martes, 28junio, 2022
16.8 C
Seville

La revolución es el vacilar de las cosas

Francisco Tomás González Cabañas
Licenciatura en Filosofía (USAL) (1998-2001). Licenciatura en Psicología (UP) (1998-1999)- Licenciatura en Ciencias Política (UCA)(1999-2000) y Licenciatura en Comunicación (UCES) (2000-2001) Desistió de culminar los mismos y continúo formación autodidacta. Publicó su primera Novela “El Macabro Fundamento” en el año 1999. Editorial Dunken. Publica su segundo libro “El hijo del Pecado” Editorial Moglia. Octubre de 2013. Publica su tercer libro, primero de filosofía política, “El voto Compensatorio”, Editorial Ediciones Académicas Españolas, Alemania. Abril de 2015. Publica su cuarto libro, segundo de filosofía política, “La Democracia Incierta”, Editorial SB. Junio de 2015.
- Publicidad -

análisis

El Repaso del lunes 27 de junio

En El Repaso analizamos las principales portadas de los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales. En una hora, con El Repaso, tendrás una...

La Corte Penal Internacional corre serio riesgo de caer en la inoperancia por la pasividad de Estados Unidos

Estados Unidos debería reafirmar su apoyo a la justicia para las víctimas de graves crímenes internacionales en todo el mundo, señaló Human Rights Watch...

Pedro Sánchez tendrá que hacer público si tiene acciones en el Santander y otras empresas cotizadas

Lo mínimo que se espera de un presidente un gobierno democrático es la transparencia respecto a su patrimonio. Ahí se incluyen también los vehículos...

La izquierda alternativa andaluza después del 19J. Una lectura constructiva de los resultados

La izquierda alternativa andaluza debe separarse de los oportunistas y melodramáticos análisis que los partidos del sistema hacen de los resultados electorales. Tampoco debe...
- Publicidad -
- Publicidad-

Así lo recuerda a Hegel, Juan José Sebreli, cuyo libro lleva precisamente tal título. Finaliza el mismo, expresando que lo único que cabe, en los acontecimientos humanos por venir (sociales) es la incertidumbre.  Desde los últimos textos, editados como libros, que alumbramos intitulados “La democracia incierta” y “El acabose democrático” venimos señalando, los acontecimientos actuales que acaecen en distintas aldeas que se precian de democráticas en donde los conceptos de estado, legitimidad, golpe, revolución y democracia se desmoronan tal como castillos de arena.

Trataremos de avanzar en aclarar a qué nos referimos, con el significante “democracia” que se constituye en el concepto, performativo, desde donde todos los gobiernos dicen partir para impartir, más luego, las lógicas con las que re-administran el poder del que se supieron valer, legítimamente, o a decir de ellos; democráticamente.

Existen dos tipos de teorías democráticas: la primera, considera inalterables los intereses de las personas. Considera que la democracia debería funcionar para resolver conflictos de intereses. Lo general sacrifica a los intereses personales. La segunda, postula que los intereses de las personas pueden ser transformados y que la función de la democracia es transformar dichos intereses, pero con base en los valores morales.

Una de las verdades de la política en su hacer—no desde su perspectiva de ciencia—es que el poder no puede anidar eternamente en las mismas manos por la finitud del sujeto. Para poder legitimarse como gobernante, se construyen razones, argumentos o representaciones que lo validan. La construcción de una autoridad de poder se sostiene en principios de autoridad; si este principio hace referencia a situaciones poco racionales, basadas en la informalidad de caprichos y de decisiones de quien esté a cargo, su permanencia o latencia en el poder será mucho más circunstancial, puesto que tendrá que ratificar sus principios con un incremento de la fuerza irracional de su poder que, al acrecentar su nivel de presión, se convierte en opresión y culmina en el estallido de las normas hasta entonces aceptadas .

Ciertos sistemas políticos se edifican desde la identidad cultural de los pueblos a los que conducen (de allí, su permanencia por períodos considerables). Otras veces, son desplazados por grupos que reinterpretan los cambios o ajustes que esa cultura precisa, en relación, a su identidad cultural, social y política.

El sistema político avanza hacia lugares en donde el soberano electo posee un poder cada vez más limitado; esto se debe a la participación de los ciudadanos que, incluso, pueden elegir a los colaboradores o ministros; pueden elegirlos programas de gobierno que tiene que ejecutarse y las prioridades en la agenda pública. El avance de la tecnología, el furor de la comunicación instantánea colabora con estos fines al ajustar los relatos de las polis griegas y de las ágoras de discusión política a las redes sociales o interfaces virtuales. De aquí se deduce el axioma de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Hasta que no forjemos sociedades democráticas, trabajos democráticos, familias democráticas, muy difícilmente tengamos un corpus social democrático. Solo entendemos esta cláusula por la aplicación de la imposición circunstancial de una mayoría, que no deja de ser un pedido de a quienes se les entrega el poder soberano (a contramano de lo que proponía el contractualismo, del cual nos decimos herederos).Tenemos que abandonar esta perspectiva y dar a luz a políticos que piensen en la generalidad y en las verdaderas prioridades; mientras tanto no dejarán de ser vanos y nimios reflejos de un espejo que, como en el cuento de Blancanieves, siempre nos responderá que somos los más plurales y democráticos.

