Mientras el Gobierno está pidiendo sacrificios a la ciudadanía, mientras el Ejecutivo está solicitando unidad de acción contra el coronavirus, hay algunos que están utilizando la situación de crisis sociosanitaria actual para intentar sacar rédito o para desgastar a Sánchez, sus ministros y sus ministras.

La pandemia del COVID-19 está llevando a los Estados a una lucha sin cuartel contra un enemigo desconocido. En otros países todos los partidos se han puesto bajo el manto de los gobernantes para ser ejemplo de unidad para el pueblo. Sin embargo, en España todo se está criticando, desde partidos o desde foros mediáticos.

Sin embargo, el Gobierno español está aplicando medidas que se han utilizado en otros países del mundo, como Hong Kong o Taiwan, que compartían frontera con China, el país donde se inició la pandemia, y que fueron efectivas puesto que se lograron frenar tanto los contagios como las muertes.

La primera de estas medidas es la realización de pruebas a la población. El Gobierno ya anunció el pasado sábado la compra de test rápidos y de robots que son capaces de realizar 80.000 pruebas diarias. Según la OMS es fundamental la detección temprana de la infección para tomar las decisiones adecuadas para frenar la pandemia. Este factor es el que marca la diferencia entre países como España y Estados Unidos, por ejemplo, ya que, según han indicado varios expertos a las principales cadenas de televisión estadounidenses, en una semana podrían llegar a tener más de 200.000 casos positivos.

En Corea, por ejemplo, se han realizado más de 10.000 pruebas diarias, es decir, el total de lo que se ha hecho en Estados Unidos en un mes.

Otra de las medidas adoptadas que está siendo clave para frenar la expansión y que el Gobierno de España ha aplicado es el aislamiento de las personas contagiadas. En China fueron escrupulosamente vigilantes en este sentido y fue una de las causas clave para que, a día de hoy, en el país asiático casi no haya contagios. En Taiwan y Singapur han desarrollado, por ejemplo, estrategias extensivas para localizar a personas que tuvieron contacto con personas contagiadas.

Por otro lado, el distanciamiento social también ha sido clave en estos países para frenar la propagación del virus. Una vez que ya se han localizado casos positivos, la mejor forma de retención de la pandemia es, precisamente, evitar los contactos que son comunes en la vida habitual. España ha tomado las mismas medidas que, por ejemplo, China, Hong Kong o Corea del Sur: cancelación de clases y prohibición de todos los eventos sociales. En los países asiáticos también fue clave el confinamiento de la población para evitar propagar el virus.

Al igual que la OMS, China, Corea, Hong Kong, Taiwan o Singapur han insistido en que, además del distanciamiento social, las medidas higiénicas son fundamentales. Ahí el Gobierno de España ha implementado ya las medidas suficientes para que la población no tenga carencias de, por ejemplo, soluciones hidroalcohólicas, además de las recomendaciones que desde el Ministerio de Sanidad se están dando en lo referente a la higiene personal.

Por tanto, los agoreros que pretenden sacar rédito de la acción del Gobierno, deberían también ser críticos con los países asiáticos que han logrado, en muchos casos, frenar casi en su totalidad la propagación del coronavirus. El dogmatismo y el sectarismo es el peor enemigo que España puede tener ahora, puesto que lo que se precisa es unidad.

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