El fantasma de la corrupción en América del XXI comienza a derrumbarse en las urnas de la democracia. Si años atrás las fiestas populares de La Candelaria en Puno y el carnaval de Oruro no se apreciaban como mensajes para cambiar la historia, en este nuevo año afloran conductas colectivas desde los Andes que están volteando la tortilla.

En Perú y Bolivia, sus milenarias culturas quechua y aymara, viven un continuo proceso de fusión, enriquecido por el evangelio traído de ultramar como parte de la colonización española de América en el siglo XV. Corresponde a las autoridades democráticas tomar en cuenta que los cultos a las divinidades primigenias como el sol, la luna, el agua, se sumaron a las divinidades del cristianismo de ultramar, según Guaman Poma de Ayala.

La Fiesta de la Virgen de la Candelaria fue declarada en el 2015 por la Unesco patrimonio de la humanidad. Esta festividad, en febrero de cada año, no solo es religiosa, mezcla elementos del catolicismo con el mundo andino y no puede entenderse como patrimonio exclusivo de una Región.

El profesor peruano Juan Ossio escribió sobre Ideología mesiánica del mundo andino y “El Tahuantinsuyo Bíblico”, libros que se convierten hoy en libros de actualidad. En el 2020 el tema recobra actualidad en las ánforas enterrando a los partidos tradicionales y corruptos como el Fujimorismo, cuyo líder espera la compañía de su hija también tras las rejas,  y el Apra, que fundó Haya en 1917 en México, como “alianza popular americana”. termina con el suicidio físico del heredero Alán García en el 2019, acusado de asalto a la caja fiscal.

Uno de los más recientes eslabones de esa tradición mesiánica andina es considerado el movimiento de Ezequiel Ataucusi, en siglo XX

En las elecciones parlamentarias en Perú, realizadas el 20 de enero 2020, destaca el surgimiento de nuevo tablero político. La Oficina Nacional de Procesos Electorales reporta que en el distrito electoral de Lima y el extranjero, el 100,00% de actas el triunfo lo obtiene Acción Popular, Frepap y Podemos Perú liderando la votación al Congreso.

El pueblo expulsó al Partido Aprista y Solidaridad Nacional, que no tendrán representantes en este nuevo Congreso, sino que además reveló la reaparición y triunfo de movimientos que durante estos años hicieron una labor silenciosa, como el Frente Popular Agrícola del Perú (Frepap).

Sin grandes presupuestos, sin millonarias campañas publicitarias en prensa, radio ni televisión, los miembros del Frepap demostraron que hay un vacío por llenar y que los peruanos quieren, a como dé lugar, un cambio en la tradicional manera de hacer política en el Perú, siempre plagada de criollismo, escándalos y corrupción.

Frepap, el ahora famoso “partido del pescado” (en alusión a su símbolo partidario, que remite a la pesca milagrosa de Jesucristo), según cifras de la ONPE, tendrá 16 curules parlamentarias, lo cual lo convierte en todo un huayco político, que arrasa con todo a su paso.

Ahora, las noticias hablan de pugnas internas entre los hijos de Ataucusi, lo cual es el ingrediente que muchos medios de comunicación alientan para contribuir con el sensacionalismo.

Agencia de Noticias Andina, se recordó que “en 2016 el fujimorismo había ganado 73 bancadas de 130, pero ahora conseguiría menos de 20, según las proyecciones. De ser así, será minoritario en un Congreso fragmentado, dominado por el partido Acción Popular”.

Pero, ¿quiénes perdieron más en estas elecciones? La agencia EFE sostuvo que el fujimorismo y sus aliados fueron los grandes perdedores de las elecciones extraordinarias para renovar el Congreso, “cuya composición quedó atomizada con diez partidos sin hegemonías pero inclinados en su mayoría hacia la centroderecha.

“La reforma a desarrollar sugiere un cambio categórico, el cual a modo de carácter social debe pretender hallar solución a los conflictos que se dan en la estructura básica que ha venido normando y entre los grupos que la componen: ¿partidos políticos e instituciones democráticas?”.

