¿Cuántas cosas no sabemos aún sobre el rey emérito? ¿Cuántos titulares de prensa escandalosos, declaraciones de renta complementarias y episodios esperpénticos nos quedan todavía por vivir? Eduardo Inda, que está removiendo el cotarro de las cuentas regias, dice que aún falta mucha mugre por salir y que irá saliendo. Y si lo dice él, que tiene línea directa con Villarejo, por algo será.

En la misma línea se pronuncia el ministro de Consumo y recién reelegido coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzón, quien cree que todavía no se conoce todo lo sucedido en los “muchos años de operaciones oscuras” de Juan Carlos I y que “habrá muchas más novedades”. En una entrevista concedida a Europa Press, el dirigente de IU dice desconocer si la Agencia Tributaria hubiera sido más rápida en investigar en caso de tratarse de un ciudadano corriente en lugar del rey emérito, pero sí tiene “la sospecha de que todavía” no se conoce “la totalidad de lo que ha ido sucediendo”. En ese sentido, añade que “son muchos años de operaciones oscuras hechas por el anterior monarca, que actuaba y demostraba impunidad” y recuerda que el patriarca de los borbones “se ha tenido que marchar del país” tras un reconocimiento explícito del fraude fiscal, como demuestran sus sucesivas puestas al día con Hacienda.

Hasta la fecha, el rey emérito ha tramitado dos regularizaciones, una en 2020 y otra de manera más reciente en la que han aflorado más de 8 millones de euros recibidos a través de la Fundación Zagatka, perteneciente a su primo Álvaro de Orleans y por las que ha abonado 4 millones de euros a Hacienda. Sin embargo, Alberto Garzón cree que las sorpresas no van a finalizar ahí y que “todavía en los próximos años” se van a “ir conociendo informaciones. Básicamente estamos a un escándalo por mes y creo que no se ha acabado aquí”, insiste.

Sin duda, la sociedad demanda mayor transparencia, una investigación exhaustiva de lo sucedido y que “se trate a Don Juan Carlos de Borbón como si fuera un ciudadano cualquiera, un ciudadano anónimo”, asegura el ministro. Todo lo que no sea depurar responsabilidades será continuar con los privilegios para la Familia Real consagrados en la Constitución del 78. “La democracia tiene que imponerse y tratar a los miembros de la Casa Real, si hay sospechas sobre ellos, como si fueran cualquier persona anónima”.

Al ser preguntado si no le sorprende el apoyo que mantiene Felipe VI a pesar de las informaciones que han aparecido sobre su padre, Alberto Garzón responde que “está claro que hay muchos actores en juego intentando influir en la imagen pública del actual monarca”. Pero insiste en que “el proceso no ha terminado” y reitera que “habrá muchas novedades”. Cree, en este sentido, que “efectivamente el proceso está lejos de que podamos llegar a una conclusión definitiva”.

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