póquer

Para entender la teoría de juegos, hay que disociar primero el concepto de “juego” con el entretenimiento normalmente relacionado con los más pequeños. Hay que entenderlo como cualquier interacción entre dos o más personas que tiene el objetivo de, para cada individuo, competir y obtener el mayor beneficio. Así pues, no se trata de un mero divertimento, sino de una parte esencial de la matemática aplicada que se usa a menudo para explicar los procesos económicos.

John von Neumann y Oskar Morgenstern son considerados dos de los padres fundadores de dicha teoría, que formalizaron el concepto antes y después de la Guerra Fría. Otra figura destacada fue el matemático John Nash quien, junto a los otros dos, definieron sus postulados básicos. A lo largo de las décadas, la teoría de juegos ha tenido varias aplicaciones, desde la filosofía a la estrategia militar, pasando también por juegos de naipes como el póquer.

 

El póquer: juego de suma cero con información imperfecta

La teoría del juego, que explica el comportamiento de la economía, divide los procesos de interacción entre varias personas en diferentes categorías. Por un lado, clasifica los juegos en cooperativos y de suma cero. En los primeros, los participantes buscan su propio beneficio pero sin perjudicar a los demás. En los juegos de suma cero, en cambio, cuando uno gana, le arrebata el premio al resto de jugadores, que se quedarán con las manos vacías.

Esto puede aplicarse perfectamente al póquer: los jugadores apuestan su propio dinero y solo uno de ellos, el que gane, será quien se lo lleve todo a casa. Pero para hacerlo, y a diferencia de otros juegos como el ajedrez -de información perfecta o completa-, los participantes disponen de información imperfecta o incompleta. Se pueden conocer las acciones de los rivales pero nunca se podrán adivinar del cierto los próximos movimientos, tal y como ocurre en las fluctuaciones económicas.

 

Las matemáticas, detrás de cada decisión

Otro elemento de la teoría de juegos que une la economía con el póquer son las matemáticas. Aunque pueda parecer increíble, detrás de cada decisión personal hay una explicación científica relacionada con el cálculo costo-beneficio. Cada persona optará por un camino u otro según crea que es el que mayor ganancias le va a reportar, ya sean financieras como emocionales. De allí parte la teoría de juegos: un algoritmo puede pronosticar el futuro.

Max Weber le añade un elemento más: las interpretaciones. Será mediante la interpretación que hagamos del presente lo que nos permitirá entender lo que puede llegar a pasar más adelante y valorar una situación antes de tomar una decisión según las consecuencias. En el póquer, hay tanto interpretaciones como decisiones. Un jugador debe imaginarse la combinación de cartas del rival según sus jugadas previas y su lenguaje corporal y actuar rápido.

Aplicaciones de la teoría de juegos en el póquer

Esta teoría de juego puede implementarse en una partida de póquer para obtener mejores resultados. Hay varias formas de usar las matemáticas para variar la estrategia de juego, pero habrá que tener en cuenta los rivales y la propia situación individual de cada jugador. Una de ellas, por ejemplo, determina la frecuencia óptima de faroles en el river: la misma que las odds que estás ofreciéndole a tus contrincantes en cada bote. Puedes ir adaptando la estrategia durante la partida.

Otra aplicación en el póquer toma prestada la teoría del equilibrio de Nash que funciona en el uno contra uno. El conocido como SAGE te permitirá saber si debes apostar all-in en una mano o bien si lo va a hacer tu rival. Es recomendable usar esta estrategia cuando uno se enfrenta a un jugador más experimentado. Uno de sus grandes inconvenientes, no obstante, es que no es un sistema demasiado flexible, por lo que los errores pueden llegarse a pagar caros, y nunca mejor dicho.

 

Otros usos de la teoría de juegos

Como decíamos anteriormente, la teoría de juegos se ha aplicado en campos muy distintos a lo largo de la historia: biología, psicología, sociología, politología, informática… Los biólogos, por ejemplo, la han usado para explicar problemas como la evolución de las proporciones de sexos, mientras que en política se emplea para entender la teoría de la paz democrática, en la que se asegura que el diálogo nunca será previsible si uno de los participantes es un líder no democrático.

Recientemente, el Imperial College de Londres anunció uno de sus últimos inventos. Un grupo de investigadores desarrolló un sistema de programación que permitiría a los robots entender más fielmente los comportamientos de los seres humanos. Las personas suelen ser impredecibles, pero con esta nueva tecnología diseñada siguiendo la teoría de juegos, las máquinas conseguirían responder a sus demandas más acertadamente y adaptarse a sus cambios.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

10 − tres =