La crisis sanitaria del COVID-19, con el establecimiento del estado de alarma a partir del 14 de marzo, se refleja en la Encuesta de Población Activa (EPA), de forma parcial, pues sólo se contabilizan las dos primeras semanas de la crisis, los peores datos desde 2013.

Según estos datos, se destruyó 509.800 empleos en la segunda mitad de marzo, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La ocupación se redujo en 285.600 personas en el primer trimestre del año, hasta los 19,6 millones de ocupados en el mayor descenso desde 2013; mientras que el número de personas desempleadas se incrementó en 121.000 hasta los 3,31 millones, lo que eleva la tasa de paro al 14,41 %.

El número de ocupados disminuye en 285.600 personas en el primer trimestre de 2020 respecto al trimestre anterior (un -1,43%) y se sitúa en 19.681.300, ya contabilizados los primeros daños de la crisis del coronavirus. Es el mayor descenso desde 2013.

La tasa de paro se sitúa en el 14,41%, lo que supone 63 centésimas más que en el trimestre anterior. Por sexo, el empleo disminuye este trimestre en 147.400 hombres y en 138.200 mujeres. Por nacionalidad, la ocupación baja en 248.600 personas entre los españoles y en 37.000 entre los extranjeros.

Por edad, la ocupación desciende en casi todos los grupos. Los mayores descensos se dan entre los de 35 a 39 (–73.600) y en los de 40 a 44 años (–65.400). El número de ocupados solo crece en el grupo de 55 y más años (73.400 más).

Estado de alarma

La declaración del estado de alarma ha tenido importantes repercusiones sobre la EPA del primer trimestre de 2020, tanto en la realización de entrevistas como en las variables medidas. Aunque los efectos del COVID-19 sólo se han manifestado desde la semana 11 de las 13 de referencia de este trimestre, varios aspectos de la encuesta se han visto afectados:

– La ocupación ha bajado en 285.600 personas en el primer trimestre. Pero hay que tener en cuenta que esta cifra no incluye a los afectados por un ERTE con suspensión de empleo que, según la metodología de la EPA, se consideran ocupados mientras dicha suspensión sea inferior a tres meses.

– En cambio, la suspensión o la reducción de jornada de los trabajadores afectados por un ERTE, junto con la influencia de otros tipos de ausencias al trabajo, sí ha tenido reflejo en las horas efectivas de trabajo realizadas, que han disminuido un 4,25% respecto al cuarto trimestre de 2019.

– Por su parte, el paro ha aumentado en 121.000 personas. No obstante, es probable que muchos trabajadores que hayan perdido su empleo se hayan clasificado como inactivos (su número ha crecido en 257.500 este trimestre) debido a que no han podido cumplir con las condiciones de búsqueda de trabajo que la definición de paro de la EPA determina para que sean considerados parados.

Además, los asalariados disminuyen este trimestre en 286.000. Los que tienen contrato indefinido descienden en 30.700, mientras que los de contrato temporal se reducen en 255.300.

Por sectores, la ocupación disminuye este trimestre en los Servicios (275.900 menos), en la Agricultura (–9.100) y en la Construcción (–6.200). En cambio, aumenta en la Industria en 5.600 personas. En el último año el empleo sube en los Servicios (207.900 más) y en la Industria (60.800), mientras que desciende en la Agricultura (–54.900) y en la Construcción (–3.600)

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