CCOO de Industria ha interpuesto una demanda ante la Audiencia Nacional, dentro de la campaña #PescarDerechos. El sindicato exige que les paguen los 950 euros de salario mínimo

A las mujeres que trabajan en las empresas de conserva, semiconservas y salazones de marisco y pescado se les niega la posibilidad de cobrar un salario decente. La patronal FEICOPESCA y los sindicatos se niegan a modificar las tablas salariales del convenio sectorial que, en sus categorías más bajas, incluyen salarios que todavía se sitúan entre los 723 y los 775 euros (aspirantes de primer y segundo año del grupo 2 y subalternos del grupo 4), lo que niegan el resto de los sindicatos del sector.

CCOO de Industria ya se negó a firmar el convenio de la conserva hace tres años y hoy denuncia parte de su contenido ante la Audiencia Nacional. En 2017 se eliminó de forma injusta el complemento de antigüedad, se aumentó la flexibilidad y se fijaron incrementos salariales sin referencias de garantía ligadas al IPC. Ahora, CCOO ha puesto el caso en manos de la Justicia, tras intentar sin éxito que se cambiaran las tablas, primero a través de la comisión paritaria del convenio y después con la mediación.

El sindicato exige que les paguen los 950 euros de salario mínimo

Este sindicato entiende que cuatro de las categorías profesionales del convenio de la conserva incumplen la legislación. El año pasado el salario mínimo se fijó en 900 euros y este ejercicio ya se sitúa en los 950. Esto quiere decir que, desde hace meses, hay trabajadoras y trabajadores que en cada nómina cobran doscientos euros menos. El convenio tampoco respeta el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, que fijaba el salario mínimo de convenio en catorce mil euros.

La situación es sangrante. El sector del pescado factura cerca de seis mil millones de euros, pero soporta los mayores niveles de precariedad, tiene los salarios más bajos de la industria alimentaria y menosprecia el trabajo femenino. Dos convenios colectivos regulan las condiciones laborales de las 26.500 personas que están empleadas en sus 650 empresas: el de elaborados de productos del mar y el de conservas y salazones. Este último es el que ahora está en cuestión.

Son mujeres el 60% de quienes trabajan en la industria del pescado. Sólo el 50,8% tiene un contrato indefinido a tiempo completo. La otra mitad sufre uno precario. Además, soportan los mayores porcentajes de temporalidad (28,2%). Además, tienen pocas oportunidades de promocionar. El techo de cristal es más un muro de hormigón, ya que sólo el 18% de las trabajadoras ocupa un puesto de dirección o gestión. Además, existe una brecha salarial del 29,7%. Para acabar con esta situación, y mejorar las condiciones en las que trabajan las mujeres, CCOO de Industria lanzó hace unos meses #PescarDerechos. La demanda que acaba de llegar a la Audiencia Nacional es la primera que el sindicato presenta en el ámbito de esta campaña.

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