El resultado es una democracia apocada, abrevada, anestesiada, aterida, que reacciona bajo estertores, regurgitando de forma sintomática a sus representantes, a los que creemos más lejos de lo que verdaderamente están de nuestra propia esencia. En la sinrazón en la que decidimos soportar el arrojo a la existencia, no queremos dar cuenta de la no traducibilidad que tiene el mundo que habitamos cuando el sistema de representación (lo democrático) nos devuelve, como gobernante (mediante voto, además, y mediante el uso de la supuesta libertad política que nos decimos dar), a quien exterioriza nuestras fauces más cínicas y siniestras.

Plantear que la democracia podría ser absoluta en sitios en donde existe formalmente, pero en donde más de un tercio de la ciudadanía posee serios problemas para alimentarse; y en donde, por ende, solo un 10% de tal población podría considerarse habilitada tanto existencial como materialmente para plantear algo más allá de su propia supervivencia (es decir, escapar a lo omnisciente de la billetera, la plata, el látigo o el plomo del gobernante) es de un cinismo tan grande que solo puede entenderse si se expresa desde un desconocimiento tan supino como inimaginable.

Por supuesto que no se puede discutir, palmo a palmo, en una relación de fuerzas proporcionales con los intelectuales que, al servicio de las academias, editoriales y grupos mediáticos, se pasean como modelos en una pasarela por la feria de vanidades en las que exteriorizan su labia o profusa intelección, para plantear la novedad tautológica de “absolutizar lo absoluto”. Nuestro cometido, apenas, es dar cuenta de que otros seres humanos transitamos el derrotero de no caer víctimas del olvido formal de que nos consideren en una fría estadística. Ciudadanos, sujetos de derechos de un sistema que nos tiene cautivos, fagocitados y encerrados en su perversa y pérfida lógica. Porque si no nos damos cuenta de que hemos sujeto nuestro destino humano a la suerte del sistema, que tiene en su naturaleza voraz el tragarse a sí mismo, entonces ya no podremos consumir ni siquiera el derecho al espectáculo, a la platea, al aforo, a la butaca en primera fila para asistir a nuestra propia disolución.

El salto al vacío, el de organizarnos de un modo en el que no tengamos demasiadas referencias escritas, al contrario de lo que podríamos pensar, es la única salida ante la caída al abismo, a la que avanzamos casi furiosa y, por supuesto, democráticamente.

- Publicidad -

Relacionadas

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre

- Publicidad -
Advertisement
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

últimos artículos

Hijoputismo especulativo represivo

Ya no hacía falta ni pasar lista. Era evidente que la mitad de los vecinos se habían quedado en casa. Ni las seis arrobas...

Interinos: Nueva sentencia confirma el fraude de ley y el abuso en la contratación temporal

El Juzgado de lo Social número 15 ha dictado sentencia de fijeza en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para un interino que...
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

Banco Popular: el Santander podría provocar un cerco más estrecho contra Emilio Saracho y la JUR

El cerco sobre la responsabilidad de Emilio Saracho y de la Junta Única de Resolución se podría estrechar aún más por un movimiento de...

Banco Popular: las coacciones, amenazas y engaños que no quiere investigar la Audiencia Nacional

a frase de Saracho «o se declara la inviabilidad o ateneos a las consecuencias» resonó en varias ocasiones en las paredes de la Audiencia

Banco Popular: el acta de la inviabilidad infringió el Código del Registro Mercantil, pero la Audiencia Nacional no lo investigará

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ratificó la decisión del juez Calama de no investigar determinados hechos sucedidos en la reunión...

Más de la mitad de los padres han decidido no poner la pauta completa a sus hijos de la vacuna contra el Covid-19 en...

Los menores que han recibido la pauta completa de la vacuna contra el COVID-19 no llega al 50%.  Desde el Comité Asesor de Vacunas han...

Jeffrey Sachs responsable de la comisión COVID-19 en The Lancet: «Estoy bastante convencido de que el virus salió de un laboratorio de EEUU»

Jeffrey Sachs es profesor de Economía en la Universidad de Columbiaa, en EEUU, de reconocido prestigio a nivel internacional. Es director del Centro para...
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

Hijoputismo especulativo represivo

Ya no hacía falta ni pasar lista. Era evidente que la mitad de los vecinos se habían quedado en casa. Ni las seis arrobas...

Interinos: Nueva sentencia confirma el fraude de ley y el abuso en la contratación temporal

El Juzgado de lo Social número 15 ha dictado sentencia de fijeza en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para un interino que...