Ezequiel Ataucusi Gamonal, Nacido 1918 en Cotahuasi, cerca de Arequipa, Perú/ Murió 21 de junio de 2000 (82 años)

Líder del Frente Popular Agrícola del Perú entre 1989 – 2000, también conocido como Hermano Ezequiel fue un político y profeta peruano .

Fue el fundador de una Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU) y su partido teocrático conocido como Frente Popular Agrícola del Perú, en el seno de una familia pobre. Ocupó muchos trabajos como zapatero, ferroviario, soldado y carpintero.

La Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal de ( Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal de – AEMINPU) fue creado por Ataucusi en 1968 y la religión fue reconocida oficialmente en el Perú en 1969.

La religión es una mezcla de adventismo del séptimo día, judaísmo , misticismo inca y maoísmo. La fundación de la iglesia ocurrió cuando muchos peruanos rurales enfrentaron una disminución en los estándares socioeconómicos en la década de 1970.

Los seguidores del movimiento consideraban a Ataucusi como un profeta y “la reencarnación del Espíritu Santo “. Redujo gradualmente la importancia de Jesús en su movimiento.

Su partido, el Frente Popular Agrícola del Perú (FREPAP), fue fundado oficialmente por Ataucusi el 30 de septiembre de 1989. En la década de 1990, su número de seguidores oscilaba entre 60,000 y 200,000.

En 1995, se abrieron investigaciones contra Ataucusi en torno a las acusaciones de asesinato de seguidores en desacuerdo y supuestos vínculos con Sendero Luminoso , aunque ninguna de las acusaciones se confirmó.

Fue candidato del presidente de Perú en dos ocasiones, para las elecciones de 1995 y las elecciones de 2000 , aunque nunca fue elegido para ningún cargo político.

Murió en Miraflores, Lima debido a una insuficiencia renal y sus seguidores celebraron un funeral de tres días, esperando su resurrección junto a su cuerpo decorado con joyas de oro. Mientras sus seguidores esperaban su resurrección y su cuerpo comenzó a descomponerse, el cuerpo de Ataucusi fue colocado en un ataúd de vidrio. Después de no resucitar, muchos seguidores se desilusionaron con él.

El hijo de Ataucusi, Jonas, fue elegido como su sucesor y su partido finalmente creció dentro del Congreso peruano después de las elecciones parlamentarias peruanas de 2020 .

El antropólogo e historiador Juan Ossio afirma que el Estado le debe agradecimiento al fallecido Ezequiel Ataucusi, fundador de la Iglesia denominada israelita, quien le prestó un importante servicio al país porque impidió con sus discursos de paz y la formación de colonias de pobladores mayormente andinos, un mayor crecimiento de Sendero Luminoso.

Anota que, además, con su prédica apartó a muchos de las drogas y la delincuencia y los encaminó a dedicarse a la agricultura y ganadería, saliendo de esa forma de la extrema pobreza.

Sobre su título referido al Tahuantinsuyo dice que la religión de Ataucusi era, según la concepción del personaje, una mezcla del Antiguo y Nuevo Testamento y de las creencias religiosas de la cultura inca,

“Si bien Ataucusi fundó su religión en la década del 60 y esta fue reconocida oficialmente en el 68 como Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto. En los años 80 de gran crisis y violencia, que se extendió y que disputó la misma gente a Sendero Luminoso, lo siguieron porque prefirieron escuchar discursos de paz antes que arengas de agresiones y muer.

Ossio explica que entre estas celebraciones estaban y están los sacrificios de animales como becerros, ovinos y caprinos y los más pobres palomas, “algo que se hacía con otros animales en la época inca. “El se consideraba encarnación del Espíritu Santo, de Moisés y de Jesús y aseguraba que los antiguos peruanos seguían, los valores hebreos como no robar, no matar, no mentir, no ser ociosos.” Y recuerda que esa agrupación cuando Ataucusi fue candidato presidencial en 1990, con la idea de restaurar el Tahuantinsuyo, logró 200 mil votos y algunos curules. “En Lima tienen un gran centro ceremonial en Cieneguilla”.

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