Las mujeres siguen empleando el doble de horas que los hombres en las tareas del hogar.

Igualdad sí, pero sin pasarse. Eso parece pensar quienes presumen desde las instituciones de feminismo y después mantienen en los cargos a la mayoría de hombres. Ayer diario16.com se había eco de las mujeres influyentes de Europa que pedían que se rompiera el techo de cristal en la UE, hoy vemos estudios donde se reconoce que en el mundo desarrollado las féminas meten el doble de horas que los hombres en tareas no remuneradas.

Un estudio de la organización internacional Mencare, que opera en 45 países de los cinco continentes, subraya de nuevo que las mujeres trabajan más horas diarias que los hombres, ya que siguen siendo gravemente discriminadas por la cultura machista imperante en el área del trabajo doméstico y el cuidado de los niños, duplicando el horario dedicado a estas tareas no remuneradas respecto al que realizan los hombres.

En concreto, en los países desarrollados de Europa y América del Norte, la diferencia es de 7,2 horas diarias frente a 6,5, pero la gran diferencia estriba en el reparto. En la mujer son 4,5 horas no remuneradas de trabajo doméstico, frente a 2,3 horas de los hombres.

El estudio ratifica además lo que ya se sabe, que la mujer está peor remunerada, con más contratos de tiempo parcial, y en puestos de menos categoría. Aunque el estudio constata que en muchos países está aumentando el papel del hombre en la vida familiar, también subraya que el cambio real solamente se puede producir a través de leyes, normas y políticas en las empresas encaminadas a conseguir la paridad.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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