La clase empresarial tiene al Partido Popular su brazo ejecutor, ya sea para derogar o aprobar leyes que vayan en sintonía con sus intereses, ya sea para torpedear la acción de gobierno de los ejecutivos que podrían no haber perdido su conciencia de clase que implementan medidas que aumenten los derechos y mejoren las condiciones laborales y salariales de los trabajadores.

En estos días el PP ha presentado un decálogo de medidas para la recuperación económica que son prácticamente un calco a las conclusiones de la cumbre de la CEOE. La batería de medidas propuestas por el partido liderado por Pablo Casado da prioridad a una importante bajada de impuestos, sobre todo en los sectores empresariales calificados como estratégicos para la economía española, la no derogación de la reforma laboral y reducir el gasto público.

El PP culpa a las reformas basadas en la justicia social aprobadas por el Gobierno de Pedro Sánchez de que se haya disparado el gasto del Estado. Además, los populares propone crear una senda fiscal «ajustada y justa», es decir, que se suban los impuestos indirectos (los más injustos) y que se bajen de manera sustancial a grandes fortunas y empresas. Sin embargo, el PP incluye el eufemismo de «renunciar a la subida de impuestos», sin añadir, a los ricos, evidentemente.

La no derogación de la reforma laboral de Mariano Rajoy no es más que la asunción de la reivindicación de la CEOE porque esta ley, aprobada en 2012, precisamente, en base a las propuestas de la patronal y sin consultar con los sindicatos, da una serie de herramientas, sobre todo a las grandes corporaciones, para realizar despidos colectivos aunque estén dando beneficios, un despido, además, que les sale muy barato.

Para hacer una comparación de las propuestas del PP con las de la patronal, veamos algunas de las conclusiones de la cumbre que han celebrado durante el mes de junio, en las que los empresarios reclamaron un marco regulatorio más flexible, lo que incide en la reforma laboral, ampliar la colaboración público-privada (es decir, las privatizaciones). Además, durante varios de las ponencias se hizo también una petición de reducción de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social.

Todo lo anterior, tanto las propuestas del PP como las de la patronal van en contra de los intereses de la clase trabajadora, muy azotada por la reforma laboral de 2012.

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1 Comentario

  1. Este partido, heredero del franquismo, son los cancerberos del gran capital. Están ahí para defender a la oligarquía y someter, aun más, a los trabajadores. El derecho a la vida solamente es posible si se sustenta en una renta, la negación de derechos a los trabajadores es negar la vida al 99% de la población del Estado. Quien produce la riqueza, el trabajo, debería gobernarla y percibirla, todo lo demás es tiranía del capital sobre el trabajo.

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