La intención final de la reforma es lograr que a largo plazo exista la primera generación libre del tabaco. Foto: Flickr.

 El presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), Andrés Zamorano, ha mantenido una reunión telemática con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y otros representantes del Ministerio de Sanidad, en la que se abordaron diferentes aspectos relacionados con el control del tabaquismo en España. Debido a que fumar es una actividad que se realiza sin máscara y que proporciona rienda suelta a la transmisión de los aerosoles desde el CNPT insisten en la necesidad de limitarla más aún debido a la crisis sanitaria causada por la Covid-19. “Todas las sociedades científicas proponen  medidas de control simultáneas de las epidemias del Covid-19 y del tabaco, en función del papel clave de los aerosoles en la transmisión del coronavirus, apostando por una hostelería sin humo, que seguramente vendría para quedarse”, señala Andrés Zamorano.

Un problema grave

El presidente del CNPT ha señalado la importancia de seguir avanzando hasta excluir el tabaco de nuestra vida cotidiana y social debido a su alto impacto sanitario: “El tabaquismo y las nuevas formas de fumar son el primer problema de salud pública que tenemos en España, la primera causa de muerte  prematura evitable; y, por tanto, cuando es algo que produce 59.000 muertes al año, y es evitable, se convierte automáticamente en urgente”.

Medidas contra el tabaquismo

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado que ya se ha elaborado el borrador de la reforma de la ley del tabaco, en la que se abordarán los temas y las demandas exigidas por las asociaciones que lideran la lucha contra el tabaquismo: “Apostamos por revisar la fiscalidad, aumentar los espacios sin humo, el empaquetado neutro, las campañas publicitarias periódicas, revisar la promoción, publicidad y patrocinio de todos los productos del tabaco y los derivados, así como seguir profundizando en ofrecer ayuda al paciente fumador”, explica el presidente de CNTP.

Un futuro sin humo

La sociedad española avanza un paso más a la hora de librarse del humo del tabaco. Cuando ya se ha normalizado no respirar nicotina en ambientes cerrados, los pulmones de los no fumadores piden más. La intención final de la reforma es lograr que a largo plazo exista la primera generación libre del tabaco. De modo que los nacidos en 2007 cuando alcancen la edad de 18 años -en 2025– no podrán comprar tabaco ya que se habrá limitado este acceso para proteger su salud, acometiendo con todo ello el final del tabaquismo

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