La pandemia mundial que se está viviendo desde hace meses ha puesto al ser humano ante un nuevo reto jamás visto de carácter excepcional. A la crisis sanitaria le ha sucedido inmediatamente una crisis económica de dimensiones aún desconocidas. Por ello, la unión del esfuerzo colectivo se hace aún más imprescindible si cabe y de ahí que haya que poner en valor iniciativas como Damos la cara, un movimiento ciudadano que ha nacido para afrontar estos duros momentos de crisis y que tiene como objetivo principal poner en valor el compromiso de las empresas familiares con sus proveedores, clientes y toda la sociedad en general.

Además, Damos la cara quiere mostrar la importancia que tienen las empresas familiares dentro de nuestro modelo económico, ya que forman una gran parte del tejido empresarial de España y juegan un papel fundamental en la recuperación económica del país. Son iniciativas empresariales como esta las que hacen valorar las situaciones límite a las que nos debemos enfrentar ante imprevistos jamás imaginados en nuestro discurrir diario.

El movimiento Damos emergió al inicio de la crisis desencadenada por la Covid-19. De esta manera, varias asociaciones territoriales de empresas familiares empezaron a luchar por dar una mayor visibilidad a la actividad de sus socios para mostrar su apoyo ante los problemas surgidos en la crisis. Desde ese momento, esta interesante iniciativa ha ido creciendo de manera exponencial, llegando a sumar cada vez más integrantes deseosos de sacar provecho del esfuerzo colectivo.

Algunas, como las Bodegas Barbadillo, hablan de como se tuvieron que adaptar a esta nueva situación. En el año 1821, esta empresa familiar comenzó a producir manzanillas, vinos y brandis. Actualmente se ha convertido en un grupo con gran proyección internacional con  ideas tan creativas como la de celebrar la Feria de Abril desde casa. Ester Gutiérrez, directora de marketing de las bodegas, describía la situación y hablaba también de cómo todos han unido sus fuerzas “Para salir de esta crisis lo más reforzados posible y para ayudar un poquito en esta vuelta a abrir de los hosteleros”.

Los protagonistas de Damos la Carason algunos de los trabajadores y empresarios que forman parte de las empresas familiares de nuestro país, que representan el 89 % del total del tejido productivo. Gran parte de estas empresas han sobrevivido durante muchos años a guerras y otro tipos de crisis de las que han logrado salir fortalezidos. Esta fortaleza y experiencia se plasma en una mayor resiliencia y solidaridad en tiempos de crisis, lo que deriva en una mayor longevidad. Según los datos aportados, las empresas familiares sobreviven una media de 33 años frente a los 12 de las no familiares.

A grandes rasgos, Damos la cara es una iniciativa abierta que quiere reflejar la pluralidad de proyectos de empresas que van desde compañías centenarias que han sido capaces de ir adaptándose a la realidad de cada momento hasta iniciativas innovadoras que apuestan por el desarrollo tecnológico, la sostenibilidad y la internacionalización como vía de crecimiento, manteniendo siempre la raíz y esencia local en su lugar de origen.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre