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La democratización de internet ha tenido muchas ventajas para los usuarios y clientes de las empresas por el aprovechamiento que se realiza de las posibilidades de la red, sobre todo en lo referente a transacciones monetarias. Las compras online se incrementan y la gran mayoría de operaciones bancarias se realizan desde un aparato conectado a la red. La movilidad es una de las grandes revoluciones de nuestro tiempo, sin embargo, tiene sus riesgos y eso las empresas lo saben. De ahí que, tanto las normativas como las propias compañías, estén invirtiendo miles de millones de euros en potenciar la seguridad de los datos.

Internet ha facilitado la vida de las empresas, sobre todo de las grandes corporaciones multinacionales porque la globalización no se puede entender sin la democratización de internet. Las grandes empresas pueden operar en el mundo entero gracias a las posibilidades que ofrece la red y su éxito o su fracaso depende en gran medida de la facilidad que ofrezcan a sus clientes a la hora de operar en internet.

Sin embargo, el hecho de que las personas introduzcan sus datos para poder trabajar o interactuar en la red significa que se convierten en objetivos de hackers que posteriormente comercian con los datos robados o los utilizan para hacer un uso fraudulento de los mismos. Desafortunadamente esta tendencia empeora con el paso del tiempo tal como afirman en este artículo sobre ciberseguridad: “En los últimos años se ha registrado un aumento de ataques cada vez más complejos e incluso se puede hablar de una creciente profesionalidad de la cibercriminalidad”. Por eso se hace necesaria la contratación de servicios de seguridad de datos, tanto para las propias empresas —que invierten miles de millones de euros en ello— como para los usuarios y clientes.

Hay varias empresas, e incluso gobiernos enteros, que son objetivo directo de estos piratas informáticos por diferentes motivos. Sony, Facebook o Yahoo han sufrido robo de datos de cuentas de correo electrónico o de datos bancarios de sus clientes. Cada una de estas empresas por diferentes motivos. El caso de la red social es importante porque no sólo se hacen con datos personales, sino que se logra un conocimiento de los usuarios a nivel privado que permite a los piratas disponer de una información de comportamiento fundamental para la comprehensión de las pautas de conducta a la hora de realizar fraudes. En el caso de la tecnológica japonesa la razón es más económica que otra, puesto que la disposición de los datos bancarios o de tarjeta de crédito posibilita la generación de fraudes en algunos casos casi indetectables.

La pérdida de datos por parte de estas compañías tiene un coste importantísimo, dado que genera desconfianza tanto en los mercados como en los propios clientes que ven cómo sus datos personales o sus pautas de conducta en manos de delincuentes. De ahí que la seguridad se haya convertido en uno de los retos de las empresas y que nunca será suficiente el presupuesto que destinen a ello ya que no sólo está en juego su resultado económico sino la propia credibilidad del nuevo sistema nacido de la revolución tecnológica.

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