UGT ha presentado el informe ‘Desigualdad Salarial Comunidad de Madrid’, con datos del año 2018, que muestra que la brecha salarial entre mujeres y hombres en la Comunidad de Madrid es de un 26,66 por ciento. Las mujeres pensionistas cobran, de media, un 31,5 por ciento menos que los hombres.

Ana Sánchez de la Coba, secretaria de Igualdad de UGT Madrid, ha señalado que a “pesar de las declaraciones realizadas por Calmen Calvo afirmando que en este año 2019, se tomarían las decisiones encaminadas a promover la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, dirigidas a aumentar su presencia de en la dirección de las empresas o con el fin de acabar con las diferencias de sueldos, la realidad es tozuda y la desigualdad persiste”.

La comparativa de los salarios percibidos entre mujeres y hombres en nuestra comunidad, muestra que el salario medio de las mujeres se situó en 21.112 euros, frente al de los hombres que fue de 28.787 euros, lo que significa diferencia del 26,66 por ciento, y supone una tendencia al alza” con respecto a años anteriores.

 

Trabajadoras con riesgo persistente de caer en la pobreza

Según el informe de UGT Madrid, se observa un incremento de mujeres que no de hombres, con sueldos inferiores a 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Trabajadoras con riesgo persistente de caer en la pobreza a pesar de tener trabajo, y todo por los efectos negativos de la reforma laboral del PP.

Las mujeres pensionistas en Madrid, cobran de media un 31,5% que los hombres. Si nos fijamos en las pensiones de viudedad, de las que el 95,27% de sus receptoras son mujeres, cobrando una media anual de 737,40 euros. Pero el 50% de estas mujeres cobran menos de 600 euros.

Ana Sánchez de la Coba ha señalado “que el rostro de la pobreza en la Comunidad de Madrid es el rostro femenino” y ha añadido que “las mujeres no comparten el mismo estado de bienestar que los hombres”.

La secretaria de Igualdad de UGT Madrid ha señalado como principales causas de esta brecha salarial, en primer lugar, la mayor precariedad laboral, debido a unos porcentajes más altos de contratación temporal, así como una mayor discriminación en el trabajo.

En segundo lugar, ha destacado la diferenciación de empleos y sectores para mujeres que, para hombres, ya que ellas se concentran en puestos de trabajo con una remuneración y un valor social inferiores, lo que conlleva también una infravaloración del trabajo.

 

Techo de cristal

Ana Sánchez de la Coba ha apuntado también, la escasa presencia de mujeres en puestos de liderazgo, “conocido como ‘techo de cristal’, las tradiciones y roles de género y la conciliación laboral y familiar, puesto que la responsabilidad de los cuidados en la familia suele recaer en las mujeres, mayoritariamente”.

Frente a esta problemática, UGT Madrid propone la elaboración y puesta en marcha de una Ley de Igualdad Salarial que desarrolle los contenidos mínimos de los planes de igualdad de las empresas y que estos se amplíen a empresas de 25 o más trabajadores.

El sindicato exige crear un órgano público en el que se puedan manejar datos reales de empresas, con representación de diferentes interlocutores sociales, y obligar a empresas de 25 trabajadores o más a someterse a auditorías periódicos de igualdad salarial, además de un registro público en el que estas empresas registren las retribuciones.

De esta manera, han incidido también en la importancia de incrementar las sanciones a las empresas que no respeten la normativa, instaurar sistemas de valoración de los complementos salarias con justificación objetiva e introducir la presunción de existencia de discriminación salarial por género.

 

Discriminación por sectores

La secretaría de política sindical, mujer e igualdad, Rosa Robledano, ha apuntado que en los servicios públicos esta brecha también existe y esto repercute a futuro en las pensiones. Las retribuciones son menores en sectores más ‘feminizados’, como en los servicios sociales. A pesar de ello “los puestos de dirección siguen estando ocupados por hombres”.

En cuanto a la precariedad, ha señalado que esto también se produce en las administraciones públicas puesto que, de los más de 14.000 empleados interinos en la Comunidad de Madrid, más de 10.000 son mujeres Y esto debe de verse también en el ámbito político, donde de los 108 altos cargos que hay en las Consejerías, 74 son hombres y 34 mujeres, “lo que muestra la sensibilidad de los que están gobernando”.

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