Totalán

El dueño de la finca de Totalán y primo de los padres de pequeño Julen, que murió tras caer por un pozo de 23 centímetros de diámetro y hasta un profundidad de 78 metros explicó en una rueda de prensa que tapó el agujero con bloques de hormigón. ¿Cómo un niño tan pequeño es capaz de mover dos bloques de hormigón de 16 kilos cada uno?

También acusó al pocero de haberlo dejado sin sellar. Versión que ha desmentido el pocero y que la Guardia Civil no se cree, según apunta varias fuentes.

El pocero responde al dueño de la finca en la que murió Julen: “’Yo hice las cosas bien”. “Él puede decir misa”, ha afirmado en las tertulias televisivas matinales. El profesional que hizo la prospección para buscar agua en la finca de Totalán, ha negado tajantemente que dejara el pozo abierto. “Yo lo tapé en condiciones, hice las cosas bien”.

 

El dueño de la finca de Totalán

“Ese campo me lo compre hace cuatro meses para unos aguacates, para eso necesitaba agua y contacté con Antonio, un especialista en búsqueda de agua. Al mes vino al campo, me abrió un boquete de 100 metros y se fue dejando el boquete tal cual”, afirmó el pasado martes, David Serrano, el dueño de la finca de Totalán.

Acusó al pocero de “dejar sin sellar el pozo y afirmó que colocó dos bloques de hormigón sobre el agujero por el que se cayó Julen. Versión que no se creen desde la benemérita.

Es imposible que un niño de dos años moviese esos bloques de hormigón. En su primera versión cuando llegamos al lugar de los hechos, David no nos habló de que él usase esos bloques de hormigón para tapar el sondeo y se limitó a decir que no sabía que estaba descubierto”, ha asegurado el agente a un medio de comunicación. “Los bloques creemos que se usaron realmente para poner troncos, hacer un fuego y calentar la paella”.

Estos eran los bloques que el dueño de la finca afirmó que puso sobre el pozo donde cayó Julen: “El niño debió escurrirse

El juzgado de instrucción número 9 de Málaga está investigando el caso y si deciden emprender acciones judiciales sería “por homicídio imprudente”a los responsables del pozo.

El pequeño Julen Roselló cayó accidentalmente a un orificio de prospección para buscar agua el pasado 13 de enero, cuando se encontraba con sus padres pasando la jornada de domingo en la finca de David Serrano. Se encontraba jugando con otra niña de la misma edad, cuando se cayó por el agujero, que medía 23 centímetros de diámetro. Su padre le escuchó llorar durante unas segundo en la caída, después el silencio.

Antonio Sánchez, dueño de la empresa que realizó la perforación en la finca de Totalán dijo que había hecho la prospección a mediados de diciembre de 2018, que no encontró agua. Al terminar su trabajo la selló con una piedra y que dejó alrededor de seis toneladas de escombros -producto de la extracción de la tierra sobrante- en un montículo cercano. ¿Dónde estaban esos escombros? Muchas contradicciones en este caso.

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