Foto Agustín Millán

La tercera marcha antirracista se ha manifestado en Madrid, bajo el lema “Construyendo memoria antirracista”. La marcha ha sido el colofón que se inició el pasado octubre con la campaña “12 de octubre, nada que celebrar”, y ha sido convocada por la Asamblea antirracista madrileña que congrega a las comunidades afrodescendientes, africanas, moras/ musulmanas, gitanas, latinoamericanas, caribeñas, asiáticas, refugiadas, sin papeles, trans, las sexo-género disidentes, “para recordar y tejer memorias históricas antirracistas frente a la amnesia colonial e imperialista que afecta a nuestra sociedad”, han señalado en el comunicado.

Foto Agustín Millán

La presidenta de SOS Racismo Madrid, Paula Guerra, ha afirmado que el racismo ya estaba ahí antes de la incursión de la extrema derecha de VOX: “La violencia racista es estructural, institucional e histórica”.

Las organizaciones convocantes exigen “el fin de la vulneración de los derechos y de la militarización en la frontera sur, la abolición de los CIE, la derogación de la Ley de Extranjería, el cese de las persecuciones y prohibiciones a los trabajadores de la manta, el derecho a voto de todas las personas migrantes en España y un censo que reconozca la diversidad étnico-racial”, entre otras reivindicaciones.

Foto Agustín Millán

Con esta marcha de ha querido recordar el aniversario del asesinato de Lucrecia Pérez. El 13 de noviembre de 1993 cuatro hombres de extrema derecha encapuchados entraron en la discoteca Four Roses, en el barrio madrileño de Aravaca y dispararon contra un grupo de personas que allí cenaban.

La bala que mató a Lucrecia Pérez Matos, de 33 años, una bala del nueve largo Parabellum, de uso policial y militar. Lucrecia que llegó a España un mes y tres días antes, resultó alcanzada por dos tiros, uno de ellos en el corazón, matándola casi en el acto. Hubo otro herido grave, Augusto César Vargas, también dominicano.

La conexión del crimen con la ultraderecha se defendía, por las pintadas y carteles repartidos en aquella época por Aravaca, donde se leían “INMIGRACIÓN STOP Primero los Españoles» (Juntas Españolas); “Defenderse contra la invasión” (Grupo Covadonga), o pintadas: “Fuera Negros. N.J.” (Nación Joven).

Foto Agustín Millán

Lucrecia había llegado a Madrid para trabajar como empleada doméstica. Sorprende ahora, pero la dueña de la casa la echó a la calle porque no sabía usar la lavadora.

Las plazas de Aravaca en 1992, año mítico para España, estaban llenas de inmigrantes dominicanos y eso molestaba a la sociedad acomodada madrileña. Del crimen se responsabilizó por su pasividad a las fuerzas políticas, sociales y religiosas de Aravaca.

El apogeo de la extrema derecha de VOX, no solo en Madrid, sino en toda España, ha dado alas a la normalización del discurso racista, ha alarmado a los colectivos racializados para reivindicar y luchar por sus derechos. El racismo y la islamofobia entre otras representaciones de la intolerancia de las ultras españoles, llevan ocurriendo desde antes de que VOX consiguiera representación parlamentaria.

Foto Agustín Millán

Durante todo la marcha se han correados  gritos en recuerdo de los hermanos, fallecidos o asesinados durante estos años, como Mame Mbaye, el mantero que murió el año pasado en Lavapiés tras una persecución policial, Manuel Fernández Jiménez, asesinado por las políticas carcelarias anti gitanas; o Mohamed Bouderbala, asesinado en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Archidona, Málaga; además de todas aquellas personas ahogadas en el Mediterráneo y encerradas en los CIE. “Se siente, se siente, Bolivia está presente”, para denunciar el golpe de estado en el país andino.

“Queremos visibilizar que las personas inmigrantes y racializadas existimos dentro del Estado español. No somos una entidad que se nombra, pero que no se ve, como se nos nombró durante las elecciones —sobre todo para mal— por parte de algún partido político”, afirmo la presidenta de SOS Racismo Madrid.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

cuatro × 1 =