La opinión pública y publicada apenas habla de Juana Rivas, salvo cuando surgen noticias como la de esta semana, la madre coraje que en el verano de 2017 se escondió con sus dos hijos menores para evitar entregar los niños a su padre, a quien le daban la custodia, y a quien la mujer siempre le acusó de haberla maltratado.

El mazazo es también duro para el mundo feminista que durante meses se volcó con Juana Rivas y su causa. De hecho, las decisiones judiciales en España y Francia han sido recibidas como una bofetada al feminismo.

Días después de convertirse en un icono del mundo feminista y de la lucha civil contra el maltrato, aceptó llevar a sus hijos al juzgado para que viajaran con su padre a Italia.

Desde ese momento, fuera ya de focos, ruedos televisivos, concentraciones y campañas en redes sociales como la del hashtag Juanaestáenmicasa, Juana Rivas se enfrentó a la vida sin sus hijos.

Revés judicial

Desde entonces, cada paso judicial ha sido un revés para esta mujer que, tras recibir el mazazo de los dos años de prisión por esconderse con sus hijos, recibe esta semana la terrible noticia de que también pierde la custodia de los pequeños en España.

La tragedia de esta mujer es también el primer golpe moral para el feminismo en España en los últimos años, donde no solo ha dejado de crecer, sino de evidenciar su fuerza en manifestaciones como las del 8-M.

Juana Rivas fue condenada a dos años y medio por la sustracción de cada uno de sus dos hijos menores, seis años de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre ellos, una indemnización de 30.000 euros por el daño moral y material hacia Francesco Arcuri, su expareja, y el pago de todas las costas del juicio.

El juez que la condenó a cinco años de prisión y seis de retirada de la patria potestad negó cualquier credibilidad a su condición de maltratada, lo que fue duramente contestado por gran parte de la sociedad española.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

2 Comentarios

  1. No nos van a hacer comulgar con ruedas de molino por mucho que se esfuercen: Juana Rivas es el ejemplo de antifeminista más práctico que hay en la actualidad. Vox recoge lo que ustedes con Rivas siembran. Así nos va. » Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos le traicionan» ( Benito Juárez )

  2. ir de víctima mientras secuestra a sus propios hijos..

    las que deberían entrar en la cárcel también son sus consejeras.

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