La lluvia, que lava todos los pecados, y también la maledicencia y los rumores. Stroll, Lance Stroll, el hijo de papá, al que todos mirábamos por encima del hombro, nosotros también.

La clasificación del Gran Premio de Turquía de vuelta al circuito después de 9 años ha sido una auténtica delicia, un espectáculo increíble, un ver las manos de los pilotos como nunca.

Los Mercedes humillados por los Red Bull y los Racing Point. Hamilton saldrá de Turquía campeón del mundo pero en el momento en el que las manos del piloto eran tan importantes no ha logrado demostrar nada.

Los viejos circuitos, la lluvia, que todo esté menos atado, hacen que la Fórmula 1 vuelva a ser grande, tan grande como en sus mejores tiempos. Y qué magnífico Stroll.

Nuestro plauso, para él pero también para su padre, que le ha apoyado siempre incondicionalmente, no cualquier padre es capaz de creer en su hijo hasta esos extremos, luchar a su lado como si fuese su mejor amigo.

Un día grande para la Fórmula 1, un día inolvidable para el gran  Lance Stroll. Se acabó lo de llamarle hijo de papá, ha estado enorme.

Enorme y otra vez enorme.

BRAVO!!!

Más aplausos, Mr Lance Stroll.

¡Viva el espectáculo!

Tigre tigre.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre