Últimamente asistimos a una oleada de críticas, en algunos casos despiadadas, con todo tipo de descalificaciones para los contrarios u oponentes. Parece que se ha perdido gran parte del respeto al adversario que antes se tenía, y que incluía incluso una reverencia al contrincante previa al duelo en los enfrentamientos a espada al amanecer, o de los saludos en las artes marciales orientales.

Los máximos dirigentes dan prueba de esta descortesía vilipendiándose sin rubor, y ocurre, que el pueblo está siguiendo el mismo derrotero.

No se puede convertir la crítica respetuosa y constructiva en una ofensa agresiva y mordaz, porque cuando esto pasa, el primero que se descalifica a sí mismo es el que la hace, los modales y las formas se pierden, y el otro ya es un enemigo.

La sociedad está cansada de muchas cosas, de la impunidad, de la injusticia, de la precariedad y de la falta de valores de sus dirigentes, y esa rabia y malestar busca un chivo expiatorio, o un conjunto de todos ellos, proyectando sus sentimientos hacia los que sus líderes les dicen que son los malos. Esto es el principio del mal de las sociedades y de los pueblos, el ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Lo primero es reconocer que uno está mal y se siente mal, y luego buscar los motivos profundos que le hacen sentir así, que no siempre son la frustración de sus expectativas, o el fracaso, sino una falta de aceptación de si mismo, y de conocerse realmente como lo que es: una centro de consciencia divino que está teniendo una experiencia en la vida, y que su mente y los demás le engañan muchas veces, por eso hay que buscar la verdad, con ahínco, con profundidad.

Muchas veces no nos atrevemos a salir de la jaula en la que nos hemos metido, y buscamos a quien echarle la culpa de por qué estamos ahí, o no nos relacionamos bien y parece que todo el mundo es malo. Por eso, hay que saber diferenciar, cual es nuestra mochila personal de problemas que tenemos que solucionar por nosotros mismos, de cuales nos están imponiendo otros, sean los que sean, y para resolver estos si es necesaria una reivindicación pero por medios y formas consideradas, porque si no se embarra todo y es muy difícil limpiar ese barro y decirle de nuevo a la gente que se tiene que comunicar adecuadamente.

Los dirigentes lo están haciendo muy mal, con honrosas excepciones, porque están calentando a la multitud, a la que algunos llaman masas, y eso es una mala estrategia que muchas veces acaba de una forma nefasta, como lo ha demostrado la historia.

Estamos viendo mucha violencia, hijos contra padres y abuelos, alumnos contra profesores, pacientes contra médicos, hombres contra mujeres y mujeres contra hombres, hinchas de futbol contra otros (en algo que es solo un juego), opciones políticas agrediéndose, y esto habla de mucho malestar sentido y reprimido por mucha gente, que es incendiado por sus dirigentes a nivel internacional. Casi todo el mundo está inoculado de esta epidemia, parece que nos hubiéramos vuelto adolescentes y se hubiera perdido la capacidad racional y de entendimiento de adultos. Esto lo hace el malestar de la gente, encendido por irresponsables, que ven siempre los males en los otros y no son capaces de autocrítica, y, en muchas ocasiones, de luchar por lo que quieren por medios constructivos, quieren que se lo den como niños caprichosos, que si no se enfadan.

El mundo se está convirtiendo en un polvorín en el que se pasean personas con antorchas ardiendo, amenazando con arrojarlas hacia el explosivo, hay que neutralizar a estos seres faltos de prudencia y recuperar la convivencia. No todos tenemos que pensar igual, pero si tenemos que respetarnos, fundamentalmente porque las contiendas son sumamente incómodas, y en muchos casos atroces, y después hay que reconstruir la paz con mucho esfuerzo.

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Presidente de la ONG Paz en Acción, director de Radionuevaera.es, Coproductor del programa Tiempo de Cambio, colaborador de la revista Ser Consciente, coach, empresario, escritor y conferenciante. Tiene un profundo interés por todos los conocimientos humanísticos, dedicándose al estudio de la Psicología, especialmente el análisis de C.G.Jung, mediante una introspección de más de dos años. Su interés por comprender al ser humano y su destino le lleva a estudiar también Filosofía durante ocho años. Se forma en técnicas bioenergéticas durante un año y medio, y meditación, tres años. Es colaborador en periódicos, televisiones y especialmente en numerosas radios. Desarrolla varios productos que comercializa a nivel nacional como: -CURSOS DE AUTOAYUDA (12 TÍTULOS) -REVISTA: EL MUNDO DE LO INCREIBLE –PROGRAMAS: ELIMINE SU ESTRÉS Y VALORES PARA UNA CULTURA DE PAZ -LIBROS: RELACIONES HUMANAS, TECNICAS ÉTICAS DE VENTA y ESTRELLAS DE ESPERANZA. Imparte el taller: SER CONSCIENTE EN EL AHORA.

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