Si algún golpe de efecto pretendía Santiago Abascal, tan sólo ha conseguido indignar a familiares de víctimas del terrorismo al nombrar a las más de 800 víctimas del terrorismo etarra, tratando, sin conseguirlo, de hacer suyos,  quienes murieron en manos de ETA. Los muertos de la banda terrorista no son del señor Abascal, ni de nadie, o de todo un país que no debe olvidar tanto sufrimiento, sangre y dolor para que esa barbarie no vuelva a repetirse.

El líder de Vox enumera las más de 800 víctimas del terrorismo etarra, la mayoría de las cuales no hubieran querido ser moneda política del fascismo.

Cómo se sentirían Ernest Lluch, Fernando Buesa, Germán González López, el senador Enrique Casas, que era secretario de Organización del PSE cuando fue asesinado en febrero de 1984, si hoy oyeran a Abascal?. ¿Qué dirían hoy personas de la talla intelectual y de una trayectoria de lucha por las libertades como Francisco Tomás y Valiente?.

¿Y los periodistas que alzaron su voz por la paz?, como José María Portell o José Luis López de la Calle?.

De esta forma ha tratado Abascal de responder a la diputada de Bildu, Mertxe Aizpurua. Una iniciativa premeditada y pensada para tratar de ganarse a la opinión pública, especialmente aquella que aún vota a la derecha para que opte por las siglas de VOX.

La reacción de Bildu no se ha hecho esperar, y quien le ha respondido ha sido el diputado Matute, quien le ha recordado a todas las víctimas y también a los inmigrantes con otra lapidaria frase para el diario de sesiones: “cualquier persona que se juega la vida en un cayuco tiene más dignidad que todos los fascistas juntos”.

Golpes de efecto

Más allá de los golpes de efecto de quienes utilizan a las víctimas, pero poco hicieron por llegar a la paz, la imagen hoy del Congreso vuelve a mostrar a las dos españas que los ciudadanos ya quieren superar.

No es la primera vez que un político reivindica a todas las víctimas de ETA para retratar a Bildu, también eso se lo ha recordado a Abascal el diputado de Bildu. Fue el expresidente del PP Vasco, Antonio Basagoiti, a años luz de Abascal, quien lo hizo en 2013 en el Parlamento Vasco. En un momento político y contexto muy diferentes.

No señor Abascal, no nos olvidamos de las víctimas, de cuando no podíamos escribir ni hablar con libertad, de cuando nos manifestábamos en Gesto por la Paz en la Universidad del País Vasco entre la indiferencia de la mayoría entonces y la mofa del resto.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre