La ruptura de las negociaciones de fusión entre Liberbank y Unicaja dejó demasiadas dudas que ni Manuel Menéndez (dcha) ni Manuel Azuaga (izq) desvelarán

Después de anunciar su proyecto de fusión, hace unas semanas, Liberbank y Unicaja comunicaron que abandonaban las negociaciones. No están claros los motivos de la ruptura de la operación, en la que los accionistas de Unicaja (principalmente la Fundación Unicaja con Braulio Medel al frente) retendrían el 60% de la resultante y el 40% restante se lo quedarían los accionistas de Liberbank (las fundaciones de Caja Asturias, Caja Cantabria y Extremadura con más de un 30%, la familia Masaveu, un grupo mejicano encabezado por la familia Tinajero y, sorpresa, Oceanwood un hedge fund que atacó al Popular y con un paquete muy relevante en Liberbank que según publica la CNMV puede superar el 30%).

Es un secreto a voces que Liberbank, gobernada con mano de hierro por Manuel Menéndez, catedrático de universidad y que consiguió del gobierno socialista de Rodríguez Zapatero la entrega sin competencia de Caja Castilla-La Mancha en los albores de la reestructuración financiera, persigue desesperadamente una operación de integración, en la que los accionistas puedan recuperar parte de la inversión realizada, minimizar las pérdidas de los que entraron en su salida a bolsa o maximizar la inversión de los fondos de alto riesgo que entraron después. Oceanwood apuesta por una venta de Liberbank a un buen precio. Hasta ahora los augurios no se cumplen y Liberbank sigue cotizando con un descuento superior al 60% de su valor en libros, con un valor en Bolsa que no llega a los 1.200 millones de euros.

Después de una ruptura no aclarada por las partes y que ha disparado las especulaciones al respecto, Liberbank sigue entrando insistentemente en las quinielas para una pronta operación financiera.

Los “expertos” de Banco Santander dicen que el comprador potencial de Liberbank debería afrontar una ampliación de capital de 2.000 millones de euros y apuntan directamente a Abanca y a su accionista Escotet. Ya sabemos que, en muchas ocasiones, detrás de los pretendidos expertos hay intereses varios, a veces espurios. Algo que llama poderosamente la atención es la presencia de Oceanwood en el capital de Liberbank y su apuesta por una venta. No han entrado ni para dar estabilidad a la institución de origen asturiano, ni para explorar una compra —que no sabemos si Liberbank puede hacer—, sino para propiciar una venta. Que los analistas de Santander apunten a Abanca después de la abrupta ruptura con Unicaja llama más la atención.

Por eso, resulta más chocante que, tras la ruptura de las conversaciones, la más fuerte de las entidades, Unicaja, haya resultado más afectada que Liberbank, puesto que presenta buenos datos de capital y de cobertura de los activos dudosos, mejores que los de Liberbank. Como Liberbank tiene serios problemas para generar beneficios recurrentes y ni en el mejor de los escenarios de fusión con Liberbank y efectuadas todas las sinergias de la fusión se hubiesen acercado a los famosos 1.150 millones de beneficios de explotación de Popular, aunque la suma de ambas entidades se acerque en tamaño al de la entidad absorbida por un euro por Santander.

3 Comentarios

  1. La verdad es que fiarse de entidades manejadas por gentes puestas por los politicos y sindicalistas y auq pese a los enormes errores siguen al frente en lugar de depurar responsabilidades es mas que sospechoso

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