No hay dos hombres en este país que se lleven peor que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Quizá Risto Mejide y Eduardo Inda, claro que eso es un caso extremo de violento duelo en OK Corral que puede terminar muy mal. Tanto el líder del PSOE como el de Podemos desconfían el uno del otro, se detestan políticamente, no hay ningún feeling. Ambos son egos inflados, pavos reales que agitan sus plumas de colores tratando de deslumbrar ante los focos. Con estos dos personajes mirándose a los ojos desafiantemente, como dos luchadores de sumo, no hay ninguna posibilidad de que salga adelante un Gobierno de coalición, ni de cooperación, ni de cualquier otro tipo.

Pedro y Pablo son los típicos que quedan de cañas con la pandilla de amigos y terminan en un rincón del bar, solos, echándose salivazos a la cara y discutiendo a grito pelado sobre cualquier chorrada. Jamás se pondrán de acuerdo en nada porque son como el Yin y el Yang, como el agua y el aceite, como el perro y el gato. Incompatibilidad de caracteres, que diría Sabina.

Por mucho que altos cargos del PSOE y Podemos se empeñen en que al final habrá Gobierno cuesta trabajo creerlo. El factor humano pesa demasiado en las tempestuosas negociaciones que los dos partidos de izquierda llevan a cabo más o menos en secreto. A día de hoy Pedro y Pablo han celebrado cinco entrevistas cara a cara y han mantenido largas conversaciones de teléfono para tratar de avanzar en la formación de Gobierno. Tiempo perdido y facturas kilométricas de Movistar. Todos los contactos han terminado como el rosario de la aurora y eso que al principio ambos líderes siempre empiezan con muy buena voluntad y muy buenas palabras, guiñitos, tonteo político, que si van a entenderse por el bien de la izquierda, que si los ciudadanos prefieren un gobierno de progreso, que si al final prevalecerá el sentido común y el objetivo prioritario de frenar a la ultraderecha. Sin embargo, a los cinco minutos afloran las rencillas, los resquemores, los recelos. Iglesias pide cargos y ministerios; Sánchez se niega. Iglesias saca su lado más chavista en lo económico (renta vital básica, tope a los alquileres, abolición de la reforma laboral, impuesto a la banca); Sánchez se enroca en su coraza más templada y socialdemócrata. Y así, fracaso tras fracaso, hasta la derrota final: o sea unas nuevas elecciones que nadie quiere. La impericia de ambos gestores es evidente y en cualquier consejo de administración ya habrían sido cesados fulminantemente por incompetencia manifiesta. Más valdría que PSOE y Podemos se plantearan seriamente retirar de las negociaciones a los dos gallitos de pelea irreconciliables e intentarlo con dos caras nuevas. Carmen Calvo e Irene Montero, por poner un ejemplo, no sería una mala apuesta. Quizá delegando la interlocución en dos mujeres se rebajaría el nivel de testosterona y se podría llegar a algo concreto en este laberinto sofocante.

Lucía Méndez, la lúcida Méndez, dice muy acertadamente en su columna del fin de semana que “Pedro Sánchez y Pablo Iglesias hablan lenguajes distintos, habitan en realidades diferentes y transitan caminos paralelos que, de momento, no tienen punto de encuentro”. Y es cierto porque, ¿cómo conjugar los intereses del Íbex 35 que Sánchez tiene muy en cuenta en su papel institucional con la atrevida agenda social que Iglesias pretende incluir en el programa a pesar de las advertencias de Bruselas? Es imposible. Y luego está Cataluña. Por un lado, los barones del PSOE ya han advertido al secretario general socialista de que ni se le ocurra atravesar las líneas rojas si no quiere otro Comité Federal fratricida. Por otro, Iglesias insiste en no querer abandonar la idea de un referéndum de autodeterminación que los poderes fácticos de este país nunca consentirán.

Con esos mimbres no se puede construir un Gobierno serio que dure más de un mes. Si alguna vez Sánchez sopesó la posibilidad de darle un ministerio a Iglesias, ahora cada vez tiene más claro que eso sería como meter a Alien, el octavo pasajero, en el Consejo de Ministros. El extraterrestre de la izquierda española, con su cresta capilar amenazante, su mirada felina y su lenguaje milenial empezaría a devorar tripulantes de la nave socialista, uno tras otro, para terminar imponiendo lo que Ferraz ve con horror: el manual del bolivarianismo marxista 2.0.

A fecha de hoy, excitado con las encuestas de Tezanos, Pedro Sánchez solo piensa en jugárselo a todo o nada, un jaque mate maestro para doblegar al amigo-enemigo que pretende revolucionar España. Ese órdago consiste en seguir hasta el final con la amenaza de nuevas elecciones esperando que Iglesias recapacite y sienta en sus carnes el vértigo de otro descalabro electoral. Ahora Pedro y Pablo son como aquellos dos jovenzuelos macarrillas de Rebelde sin causa (el peliculón de Ray) que se retaban en una carrera de coches en dirección al precipicio mortal. El que primero pisaba el freno o saltaba del coche perdía la apuesta y quedaba como un gallina. El que apuraba el acelerador hasta el final ganaba, pero también corría el riesgo de despeñarse por el abismo. Ahora ya solo falta saber quién es James Dean (ahí Sánchez da más el perfil de guaperas) y quién el imprudente que cae por la montaña con su bólido, es decir con el partido (Iglesias va cuesta abajo en los sondeos). Naturalmente, solo puede sobrevivir uno: el que gana el duelo y se queda con Natalie Wood. O sea, con España.

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2 Comentarios

  1. la drcha neoliberal dl PP$€ dira cualquer cosa cn tal de no dejar a Up sus poltronas :
    .qe quieren poltronas cuando es el pp$€ qe las quiere TOAS
    . qe mejor programa..cualquiera le cree al PP$€, ycuando ademas ya s pacta en cada ley apoyo o no y entrando al gobierno se tiene mas poder
    . qe hace falta otro equipo
    . que hace falta un gobierno urgente, pero estando ahora como M.rahoy cn sus presupuestos y leyes mordaza y labotral , el PP$€ no apoyó la mocion d censura de Up,
    y ahora «casualida» le han entrado PPrisa$
    . que …
    esto en Up solo lo apoyan ls toPPos qe ls neoliberales le meten como :
    errehode teresa rodrigaz y espinate

  2. Pedro el que todo lo quiere todo lo pierde bajate del pedestal Atiende a tus votantes. Que aclaman por una coalición necesitas ayuda y telaestan ofreciendo NO menospreciar que bastante escusas as puesto y telas an desmontado mira por el pais

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