Junts per Catalunya i és un home de pau injustament tancat en una presó espanyola.

Aquesta decisió es fonamenta en una única raó. En les actuals condicions, aquesta és la manera perquè es pugui acordar un nou Govern el més ràpid possible, d’acord amb la voluntat del poble de Catalunya que les nostres institucions continuïn governades per l’independentisme i no per l’autoritarisme del 155. Cap motivació indivual és indispensable per al nostre moviment, i sé que el camí que tenim al davant és llarg i ple de dificultats. Però al final de camí hi ha, sense cap mena de dubte, la victòria dels catalans i catalanes: és a dir, la victòria de la seva decisió, i que tothom haurà de respectar.

Ara Madrid no hi tindrà cap excusa per continuar la seva política d’ocupació. No hi haurà cap excusa perquè Madrid ignori la nostra veu, o que no accepti les nostres decisions, o que imposi una visió colonialista sobre el nostre futur. Òbviament aquesta decisió no garanteix completament la restauració de la nostra autonomia, greument damnificada per l’autoritarisme de l’Estat. Però ens donarà la llibertat de poder emprendre la propera fase del camí cap a la independència i el desplegament de la república catalana des d’espais més lliures i democràtics que l’actual Estat espanyol i l’actual sistema institucional sota llibertat vigilada.

Que tothom tingui clar que no claudicarem davant l’actuació il·legítima dels que han perdut a les urnes ni davant l’arbitrarietat dels qui estan disposats a pagar el preu d’abandonar l’Estat de Dret i la justícia per defensar la unitat de la pàtria.

Tinc plena confiança que guanyarem, i que un dia, espero que ben aviat, pugui retornar a Catalunya com a un home lliure i que les nostres institucions tinguin també la llibertat de poder investir president el candidat o candidata que la majoria consideri.

Visca Catalunya!

 

 

 

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